{"id":2402,"date":"2010-07-13T23:00:00","date_gmt":"2010-07-13T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/?p=2402"},"modified":"2021-08-06T09:26:02","modified_gmt":"2021-08-06T09:26:02","slug":"mediterraneo-el-viaje-a-ninguna-parte-de-la-ue","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/mediterraneo-el-viaje-a-ninguna-parte-de-la-ue\/","title":{"rendered":"Mediterr\u00e1neo: el viaje a ninguna parte de la UE"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-2401\" height=\"19\" width=\"150\" src=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/exterior.jpg\" alt=\"exterior\" class=\"caption\" style=\"float: left;\" \/>(Para Pol\u00edtica Exterior)<br \/>Seg\u00fan la vara de medir que se utilice, el balance de casi 40 a\u00f1os de relaciones euro-mediterr\u00e1neas \u2013desde la aprobaci\u00f3n de la Pol\u00edtica Global Mediterr\u00e1nea (PGM), en 1972\u2013 presenta dos im\u00e1genes&#8230;   <!--more-->  <\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-2401\" height=\"34\" width=\"270\" src=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/exterior.jpg\" alt=\"exterior\" class=\"caption\" style=\"float: left;\" \/><strong>(Para Pol\u00edtica Exterior)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan la vara de medir que se utilice, el balance de casi 40 a\u00f1os de relaciones euro-mediterr\u00e1neas \u2013desde la aprobaci\u00f3n de la Pol\u00edtica Global Mediterr\u00e1nea (PGM), en 1972\u2013 presenta dos im\u00e1genes completamente distintas. Para quienes lo importante es que la Uni\u00f3n Europea disponga de permanentes canales de di\u00e1logo bilateral y multilateral con la mayor\u00eda de los vecinos del sur y este del Mediterr\u00e1neo, la lectura tiende a ser imperturbablemente positiva. Por el contrario, para quienes fijan su atenci\u00f3n en hechos tan recientes como la cancelaci\u00f3n de la Cumbre de la Uni\u00f3n por el Mediterr\u00e1neo (UpM, 2008) \u2013que deber\u00eda haber tenido lugar en Barcelona el 7 de junio\u2013 o la falta de reacci\u00f3n comunitaria efectiva ante el nuevo ejercicio de violencia de Israel contra la llamada \u00abFlotilla de la Libertad\u00bb (31 de mayo), el juicio no puede ser m\u00e1s negativo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un intento por escapar de los extremos, es justo reconocer que el camino que va desde la PGM hasta la UpM, pasando por la Pol\u00edtica Mediterr\u00e1nea Renovada (PMR, 1992), la Asociaci\u00f3n Euro-mediterr\u00e1nea (Proceso de Barcelona, 1995) y la Pol\u00edtica Europea de Vecindad (PEV, 2004), ha permitido preservar el bien m\u00e1s preciado por todos los gobiernos del \u00e1rea: la estabilidad. Con los matices que distinguen a cada uno de ellos, todos esos instrumentos han estado m\u00e1s orientados a la defensa de un orden establecido por los pa\u00edses europeos \u2013que satisface en gran medida los intereses de los reg\u00edmenes de la ribera sur y este\u2013 que al desarrollo o bienestar de los ciudadanos. El mantenimiento del statu quo es, desde hace d\u00e9cadas, la variable a la que se subordinan todas las dem\u00e1s. En funci\u00f3n de ese planteamiento, la realidad demuestra que ni la democracia, ni los derechos humanos, ni el desarrollo humano son valores absolutos, sino \u00fanicamente elementos prestos a ser relegados en cuanto la realpolitik impone su dictado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El di\u00e1logo es un medio<\/strong><br \/>El problema principal de esa visi\u00f3n autocomplaciente es doble. Por una parte, porque no asume que la existencia de un canal de di\u00e1logo no es un fin en s\u00ed mismo, sino \u00fanicamente un medio para promover la defensa de determinados intereses y la mejora de la situaci\u00f3n regional, hasta convertir en realidad la propuesta formulada en 1995 en Barcelona de crear un espacio euro-mediterr\u00e1neo de paz y prosperidad compartidas. Aferrarse a la formalidad de los foros diplom\u00e1ticos, al margen de su grado de utilidad para alcanzar los objetivos finales formulados, no solo indica ceguera sino falta de capacidad y de voluntad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra, cuando la estabilidad se entiende \u2013como ha sido tradicionalmente el caso\u2013 como apuesta por la par\u00e1lisis, content\u00e1ndose \u00fanicamente con ciertos avances homeop\u00e1ticos, se est\u00e1 olvidando que las brechas de desigualdad no hacen m\u00e1s que crecer, que la violencia es demasiado frecuente en la zona o que muchos de los actuales reg\u00edmenes no tienen voluntad para modificar las bases de un sistema ideado en su exclusivo beneficio. Con ese enfoque, cortoplacista y est\u00e1tico, solo cabe esperar que aumente la frustraci\u00f3n ciudadana, emerjan actores cada vez m\u00e1s radicalizados y se produzcan estallidos que busquen el cambio por v\u00edas no pac\u00edficas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La estabilidad es deseable, pero solo si, en lugar de basarse en la imposici\u00f3n de modelos discriminatorios que condenan a la amplia mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n a la falta de bienestar y seguridad, resulta del compromiso compartido por una sociedad interesada en la defensa de un orden beneficioso para todos. No es ese el caso en la periferia sur de la UE.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Evidentemente ni esta situaci\u00f3n es responsabilidad exclusiva de los Veintisiete \u2013sino m\u00e1s bien de los gobernantes del sur y este del Mediterr\u00e1neo\u2013, ni basta con la mejor voluntad y medios comunitarios para resolver todos los problemas que sufren los vecinos del sur. Pero en la medida en que es nuestro propio inter\u00e9s el que nos lleva a ocuparnos y preocuparnos por lo que all\u00ed pasa, nos corresponde evaluar adecuadamente si estamos acertando en la estrategia a seguir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Camino desviado<\/strong><br \/>En esa l\u00ednea, son varios los elementos recientes que indican que se ha producido un significativo desv\u00edo, que nos aleja cada vez m\u00e1s de la posibilidad de disponer de un instrumento adecuado para gestionar las relaciones euro-mediterr\u00e1neas y, sobre todo, para modificar el inquietante rumbo que lleva la regi\u00f3n.<br \/>Hay que contar, ya de partida, con un trasfondo insatisfactorio en el que causas de todo tipo \u2013la falta de convicci\u00f3n mediterr\u00e1nea de buena parte de los Veintisiete, el poderoso efecto contaminante del conflicto \u00e1rabe-israel\u00ed o la escasez (en comparaci\u00f3n con las necesidades a cubrir) de fondos que Bruselas ha movilizado- han limitado la efectividad de los esfuerzos realizados hasta hoy. Fue la falta de resultados de los esquemas precedentes lo que llev\u00f3 a la apuesta por activar el Proceso de Barcelona, estructurado en torno a tres \u00abcestos\u00bb de cooperaci\u00f3n \u2013pol\u00edtica y de seguridad; econ\u00f3mica y financiera; social, cultural y humana- para alumbrar un Mediterr\u00e1neo pr\u00f3spero y en paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, 10 a\u00f1os despu\u00e9s, el des\u00e1nimo hab\u00eda cundido de nuevo, sin que la PEV, con un enfoque netamente bilateral, a\u00f1adiera nada que no pudiese encontrar respuesta en Barcelona. Por el contrario, el Mediterr\u00e1neo perd\u00eda identidad y presencia en la agenda comunitaria, mientras los vecinos del sur, en una cl\u00e1sica reacci\u00f3n de \u00abs\u00e1lvese quien pueda\u00bb, procuraban mejorar bilateralmente sus lazos con la Uni\u00f3n y\/o con algunos de sus miembros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal vez haya sido ese paulatino arrinconamiento de los asuntos euromediterr\u00e1neos lo que ha permitido que en estos tres \u00faltimos a\u00f1os algunos hayan cre\u00eddo \u00abredescubrir\u00bb el Mediterr\u00e1neo, cuando lo han necesitado como baza electoral o como instrumento para recuperar peso internacional. Resultado de ello es la UpM; una criatura que nacida tras un embarazo complicado, con enormes dificultades para abrirse paso entre otras iniciativas (Proceso de Barcelona y PEV) que ni hab\u00edan logrado rendir frutos visibles ni complementarse previamente entre ellas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un intento por convencer a los esc\u00e9pticos sobre la necesidad de apoyar sin resquicios esta nueva propuesta \u2013al tiempo que se pretende presentarla como complementaria tanto de la PEV como del Proceso de Barcelona\u2013 se insiste en que la UpM es ya una realidad insoslayable que cuenta con todos los respaldos pol\u00edticos necesarios, que est\u00e1 aqu\u00ed para quedarse y que dispone \u2013desde enero\u2013 de un secretario general y una creciente maquinaria burocr\u00e1tica capaz de rellenar su agenda en breve. Este tipo de argumentaciones vuelve a caer en el error de confundir el medio con el fin, como si por efecto m\u00e1gico de su mera existencia ya pudiera darse por hecho que su trabajo ser\u00e1 coronado por el \u00e9xito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos que su puesta en marcha se ha visto dificultada por las resistencias de quienes tem\u00edan ver rebajado su protagonismo mediterr\u00e1neo y de quienes \u2013como Alemania\u2013 no quer\u00edan verse embarcados en una aventura que originalmente pretend\u00eda contar con fondos comunitarios sin posibilidad de ser parte de la iniciativa.<br \/>Asimismo, el proceso de conformaci\u00f3n de su equipo directivo se ha visto sometido a fuertes presiones, hasta llegar a un acuerdo que, en lugar de estar guiado por la excelencia de sus representantes, obedece a las tradicionales componendas diplom\u00e1ticas, con el resultado de hasta seis vicesecretarios generales, palestino e israel\u00ed incluidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s all\u00e1 de eso, el grueso de las dudas que ensombrecen a la UpM tiene que ver con factores institucionales y operativos. En cuanto a los primeros, resulta previsible que su puesta en marcha se traducir\u00e1 en una evidente marginaci\u00f3n de la Comisi\u00f3n Europea, a favor de los gobiernos nacionales. Dicho de otro modo, la UpM supone no solo la reducci\u00f3n del perfil multilateral que defend\u00eda el Proceso de Barcelona, sino una clara renacionalizaci\u00f3n de los asuntos euromediterr\u00e1neos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese mismo plano, resulta contraproducente la ampliaci\u00f3n que supone la UpM a nuevos miembros, hasta un total de 43, con la entrada de actores tan inefables como la Liga \u00c1rabe o, incluso, la de pa\u00edses que no forman parte de la UE (Albania, Montenegro, Bosnia y Herzegovina, Croacia y M\u00f3naco). El problema no es solo la dificultad para manejar un organismo tan diverso, sino que con esta ampliaci\u00f3n se incrementa el desvanecimiento del Mediterr\u00e1neo en una amalgama escasamente definida.<br \/>Sin abandonar este plano de an\u00e1lisis, interesa apuntar desde ahora el desasosiego que esta nueva f\u00f3rmula genera en la sociedad civil, y m\u00e1s concretamente en relaci\u00f3n con el futuro de las redes establecidas en el marco del Proceso de Barcelona: Euromesco, para los asuntos pol\u00edticos y de seguridad; Femise, para los econ\u00f3micos y financieros; y la Fundaci\u00f3n Anna Lindh, para los sociales, culturales y humanos. Si el acento, como parece, va a ser cada vez m\u00e1s intergubernamental, no es descabellado pensar que se produzca una mayor instrumentalizaci\u00f3n de los actores civiles y un progresivo languidecimiento de las citadas redes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo que respecta a los segundos, resulta obvio que se renuncia a la visi\u00f3n omnicomprensiva del Proceso de Barcelona para ocuparse \u00fanicamente del cap\u00edtulo econ\u00f3mico, o m\u00e1s propiamente empresarial. Tal como afirma su secretario general,<br \/>Ahmad Masadeh, esta nueva f\u00f3rmula comunitaria debe servir de trampol\u00edn para mejorar las econom\u00edas de la orilla sur y este del Mediterr\u00e1neo. Esta visi\u00f3n es totalmente defendible \u2013dadas las enormes carencias de la regi\u00f3n\u2013, pero no puede ser este el \u00fanico hilo conductor de unos esquemas que ya desde hace a\u00f1os entendieron la necesidad de vincular estrechamente los asuntos econ\u00f3micos con los pol\u00edticos, sociales y humanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El error no est\u00e1 en que los seis proyectos conocidos hasta el momento sean innecesarios o irrelevantes. Por el contrario, nadie puede negar que el Plan Solar, la Universidad Euro-mediterr\u00e1nea, el desarrollo de eficaces v\u00edas de tr\u00e1fico mar\u00edtimo y terrestre, la lucha contra la contaminaci\u00f3n de las aguas o los incentivos a la actividad econ\u00f3mica son asignaturas pendientes de alta prioridad. Pero a d\u00eda de hoy ni est\u00e1 garantizada la materializaci\u00f3n a corto plazo de ninguno de esos planes \u2013en mitad de una crisis econ\u00f3mica mundial que anuncia m\u00e1s austeridad en las cuentas p\u00fablicas y m\u00e1s selectividad en los inversores privados\u2013, ni con eso se agota la agenda euro-mediterr\u00e1nea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como simple apunte chocante no deja de sorprender que en ese paquete inicial no se incluya ning\u00fan proyecto directamente centrado en la agricultura, cuando tan notoria es su importancia en una regi\u00f3n que sufre insuficiencia alimentaria cr\u00f3nica y en la que se concentra un notable porcentaje de la poblaci\u00f3n activa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero si incluso se llevaran a la pr\u00e1ctica, sigue siendo muy aventurado suponer que su realizaci\u00f3n vaya a propiciar por s\u00ed misma \u2013tratando de replicar el propio modelo de la UE\u2013 la superaci\u00f3n de los notables obst\u00e1culos que impiden hoy la integraci\u00f3n pol\u00edtica y la resoluci\u00f3n de los conflictos intra e interestatales existentes. Del mismo modo, resulta dif\u00edcil entender c\u00f3mo por esa v\u00eda se van a superar las graves deficiencias que registran hoy nuestros socios mediterr\u00e1neos en el terreno de los derechos humanos y en la consolidaci\u00f3n de sociedades abiertas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque sin datos todav\u00eda, no pueden obviarse las vacilaciones que genera el escenario presupuestario que se apunta en el horizonte. A la espera de que se concreten las perspectivas financieras para el periodo 2014-21, es evidente que cuando se aprobaron las de la etapa actual no se contempl\u00f3 ninguna partida espec\u00edfica para la UpM. Hoy, en lo que corresponde a los fondos que maneja inicialmente la secretar\u00eda general, el monto total para los seis proyectos ya mencionados no supera los 90 millones de euros. En estas condiciones, gran parte del c\u00e1lculo comunitario sigue descansando en una incierta apuesta de los inversores privados que, dado el panorama financiero mundial, en modo alguno puede considerarse garantizada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Entre la inacci\u00f3n y los premios injustificados<\/strong><br \/>Hoy la agenda euro-mediterr\u00e1nea no \u00abvende\u00bb. El mismo hecho de que la suspensi\u00f3n de la prevista Cumbre de Barcelona no haya tenido apenas reflejo en los medios de comunicaci\u00f3n generales es suficiente se\u00f1al sobre el agotamiento de su capital medi\u00e1tico y pol\u00edtico. Aunque internamente la idea de posponer el encuentro al pr\u00f3ximo oto\u00f1o puede haber sido bienvenida \u2013puesto que se necesita no menos de un semestre para realizar el rodaje de su secretar\u00eda\u2013, la noticia es inequ\u00edvocamente negativa para sus defensores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En definitiva, su puesta de largo se deja al albur de variables que no controla la propia UpM (la suposici\u00f3n de que en oto\u00f1o habr\u00e1 alg\u00fan tipo de acuerdo entre palestinos e israel\u00edes parece hoy una enso\u00f1aci\u00f3n). A la espera de esa hipot\u00e9tica reuni\u00f3n sin calendario fijo, contamos ya con algunas se\u00f1ales que permiten emitir un juicio provisional, poco entusiasta, sobre el estado actual de las relaciones euro-mediterr\u00e1neas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En primer lugar, se ha repetido recientemente la concesi\u00f3n de laureles no solo gratuitos sino contraproducentes. As\u00ed cabe calificar la celebraci\u00f3n (Granada, 7-8 de marzo de 2010) de la primera Cumbre UE-Marruecos, \u00fanico pa\u00eds de la regi\u00f3n que goza de un Estatuto Avanzado en sus relaciones con Bruselas. Si bien es cierto que Rabat ha dado m\u00e1s pasos que otros en la direcci\u00f3n adecuada para convertirse alg\u00fan d\u00eda en una sociedad desarrollada y democr\u00e1tica \u2013y en ello debe encontrar el apoyo de la UE\u2013, ni ha alcanzado todav\u00eda ese objetivo, ni parece que exista en sus gobernantes una voluntad decidida para superar las diversas asignaturas pendientes, tanto en el terreno social como en el econ\u00f3mico y en el pol\u00edtico. En esas condiciones, para Marruecos la mera celebraci\u00f3n del encuentro ya es un \u00e9xito que puede interpretar como un aval a su gesti\u00f3n actual. Una gesti\u00f3n que viene lastrada por contenciosos como los del Sahara Occidental \u2013cuando a\u00fan estaba reciente la crisis provocada por la expulsi\u00f3n y posterior huelga de hambre de la activista saharaui, Aminetu Haidar\u2013 y por repetidas violaciones de la libertad de prensa y de los derechos humanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si la UE no obtiene de gestos como la celebraci\u00f3n de la cumbre con Marruecos ning\u00fan compromiso visible, no puede evitarse la sensaci\u00f3n de que los Veintisiete terminan por aceptar gustosamente la situaci\u00f3n actual. De ese modo se desautorizan a s\u00ed mismos en la defensa de los valores que pretenden promover y, simult\u00e1neamente, frustran a los dem\u00f3cratas marroqu\u00edes, y a otros actores externos que apuestan por el cambio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s negativo, por repetido, es el mensaje transmitido por la UE con su d\u00e9bil respuesta al ataque israel\u00ed contra la \u00abFlotilla de la Libertad\u00bb. Aunque se entendi\u00f3 que el Proceso de Barcelona no deb\u00eda incorporar a su agenda la resoluci\u00f3n de los conflictos existentes en el \u00e1rea, la contaminaci\u00f3n por el conflicto \u00e1rabe-israel\u00ed ha sido permanente y muy poderosa. Es bien sabido que la UE es el primer contribuyente en cooperaci\u00f3n y ayuda humanitaria a los territorios palestinos ocupados, pero tambi\u00e9n se sabe que su papel pol\u00edtico en el proceso de paz es muy secundario. A estas alturas, Israel ya ha podido comprobar sobradamente que los comunicados de condena de los<br \/>Veintisiete \u2013cuando logran aprobarlos, superando las divergencias internas\u2013 no tienen efecto real alguno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La permanente contemporizaci\u00f3n de la Uni\u00f3n con el gobierno israel\u00ed \u2013olvidando lo que el propio Acuerdo de Asociaci\u00f3n con Israel recoge sobre la posibilidad de dejar sin efecto algunas de sus estipulaciones ante violaciones del Derecho Internacional o de los derechos humanos\u2013 no sirve para avanzar hacia la paz. Por el contrario, no hace m\u00e1s que ahondar la visible desconsideraci\u00f3n con que la UE es tratada por los sucesivos gobiernos israel\u00edes, conscientes de la par\u00e1lisis comunitaria provocada por un mezcla de sentimiento de culpa hist\u00f3rico y debilidad manifiesta en asuntos de pol\u00edtica exterior. Al mismo tiempo, esa conducta tampoco permite a los europeos mejorar sus opciones para convertirse en intermediarios aceptables en la b\u00fasqueda de soluciones a este amargo conflicto. Transmite, en resumen, una imagen de impotencia propia, mientras alimenta la cr\u00edtica por parte \u00e1rabe y el desprecio de las autoridades israel\u00edes, convirtiendo a la UE en un actor irrelevante en este cr\u00edtico asunto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, se anuncia ya el inminente cierre del proceso de negociaci\u00f3n para conceder a T\u00fanez el Estatuto Avanzado. Al margen de que Rabat no estar\u00e1 muy contento, al perder la exclusividad de esta f\u00f3rmula, la conclusi\u00f3n del acuerdo con T\u00fanez deber\u00eda preocuparnos. De nada sirve insistir en que este fue el primer pa\u00eds con el que se firm\u00f3 un Acuerdo de Asociaci\u00f3n Euro-mediterr\u00e1neo. Tampoco deber\u00eda satisfacernos la imagen de forzada estabilidad tunecina \u2013solidificada a golpe de represi\u00f3n y control absoluto desde un poder deficitario en materia de libertades y derechos\u2013 o su relativa apertura econ\u00f3mica, con un sector privado m\u00e1s din\u00e1mico que el de sus vecinos. La vara de medir para conceder un est\u00edmulo como el que representa<br \/>el Estatuto Avanzado deber\u00eda ser otra. Una que demande no solo el cumplimiento de condiciones econ\u00f3micas para adaptar T\u00fanez a la competencia en los mercados exteriores, sino tambi\u00e9n de otras similares en el terreno social y pol\u00edtico, donde son necesarias reformas sustanciales. No hacerlo as\u00ed, una vez m\u00e1s, equivale a validar aquello que se supone deseamos cambiar. Como ense\u00f1a la experiencia acumulada, la renuncia a la aplicaci\u00f3n de los niveles de exigencia que recogen los acuerdos firmados no se ha traducido en avances, sino m\u00e1s bien en encastillamientos por parte de unos reg\u00edmenes pol\u00edticos que controlan con mano f\u00e9rrea sus territorios y no se sienten realmente cuestionados desde Bruselas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No sirve, en conclusi\u00f3n, mantener abiertos canales de di\u00e1logo per se, si no se utilizan como mecanismos de cambio hacia un Mediterr\u00e1neo m\u00e1s seguro, justo y sostenible. Es contraproducente, asimismo, mostrar a nuestros interlocutores que pueden cruzar cualquier l\u00ednea roja sin sufrir consecuencias, como si estuvi\u00e9semos obligados a apoyarlos indefinidamente. Tampoco sirve cambiar cada cierto tiempo el nombre que damos a nuestros esquemas de relaciones con la periferia sur, si esto no va acompa\u00f1ado de una firme voluntad pol\u00edtica para alcanzar los objetivos planteados. Y no sirve, por \u00faltimo, poner sobre la mesa una \u00abzanahoria\u00bb reducida a una determinada cantidad de fondos de ayuda, contando con que eso sea suficiente para<br \/>vencer las resistencias de reg\u00edmenes profundamente anquilosados. Esto \u00faltimo nos remite a Turqu\u00eda, pa\u00eds que decidi\u00f3 iniciar grandes reformas cuando vio factible la posibilidad de integrarse en el club m\u00e1s privilegiado del planeta. Esa es la oferta que debemos poner sobre la mesa, sin rebajar las exigencias en los criterios de entrada. Pero si ahora defraudamos a Turqu\u00eda, \u00bfc\u00f3mo podremos convencer a otros de la credibilidad de nuestra oferta?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dej\u00e1ndonos llevar por el propio ego\u00edsmo inteligente, deber\u00edamos entender que el desarrollo y la seguridad de nuestros vecinos es una clave fundamental de nuestro bienestar y nuestra seguridad. Si no lo queremos entender as\u00ed, y preferimos defender un statu quo discriminatorio y desestabilizador, seguiremos embarc\u00e1ndonos en viajes a ninguna parte.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Publicado en la Revista Pol\u00edtica Exterior n\u00ba 136 &#8211; Julio \/ Agosto 2010<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Para Pol\u00edtica Exterior)Seg\u00fan la vara de medir que se utilice, el balance de casi 40 &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":194,"featured_media":2401,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[182,140],"tags":[196],"iecah_area":[],"iecah_language":[],"class_list":["post-2402","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","category-articulos","tag-construccion-de-paz-cp"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v17.2 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Mediterr\u00e1neo: el viaje a ninguna parte de la UE - IECAH<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/mediterraneo-el-viaje-a-ninguna-parte-de-la-ue\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Mediterr\u00e1neo: el viaje a ninguna parte de la UE - IECAH\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"(Para Pol\u00edtica Exterior)Seg\u00fan la vara de medir que se utilice, el balance de casi 40 &hellip;\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/mediterraneo-el-viaje-a-ninguna-parte-de-la-ue\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"IECAH\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2010-07-13T23:00:00+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2021-08-06T09:26:02+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/exterior.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"270\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"34\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Jes\u00fas A. 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