{"id":2477,"date":"2010-11-21T23:00:00","date_gmt":"2010-11-21T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/?p=2477"},"modified":"2021-08-06T08:44:59","modified_gmt":"2021-08-06T08:44:59","slug":"sahara-occidental-tetrica-vuelta-a-la-escena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/sahara-occidental-tetrica-vuelta-a-la-escena\/","title":{"rendered":"Sahara Occidental: t\u00e9trica vuelta a la escena"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-2476\" height=\"100\" width=\"150\" src=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/imgarticulo.jpg\" alt=\"imgarticulo\" class=\"caption\" style=\"float: left;\" \/>(Para El Correo)<br \/>Treinta y cinco a\u00f1os despu\u00e9s de que Espa\u00f1a abandonara a su suerte a los habitantes de la hasta entonces provincia espa\u00f1ola y casi veinte despu\u00e9s de que se pusiera en marcha el llamado Plan de Paz de la ONU (1991), con el refer\u00e9ndum de autodeterminaci\u00f3n como punto central, el Sahara Occidental apenas era uno m\u00e1s de los denominados conflictos olvidados&#8230;   <!--more-->  <\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-2476\" height=\"132\" width=\"198\" src=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/imgarticulo.jpg\" alt=\"imgarticulo\" class=\"caption\" style=\"float: left;\" \/><strong>(Para El Correo)<\/strong><\/p>\n<p>Treinta y cinco a\u00f1os despu\u00e9s de que Espa\u00f1a abandonara a su suerte a los habitantes de la hasta entonces provincia espa\u00f1ola y casi veinte despu\u00e9s de que se pusiera en marcha el llamado Plan de Paz de la ONU (1991), con el refer\u00e9ndum de autodeterminaci\u00f3n como punto central, el Sahara Occidental apenas era uno m\u00e1s de los denominados conflictos olvidados, al que solo un reducido grupo de especialistas y una amplia red de solidaridad civil prestaban atenci\u00f3n. Ahora, con la activaci\u00f3n de la mayor movilizaci\u00f3n social de los saharauis de El Aaiun y el ejercicio de fuerza desatado por Marruecos para desmantelar el campamento de Agdaym Izik, el conflicto vuelve tan repentina como tristemente a la escena internacional.<\/p>\n<p>A la espera todav\u00eda de que se aclaren los pormenores del asalto realizado en la madrugada del 8 de noviembre por las fuerzas marroqu\u00edes contra los alrededor de 20.000 saharauis alojados provisionalmente en unas 7.500 jaimas, es posible ya establecer algunos hechos y formular alguna hip\u00f3tesis. En el an\u00e1lisis de lo ocurrido desde el 10 de octubre, cuando arranc\u00f3 la movilizaci\u00f3n de car\u00e1cter socioecon\u00f3mico de quienes se sienten claramente discriminados por Marruecos, confluyen dos din\u00e1micas estrechamente interrelacionadas.<\/p>\n<p>En la primera, y por lo que respecta a la poblaci\u00f3n saharaui de este territorio ocupado por Marruecos (lo que se conoce como \u00abel Sahara \u00fatil\u00bb), es bien evidente que las manifestaciones y el levantamiento del campamento responden al descontento de una poblaci\u00f3n discriminada, consciente de que las riquezas de su tierra (pescado, fosfatos y, tal vez en un futuro a\u00fan por determinar, petr\u00f3leo\/gas) no revierten en su propio beneficio. Adem\u00e1s de reclamar a Rabat que dedique un mayor esfuerzo a atender sus necesidades, la activaci\u00f3n de este movimiento popular muestra asimismo la p\u00e9rdida de representatividad del Frente Polisario, crecientemente agotado a los ojos de su propia poblaci\u00f3n tanto en su discurso como en su gesti\u00f3n diaria. Cabr\u00eda establecer en este punto un paralelismo con la primera Intifada palestina, que se puso en marcha por iniciativa de los l\u00edderes del interior de los territorios ocupados, ante la pasividad y descr\u00e9dito del liderazgo cl\u00e1sico de la OLP (localizado en aquellos momentos en T\u00fanez).<\/p>\n<p>Por lo que respecta a Marruecos, la primera se\u00f1al que cabe extraer de su comportamiento militarista es la de que se siente lo suficientemente fuerte como para soportar las puntuales cr\u00edticas que puedan producirse por esta nueva demostraci\u00f3n de desprecio a los derechos humanos. Dif\u00edcilmente puede sorprender esta idea cuando la relaci\u00f3n de fuerzas es tan ventajosa tanto en el terreno militar como en el diplom\u00e1tico. En el primero, es evidente que el Polisario no dispone de capacidades militares para compensar en modo alguno las que Marruecos ha desplegado en el terreno (con unos 150.000 soldados y fuerzas de seguridad controlando cada rinc\u00f3n del territorio). Hace ya mucho tiempo que los principales aliados de la causa saharaui (Libia hace tiempo y Argelia hasta pr\u00e1cticamente hoy) han renunciado a armar a los saharauis, y ning\u00fan otro ha llegado recientemente para cubrir ese hueco. El propio Polisario, como el resto de la poblaci\u00f3n saharaui, vive de la caridad internacional y est\u00e1 fuera de su alcance financiar un rearme que haya que pagar en divisas.<\/p>\n<p>En el terreno diplom\u00e1tico, tambi\u00e9n es obvio que Marruecos cuenta con el apoyo de todos los pa\u00edses que configuran el Grupo de Amigos del Sahara (Espa\u00f1a, Estados Unidos, Francia, Gran Breta\u00f1a y Rusia) para acabar imponiendo su bandera en esta zona. Incluso Argelia- valedor central en la regi\u00f3n y hogar (forzado) de los saharauis que contin\u00faan malviviendo en la hamada de Tinduf- ha entendido (a pesar de sus protestas formales) que le rinde m\u00e1s beneficios alinearse con Washington que seguir apostando por una causa perdida.<\/p>\n<p>En la confluencia de estas dos din\u00e1micas a\u00fan cabe preguntarse si el Polisario intent\u00f3 capitalizar una revuelta que no lideraba, provocando as\u00ed (seg\u00fan la versi\u00f3n marroqu\u00ed) la intervenci\u00f3n de las fuerzas marroqu\u00edes para proteger a los saharauis alojados en el campamento o si, como parece m\u00e1s plausible, Rabat actu\u00f3 para abortar de ra\u00edz un proceso que no pod\u00eda consentir sin debilitar su ventaja en la partida.<\/p>\n<p>Sea como fuere- y sean cu\u00e1ntos sean los muertos, heridos y detenidos de una operaci\u00f3n que a\u00fan contin\u00faa abierta- el hecho que mejor demuestra que nada sustancial ha cambiado es que el mismo d\u00eda en que se inici\u00f3 el violento desmantelamiento del campamento, los representantes del gobierno marroqu\u00ed y los del Polisario celebraron la tercera ronda de conversaciones informales que viene impulsando el enviado de la ONU para el caso, y acordaron volver a verse en diciembre. En otras palabras, el Polisario, dada su extrema debilidad interna y externa, se ve condenado a seguir sentado a una mesa que le garantiza cierto protagonismo y apoyo econ\u00f3mico para seguir \u00abcomprando\u00bb la menguante lealtad de su pueblo. Rabat, por su parte, comprueba que, m\u00e1s all\u00e1 del ruido moment\u00e1neo, puede mantener el rumbo dise\u00f1ado hace tiempo para someter al Sahara.(Para El Correo)<\/p>\n<p>Treinta y cinco a\u00f1os despu\u00e9s de que Espa\u00f1a abandonara a su suerte a los habitantes de la hasta entonces provincia espa\u00f1ola y casi veinte despu\u00e9s de que se pusiera en marcha el llamado Plan de Paz de la ONU (1991), con el refer\u00e9ndum de autodeterminaci\u00f3n como punto central, el Sahara Occidental apenas era uno m\u00e1s de los denominados conflictos olvidados, al que solo un reducido grupo de especialistas y una amplia red de solidaridad civil prestaban atenci\u00f3n. Ahora, con la activaci\u00f3n de la mayor movilizaci\u00f3n social de los saharauis de El Aaiun y el ejercicio de fuerza desatado por Marruecos para desmantelar el campamento de Agdaym Izik, el conflicto vuelve tan repentina como tristemente a la escena internacional.<\/p>\n<p>A la espera todav\u00eda de que se aclaren los pormenores del asalto realizado en la madrugada del 8 de noviembre por las fuerzas marroqu\u00edes contra los alrededor de 20.000 saharauis alojados provisionalmente en unas 7.500 jaimas, es posible ya establecer algunos hechos y formular alguna hip\u00f3tesis. En el an\u00e1lisis de lo ocurrido desde el 10 de octubre, cuando arranc\u00f3 la movilizaci\u00f3n de car\u00e1cter socioecon\u00f3mico de quienes se sienten claramente discriminados por Marruecos, confluyen dos din\u00e1micas estrechamente interrelacionadas.<\/p>\n<p>En la primera, y por lo que respecta a la poblaci\u00f3n saharaui de este territorio ocupado por Marruecos (lo que se conoce como \u00abel Sahara \u00fatil\u00bb), es bien evidente que las manifestaciones y el levantamiento del campamento responden al descontento de una poblaci\u00f3n discriminada, consciente de que las riquezas de su tierra (pescado, fosfatos y, tal vez en un futuro a\u00fan por determinar, petr\u00f3leo\/gas) no revierten en su propio beneficio. Adem\u00e1s de reclamar a Rabat que dedique un mayor esfuerzo a atender sus necesidades, la activaci\u00f3n de este movimiento popular muestra asimismo la p\u00e9rdida de representatividad del Frente Polisario, crecientemente agotado a los ojos de su propia poblaci\u00f3n tanto en su discurso como en su gesti\u00f3n diaria. Cabr\u00eda establecer en este punto un paralelismo con la primera Intifada palestina, que se puso en marcha por iniciativa de los l\u00edderes del interior de los territorios ocupados, ante la pasividad y descr\u00e9dito del liderazgo cl\u00e1sico de la OLP (localizado en aquellos momentos en T\u00fanez).<\/p>\n<p>Por lo que respecta a Marruecos, la primera se\u00f1al que cabe extraer de su comportamiento militarista es la de que se siente lo suficientemente fuerte como para soportar las puntuales cr\u00edticas que puedan producirse por esta nueva demostraci\u00f3n de desprecio a los derechos humanos. Dif\u00edcilmente puede sorprender esta idea cuando la relaci\u00f3n de fuerzas es tan ventajosa tanto en el terreno militar como en el diplom\u00e1tico. En el primero, es evidente que el Polisario no dispone de capacidades militares para compensar en modo alguno las que Marruecos ha desplegado en el terreno (con unos 150.000 soldados y fuerzas de seguridad controlando cada rinc\u00f3n del territorio). Hace ya mucho tiempo que los principales aliados de la causa saharaui (Libia hace tiempo y Argelia hasta pr\u00e1cticamente hoy) han renunciado a armar a los saharauis, y ning\u00fan otro ha llegado recientemente para cubrir ese hueco. El propio Polisario, como el resto de la poblaci\u00f3n saharaui, vive de la caridad internacional y est\u00e1 fuera de su alcance financiar un rearme que haya que pagar en divisas.<\/p>\n<p>En el terreno diplom\u00e1tico, tambi\u00e9n es obvio que Marruecos cuenta con el apoyo de todos los pa\u00edses que configuran el Grupo de Amigos del Sahara (Espa\u00f1a, Estados Unidos, Francia, Gran Breta\u00f1a y Rusia) para acabar imponiendo su bandera en esta zona. Incluso Argelia- valedor central en la regi\u00f3n y hogar (forzado) de los saharauis que contin\u00faan malviviendo en la hamada de Tinduf- ha entendido (a pesar de sus protestas formales) que le rinde m\u00e1s beneficios alinearse con Washington que seguir apostando por una causa perdida.<\/p>\n<p>En la confluencia de estas dos din\u00e1micas a\u00fan cabe preguntarse si el Polisario intent\u00f3 capitalizar una revuelta que no lideraba, provocando as\u00ed (seg\u00fan la versi\u00f3n marroqu\u00ed) la intervenci\u00f3n de las fuerzas marroqu\u00edes para proteger a los saharauis alojados en el campamento o si, como parece m\u00e1s plausible, Rabat actu\u00f3 para abortar de ra\u00edz un proceso que no pod\u00eda consentir sin debilitar su ventaja en la partida.<\/p>\n<p>Sea como fuere- y sean cu\u00e1ntos sean los muertos, heridos y detenidos de una operaci\u00f3n que a\u00fan contin\u00faa abierta- el hecho que mejor demuestra que nada sustancial ha cambiado es que el mismo d\u00eda en que se inici\u00f3 el violento desmantelamiento del campamento, los representantes del gobierno marroqu\u00ed y los del Polisario celebraron la tercera ronda de conversaciones informales que viene impulsando el enviado de la ONU para el caso, y acordaron volver a verse en diciembre. En otras palabras, el Polisario, dada su extrema debilidad interna y externa, se ve condenado a seguir sentado a una mesa que le garantiza cierto protagonismo y apoyo econ\u00f3mico para seguir \u00abcomprando\u00bb la menguante lealtad de su pueblo. Rabat, por su parte, comprueba que, m\u00e1s all\u00e1 del ruido moment\u00e1neo, puede mantener el rumbo dise\u00f1ado hace tiempo para someter al Sahara.<\/p>\n<p>Aunque as\u00ed descrito todo pueda parecer bien atado por Marruecos- con el consentimiento expl\u00edcito o impl\u00edcito de todos los actores, Espa\u00f1a incluida, que tienen voz en el asunto-, queda por ver si la poblaci\u00f3n saharaui abandona definitivamente su causa, aceptando finalmente las migajas que le conceda ma\u00f1ana un pa\u00eds escasamente cre\u00edble en t\u00e9rminos de respeto a los derechos humanos, los valores democr\u00e1ticos o la descentralizaci\u00f3n en el ejercicio del poder. En el horizonte queda la inquietante opci\u00f3n por el terrorismo (inexistente hasta hoy en la agenda saharaui) o por nuevas movilizaciones que arrastren igualmente a los refugiados en Argelia. Solo nos queda confiar en que no elijan la primera.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Para El Correo)Treinta y cinco a\u00f1os despu\u00e9s de que Espa\u00f1a abandonara a su suerte a &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":194,"featured_media":2476,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[182,140],"tags":[196],"iecah_area":[],"iecah_language":[],"class_list":["post-2477","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","category-articulos","tag-construccion-de-paz-cp"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v17.2 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Sahara Occidental: t\u00e9trica vuelta a la escena - IECAH<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/sahara-occidental-tetrica-vuelta-a-la-escena\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Sahara Occidental: t\u00e9trica vuelta a la escena - IECAH\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"(Para El Correo)Treinta y cinco a\u00f1os despu\u00e9s de que Espa\u00f1a abandonara a su suerte a &hellip;\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/sahara-occidental-tetrica-vuelta-a-la-escena\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"IECAH\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2010-11-21T23:00:00+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2021-08-06T08:44:59+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2010\/11\/imgarticulo.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"134\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Jes\u00fas A. 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