{"id":3704,"date":"2003-07-23T23:00:00","date_gmt":"2003-07-23T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/?p=3704"},"modified":"2021-07-21T11:46:27","modified_gmt":"2021-07-21T11:46:27","slug":"la-hora-de-la-verdad-de-la-transicion-marroqui","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/la-hora-de-la-verdad-de-la-transicion-marroqui\/","title":{"rendered":"La hora de la verdad de la transici\u00f3n marroqu\u00ed"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"caption alignleft size-full wp-image-3703\" width=\"150\" src=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2003\/07\/ima27.jpg\" alt=\"ima27\" height=\"143\" style=\"float: left;\" \/><\/p>\n<p>El cuadro cl\u00ednico que presentaba Marruecos antes de los atentados de Casablanca estaba compuesto, a grandes rasgos, por numerosas patolog\u00edas bien conocidas: enormes desigualdades sociales, concentraci\u00f3n de poder y riqueza en una minor\u00eda, sistema de libertades restringido, discriminaci\u00f3n de la mujer, alta tasa de analfabetismo y paro, malestar econ\u00f3mico, un quinto de la poblaci\u00f3n sobreviviendo por debajo del umbral de la pobreza&#8230;<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"caption alignleft size-full wp-image-3703\" width=\"200\" src=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2003\/07\/ima27.jpg\" alt=\"ima27\" height=\"190\" style=\"float: left;\" \/><\/p>\n<p>El cuadro cl\u00ednico que presentaba Marruecos antes de los atentados de Casablanca estaba compuesto, a grandes rasgos, por numerosas patolog\u00edas bien conocidas: enormes desigualdades sociales, concentraci\u00f3n de poder y riqueza en una minor\u00eda, sistema de libertades restringido, discriminaci\u00f3n de la mujer, alta tasa de analfabetismo y paro, malestar econ\u00f3mico, un quinto de la poblaci\u00f3n sobreviviendo por debajo del umbral de la pobreza&#8230; En el orden pol\u00edtico los actores tambi\u00e9n tienen carta de presentaci\u00f3n: un aparato de poder formado por elites inmovilistas, unos militares con un peso creciente, unos partidos pol\u00edticos desarticulados y un islamismo de corte no violento muy extendido. El diagn\u00f3stico m\u00e1s inmediato era que el pa\u00eds necesitaba marcar con paso firme la senda democr\u00e1tica y de aut\u00e9ntico desarrollo, a riesgo de iniciar, tarde o temprano, una involuci\u00f3n de consecuencias desbordantes.<\/p>\n<p>En esta tesitura, que ten\u00eda todos los ingredientes de una fase cr\u00edtica y decisiva para un pa\u00eds hasta entonces al abrigo de acciones terroristas, el d\u00eda 16 de mayo doce fundamentalistas marroqu\u00edes activaron su carga asesinando a 31 personas en la ciudad de Casablanca. La consiguiente conmoci\u00f3n dio paso a una inmediata reacci\u00f3n social contra el terrorismo y en defensa de la democracia. Una gran manifestaci\u00f3n- en la que los organizadores (partidos pol\u00edticos y asociaciones) denegaron la participaci\u00f3n a los islamistas- se convirti\u00f3 en exponente del frente com\u00fan creado por los primeros y de su enfrentamiento con los \u00faltimos, a cuya \u00fanica fuerza pol\u00edtica con representaci\u00f3n parlamentaria, el Partido Justicia y Desarrollo (PJD), se le ha acusado desde alg\u00fan sector de ser moralmente responsable de los atentados por su pol\u00edtica retr\u00f3grada.<\/p>\n<p>El punto de inflexi\u00f3n que provoca cualquier atentado terrorista ha tenido un car\u00e1cter muy marcado en Marruecos y ha supuesto una sacudida de hondo calado, tras la cual se est\u00e1 produciendo un cuestionamiento y reconsideraci\u00f3n general en diferentes planos pol\u00edticos y sociales. Se abre un panorama en el que las oportunidades de progreso tendr\u00e1n que cohabitar con otras fuerzas de signo negativo hasta ahora contenidas, y en un terreno muy propicio para la confusi\u00f3n y la manipulaci\u00f3n de las ideas. Esta nueva etapa de reajuste multidimensional ha quedado reflejada en el discurso que el rey Mohamed VI ha dirigido a los marroqu\u00edes, en el que solemnemente ha declarado que ha sonado la hora de la verdad para aquellos que utilizan la democracia con el fin de atentar contra la autoridad del Estado y para aquellos cuyas ideas son semillero de \u00abostracismo, fanatismo y discordia\u00bb. Las grandes l\u00edneas trazadas en dicho discurso ata\u00f1en tanto a la vertiente pol\u00edtica, social, econ\u00f3mica, institucional y de seguridad, como a la religiosa, educativa, cultural y medi\u00e1tica. Todas ellas sustentadas en los pilares de la democracia y del Estado de Derecho.<\/p>\n<p>Por el momento, y dentro de la l\u00f3gica de los acontecimientos, se han reforzado las pol\u00edticas de seguridad y emprendido acciones expeditivas hacia el islamismo m\u00e1s extremista. La ley antiterrorista, que hab\u00eda sido objeto de una fuerte cr\u00edtica y oposici\u00f3n por parte de las asociaciones de derechos humanos y de los islamistas, ha sido aprobada de forma fulgurante por todas las fuerzas pol\u00edticas sin excepci\u00f3n. Se estudia incluso c\u00f3mo salvar el principio constitucional de la irretroactividad de las leyes para poder aplicar la nueva legislaci\u00f3n a aquellos islamistas cuyas pr\u00e9dicas han incitado al odio.<\/p>\n<p><strong>Los retos del r\u00e9gimen<\/strong><\/p>\n<p>El Estado marroqu\u00ed tiene que enfrentarse a tres grandes retos: conciliar seguridad y libertad, replantearse adecuadamente su pol\u00edtica con las fuerzas islamistas y ejecutar proyectos de desarrollo econ\u00f3mico y social, acompa\u00f1ados de toda una serie de reformas legales e institucionales, determinantes para el futuro democr\u00e1tico del pa\u00eds. Por lo que se refiere al terrorismo se trata de combatirlo con m\u00e1s democracia, no con menos.<\/p>\n<p>A finales del 2002, el peri\u00f3dico Le Journal, representante de la exigua prensa independiente en Marruecos, sacaba en portada a un grupo de generales bajo el lema \u00abparanoia por la seguridad\u00bb. El titular respond\u00eda a las acciones de algunos militares y personas pr\u00f3ximas a Palacio que, con el fin de frenar cualquier medida liberal y ocultar determinados expedientes, se dedicaron a contaminar la opini\u00f3n p\u00fablica anunciando una serie de conspiraciones contra los fundamentos del r\u00e9gimen. Por otra parte, la represi\u00f3n hacia islamistas y defensores de los derechos humanos se ha endurecido en los \u00faltimos meses.<\/p>\n<p>Con estos antecedentes, la gran tarea de reforzar las pol\u00edticas de seguridad sin menoscabar el r\u00e9gimen de libertades y el Estado de Derecho- cuesti\u00f3n a la que estamos asistiendo en Occidente despu\u00e9s del 11 de septiembre- no va a ser f\u00e1cil. Tarea ardua, considerando, adem\u00e1s, que el referente islamista, en forma de amenaza, ha servido de justificaci\u00f3n a la ausencia de pol\u00edticas aperturistas y al mantenimiento de amplios poderes en favor del monarca. Todo indica, pues, que van a ganar peso las opciones m\u00e1s represivas y las figuras del r\u00e9gimen m\u00e1s radicales.<\/p>\n<p>Se configura a su vez un nuevo escenario en torno a las relaciones con los islamistas, en el que se cuestiona la pol\u00edtica de integraci\u00f3n (con fines de domesticaci\u00f3n) en el juego pol\u00edtico del PJD. Este partido ya ha comunicado, a trav\u00e9s de uno de sus l\u00edderes, que est\u00e1 reconsiderando su participaci\u00f3n en las elecciones municipales de septiembre de 2003, en las que se preve\u00eda que iban a obtener el gobierno de varias ciudades importantes. Ser\u00eda un grave error del r\u00e9gimen no hacer distingos entre islamistas violentos y no violentos y excluir a \u00e9stos \u00faltimos del sistema pol\u00edtico. En este sentido, todas las miradas se han de orientar hacia el Partido Justicia y Espiritualidad, aut\u00e9ntica fuerza islamista del pa\u00eds, no legalizada pero tolerada, con una gran capacidad de movilizaci\u00f3n gracias a sus acciones bien organizadas de asistencia social hacia ese ampl\u00edsimo sector de la poblaci\u00f3n totalmente desasistido por el Estado.<\/p>\n<p>En materia de libertades, el r\u00e9gimen tiene un examen inmediato que superar liberando al periodista Al\u00ed Lmrabet. Su condena por ultraje a la persona del rey y por atentar contra el r\u00e9gimen mon\u00e1rquico y la integridad territorial, como consecuencia de la publicaci\u00f3n de unas caricaturas (adem\u00e1s de la dotaci\u00f3n de la casa real en los presupuestos del Estado y la reproducci\u00f3n de una entrevista con un republicano marroqu\u00ed favorable a la autodeterminaci\u00f3n del Sahara), es el \u00faltimo ejemplo de un r\u00e9gimen con complejos autoritarios y solapamiento entre poderes, ya que el rey preside el Consejo de la Magistratura. Lmrabet, director de los semanarios sat\u00edricos Demain, en franc\u00e9s, y Duman, en \u00e1rabe, acaba de poner fin a una huelga de hambre que inici\u00f3 a principios de mayo, ante la imposibilidad de seguir imprimiendo y tras el convencimiento de que est\u00e1 sufriendo una acci\u00f3n ejemplarizante cuyo \u00faltimo objetivo es la libertad de prensa en el pa\u00eds. Condenado a cuatro a\u00f1os de c\u00e1rcel y conducido inmediatamente a prisi\u00f3n, aplic\u00e1ndose por primera vez esta \u00faltima medida a un delito de prensa, su caso est\u00e1 siendo objeto de una extraordinaria movilizaci\u00f3n tanto dentro como fuera de Marruecos. Despu\u00e9s de enormes presiones sociales, destacando Espa\u00f1a, e institucionales, a nivel internacional, llegando el propio Chirac a instar al Primer Ministro Jettou al efecto (qui\u00e9n respondi\u00f3 que el asunto se tratar\u00eda con \u00absabidur\u00eda y moderaci\u00f3n\u00bb), el tribunal de apelaci\u00f3n se ha limitado a rebajar en un a\u00f1o la condena impuesta.<\/p>\n<p>En este contexto, es importante no olvidar que, tras los atentados, el primer ministro marroqu\u00ed critic\u00f3 abiertamente a aquellos medios de comunicaci\u00f3n y asociaciones que hasta entonces hab\u00edan denunciado sin concesiones a los poderes p\u00fablicos por sus actuaciones contrarias a las libertades y derechos fundamentales.<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito de las reformas, la llave est\u00e1 depositada, como siempre hasta ahora, en Palacio y su entorno. Siguiendo con su trayectoria de abrir resquicios sobre las llamadas l\u00edneas rojas (las derivadas de las cuestiones intocables: la monarqu\u00eda y la persona del rey, la religi\u00f3n y la integridad territorial), el citado semanario independiente se preguntaba a finales de abril en otra portada candente- bajo una foto del monarca- si lo sagrado est\u00e1 en contra de la democracia. Introduc\u00eda de nuevo una cuesti\u00f3n fundamental reivindicada desde hace tiempo por un amplio espectro de la clase pol\u00edtica: la separaci\u00f3n de poderes o, en t\u00e9rminos m\u00e1s directos, la reducci\u00f3n de los poderes del rey.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de las necesarias modificaciones constitucionales para reforzar el poder de la c\u00e1mara de representantes y eliminar la facultad de control que sobre ella tiene la de consejeros, escasamente democr\u00e1tica, son necesarias reformas en materia econ\u00f3mica y social, que en esta nueva etapa deber\u00edan recibir por fin el empuje definitivo. Es prioritaria, en esta l\u00ednea, la aprobaci\u00f3n del nuevo estatuto de la mujer y el plan para integrarla en el desarrollo, proyecto que hasta el momento no se ha podido llevar a cabo por la oposici\u00f3n de los islamistas. Por otro lado, y a ra\u00edz de los atentados, se ha anunciado tambi\u00e9n una campa\u00f1a nacional de alfabetizaci\u00f3n. La reforma educativa debe incidir en las ra\u00edces del sistema. Como ejemplo de la complejidad del entramado social y sus diferentes actores, las ONG que dedican sus esfuerzos a las ni\u00f1as del medio rural, cuentan con desesperaci\u00f3n que cuando consiguen por fin escolarizarlas, en pueblos a menudo lejanos de sus aldeas de origen, se encuentran con que el responsable de su educaci\u00f3n es un maestro islamista que imparte sus ideas con la inestimable ayuda de un material did\u00e1ctico elaborado a su medida por el propio Estado.<\/p>\n<p>Otra reforma pendiente es la de la Administraci\u00f3n de Justicia, incluida la Corte Especial de Justicia. La supresi\u00f3n de este tribunal de excepci\u00f3n, con competencia en asuntos como la corrupci\u00f3n de altos cargos y cuya eficacia es m\u00e1s que dudosa, aportar\u00eda vientos renovados a la tan proclamada moralizaci\u00f3n de la vida p\u00fablica.<\/p>\n<p><strong>Los partidos pol\u00edticos y la sociedad civil<\/strong><\/p>\n<p>Las elecciones generales de septiembre de 2002 estuvieron marcadas por el salto fulgurante a la arena pol\u00edtica de los islamistas del Partido Justicia y Desarrollo. Se produjo entonces un hito, al a\u00f1adirse a las dos variables que hab\u00edan ocupado la escena pol\u00edtica durante los \u00faltimos cuarenta a\u00f1os- el Palacio y el Movimiento nacional- una tercera, la islamista, que se convirti\u00f3 en la tercera fuerza parlamentaria (y en la segunda por n\u00famero de votos obtenidos), pese a haberse presentado \u00fanicamente en 55 circunscripciones electorales (de 92) y no haber obtenido el respaldo electoral del Partido Justicia y Espiritualidad. A partir de este momento, lo que deber\u00eda haber sido una reacci\u00f3n consecuente del resto de partidos pol\u00edtico todav\u00eda no se ha producido, ensimismados en su incapacidad autocr\u00edtica y debilitados por la falta de renovaci\u00f3n de sus dirigentes y la carencia de un aut\u00e9ntico proyecto nacional. Proyecto que, aunque retr\u00f3grado e integrista, s\u00ed tienen los islamistas.<\/p>\n<p>Ante esta situaci\u00f3n se impone una completa regeneraci\u00f3n en el seno de dichos partidos para dotarse de credibilidad de cara a un electorado desmotivado en su gran mayor\u00eda. La movilizaci\u00f3n pol\u00edtica de la juventud es decisiva. La izquierda tiene adem\u00e1s la acuciante tarea de desarrollar acciones de proximidad hacia las capas de poblaci\u00f3n m\u00e1s desfavorecidas.<\/p>\n<p>Por su parte, la sociedad civil, actor clave para el futuro de Marruecos, volvi\u00f3 a dar muestras, antes de los atentados, de su buen estado de forma y su progresiva madurez al reaccionar en\u00e9rgicamente contra la detenci\u00f3n de 14 m\u00fasicos de rock acusados de satanismo y conseguir su liberaci\u00f3n. Una acci\u00f3n miope del gobierno, interpretada como un torpe gesto de compensaci\u00f3n hacia los islamistas, y que tuvo una gran repercusi\u00f3n en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>En este contexto se inscribe la creaci\u00f3n del denominado Colectivo Democracia y Modernidad, una plataforma fundada por personas muy acreditadas y que pretende llevar a cabo la primordial tarea de configurar un proyecto social de participaci\u00f3n ciudadana y paliar especialmente el desencanto de los m\u00e1s j\u00f3venes.<\/p>\n<p>Las relaciones exteriores tambi\u00e9n entran en una nueva fase. Marruecos necesita el apoyo y la colaboraci\u00f3n de Espa\u00f1a y de otros pa\u00edses, as\u00ed como de la Uni\u00f3n Europea. Las medidas anunciadas por el gobierno espa\u00f1ol, tendentes a la normalizaci\u00f3n de las relaciones, son un signo positivo. A la Uni\u00f3n Europea, por su parte, se le presenta una buena oportunidad para ampliar sus apoyos a la sociedad civil progresista y contribuir con sus pol\u00edticas a que el gobierno marroqu\u00ed realice reformas institucionales y obtenga resultados tangibles. Se ir\u00eda corrigiendo de esta manera la distancia entre dos planos que discurren lamentablemente de forma paralela: el elaborado por el discurso de la Uni\u00f3n Europea sobre los valores democr\u00e1ticos y los derechos humanos, que fundamentan los acuerdos de asociaci\u00f3n y las propuestas como la reciente de vecindad, y el entretejido por los reg\u00edmenes de pa\u00edses como Marruecos, con claras deficiencias democr\u00e1ticas.<\/p>\n<p>La hora de la verdad ha sonado y a Marruecos no le queda otro remedio que dirigirse, con pol\u00edticas de libertad y desarrollo, hacia la proclamada democracia. En caso contrario, los problemas no har\u00e1n m\u00e1s que aumentar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El cuadro cl\u00ednico que presentaba Marruecos antes de los atentados de Casablanca estaba compuesto, a &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":212,"featured_media":3703,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[182,366],"tags":[],"iecah_area":[],"iecah_language":[],"class_list":["post-3704","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","category-articulos-propios"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v17.2 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>La hora de la verdad de la transici\u00f3n marroqu\u00ed - IECAH<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/la-hora-de-la-verdad-de-la-transicion-marroqui\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La hora de la verdad de la transici\u00f3n marroqu\u00ed - 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