{"id":3774,"date":"2004-11-23T23:00:00","date_gmt":"2004-11-23T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/?p=3774"},"modified":"2021-07-26T12:03:58","modified_gmt":"2021-07-26T12:03:58","slug":"el-conflicto-de-costa-de-marfil-y-sus-desafios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/el-conflicto-de-costa-de-marfil-y-sus-desafios\/","title":{"rendered":"El conflicto de Costa de Marfil y sus desaf\u00edos"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"caption alignleft size-full wp-image-3773\" width=\"150\" src=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2004\/11\/im33.jpg\" alt=\"im33\" height=\"102\" style=\"float: left;\" \/><\/p>\n<p>La muerte de nueve soldados franceses el pasado 6 de noviembre en Bouak\u00e9, basti\u00f3n rebelde, como consecuencia de lo que parece haber sido un ataque premeditado de las fuerzas a\u00e9reas gubernamentales, abre una nueva etapa en el conflicto de Costa de Marfil. S\u00f3lo dos d\u00edas antes, las fuerzas gubernamentales hab\u00edan atacado posiciones rebeldes, violando el cese de hostilidades establecido en los acuerdos de \u00abLinas-Marcoussis\u00bb (Ene-2003)&#8230;<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"caption alignleft size-full wp-image-3773\" width=\"200\" src=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2004\/11\/im33.jpg\" alt=\"im33\" height=\"135\" style=\"float: left;\" \/><\/p>\n<p>La muerte de nueve soldados franceses el pasado 6 de noviembre en Bouak\u00e9, basti\u00f3n rebelde, como consecuencia de lo que parece haber sido un ataque premeditado de las fuerzas a\u00e9reas gubernamentales, abre una nueva etapa en el conflicto de Costa de Marfil. S\u00f3lo dos d\u00edas antes, las fuerzas gubernamentales hab\u00edan atacado posiciones rebeldes, violando el cese de hostilidades establecido en los acuerdos de \u00abLinas-Marcoussis\u00bb (Ene-2003). Seg\u00fan la versi\u00f3n oficial francesa, las tropas de la operaci\u00f3n Licorne no reaccionaron ante dicha violaci\u00f3n por falta de precisi\u00f3n del mandato de la ONU (el cual fue modificado el mismo d\u00eda 6). Dicha operaci\u00f3n cuenta actualmente con 5.000 efectivos y tiene como objetivo supervisar el referido cese de hostilidades, bajo el mando de la ONUCI (Operaci\u00f3n de Naciones Unidas en Costa de Marfil).<\/p>\n<p>La reacci\u00f3n francesa, destruyendo la fuerza a\u00e9rea marfile\u00f1a, provoc\u00f3 un enfrentamiento en la capital, Abiy\u00e1n, con las bandas de \u00abJ\u00f3venes Patriotas\u00bb (con un saldo de, al menos, 60 muertos del lado marfile\u00f1o) y una generalizada \u00abcaza al blanco\u00bb por parte de \u00e9stas, con la consiguiente evacuaci\u00f3n de varios miles de europeos (la gran mayor\u00eda, unos 7.000, franceses). La Resoluci\u00f3n 1572, de 15 de noviembre de 2004, del Consejo General de la ONU, de inspiraci\u00f3n francesa, impone un embargo sobre la venta de armas a Costa de Marfil. Dicha resoluci\u00f3n- respaldada plenamente por los seis Estados africanos reunidos en una cumbre extraordinaria de la Uni\u00f3n Africana en Abuja (Nigeria)- es la urgente respuesta de la comunidad internacional ante una situaci\u00f3n cuyo deterioro tendr\u00eda consecuencias desastrosas, con importantes implicaciones regionales.<\/p>\n<p><strong>Los actores del conflicto<\/strong><\/p>\n<p>Costa de Marfil no ha dejado de sangrar desde el golpe de Estado, el 24 de diciembre de 1999, del general norte\u00f1o Robert Gue\u00ef contra el presidente Henri Konan Bedi\u00e9, l\u00edder del Partido Democr\u00e1tico de Costa de Marfil (PDCI) y \u00abdelf\u00edn\u00bb del padre de la independencia marfile\u00f1a, F\u00e9lix Houphou\u00ebt-Boigny (fallecido en diciembre de 1993). Bedi\u00e9 espole\u00f3, a partir de 1994, los \u00e1nimos nacionalistas mediante la formulaci\u00f3n del concepto de \u00abmarfilidad\u00bb (\u00abivoirit\u00e9\u00bb), cuyo fin m\u00e1s inmediato era impedir la candidatura a la presidencia de la Rep\u00fablica de su rival m\u00e1s directo, Alassane Outtara, l\u00edder de la Reagrupaci\u00f3n de los Republicanos (RDR). Nacido en Burkina-Faso, musulm\u00e1n y del norte, y bien visto por Par\u00eds, Outtara hab\u00eda sido primer ministro desde 1990 a 1993. <br \/>Pese a que Outtara estaba supuestamente detr\u00e1s del golpe de Gue\u00ef, este \u00faltimo culmin\u00f3 la acci\u00f3n de B\u00e9di\u00e9 mediante una reforma constitucional por la que se exige, para ser candidato a presidente de la Rep\u00fablica, que tanto el padre como lo madre sean marfile\u00f1os de origen, requisito que no cumple Ouattara.<\/p>\n<p>En octubre de 2000, y tras el exilio forzado del general golpista, el actual presidente Laurent Gbagbo, l\u00edder del Frente Popular Marfile\u00f1o (FPI), se proclam\u00f3 vencedor de unas elecciones en las que previamente hab\u00edan sido descartados 14 candidatos (de un total de 19), entre ellos el ex presidente B\u00e9die y Alassane Ouattara.<\/p>\n<p>La guerra civil tom\u00f3 forma a partir de septiembre de 2002, tras la rebeli\u00f3n lanzada en el norte del pa\u00eds por una serie de j\u00f3venes oficiales marfile\u00f1os que, sometidos a detenci\u00f3n y torturas durante el r\u00e9gimen de Gue\u00ef, desertaron y fueron acogidos en Burkina-Faso. Bajo la denominaci\u00f3n de Movimiento Patri\u00f3tico de Costa de Marfil (el MPCI, liderado por Guillaume Soro, es una amalgama de soldados afectados por purgas militares bajo el r\u00e9gimen de Gbagbo, milicianos de Burkina-Faso y Mal\u00ed, voluntarios del norte, opositores de la RDR &#8230;), los rebeldes se hicieron con el control de la mayor parte del norte del pa\u00eds en unas semanas. Dos meses despu\u00e9s de la rebeli\u00f3n se abri\u00f3 un nuevo frente en el oeste, surgiendo dos nuevas facciones rebeldes: el Movimiento por la Justicia y la Paz (MJP) y el Movimiento Popular Marfile\u00f1o del Gran Oeste (MPIGO), este \u00faltimo compuesto en gran parte por mercenarios de Liberia y de Sierra Leona. Los tres grupos rebeldes referidos, cuya declarada finalidad es terminar con la discriminaci\u00f3n y hegemon\u00eda pol\u00edtica del sur, se unieron posteriormente bajo las actuales Fuerzas Nuevas (consideradas por el FPI de Gbagbo como un complot entre su dirigente, Guillaume Soro, y Alassane Outtara). Las Fuerzas Nuevas rebeldes se retiraron del gobierno de reconciliaci\u00f3n nacional en septiembre de 2003, acusando al presidente Gbagbo de no tener ninguna intenci\u00f3n de cumplir los acuerdos de paz.<\/p>\n<p>Ante un previsible retorno de las hostilidades entre los dos bandos, los esfuerzos de la ONU, la Uni\u00f3n Africana (UA) y la Comunidad Econ\u00f3mica de Estados de \u00c1frica del Oeste dieron como resultado los acuerdos denominados Accra III (Jul-2004).<\/p>\n<p><strong>De la \u00abSuiza africana\u00bb a la guerra civil<\/strong><\/p>\n<p>Los indicadores de alarma, parpadeando desde hace a\u00f1os, revelan que los fundamentos tanto pol\u00edticos como econ\u00f3micos y sociales de la considerada anta\u00f1o \u00abSuiza africana\u00bb- modelo de desarrollo, de integraci\u00f3n comunitaria y de cooperaci\u00f3n con Francia- ten\u00edan un fr\u00e1gil asidero. La discriminaci\u00f3n \u00e9tnica se ha venido configurando como el eje social vertebrador del gobierno, el ej\u00e9rcito, el aparato judicial y el mercado de trabajo. Tanto B\u00e9di\u00e9 (de etnia baul\u00e9) y Gue\u00ef como el actual presidente Gbagbo (de etnia b\u00e9t\u00e9) han explotado con fines pol\u00edticos el concepto de \u00abmarfilidad\u00bb, entendido sobre todo como una pertenencia al Sur.<\/p>\n<p>Dichos pol\u00edticos y sus huestes han contribuido a exacerbar un nacionalismo que ha derivado hacia la xenofobia y a agrandar la fractura social entre el Sur (compuesto en su mayor\u00eda por las etnias b\u00e9t\u00e9 y baul\u00e9, cristiano y animista, y dotado de recursos pesqueros y forestales) y el Norte (de mayor\u00eda diula- denominaci\u00f3n gen\u00e9rica-, musulm\u00e1n, mucho menos desarrollado y con un 40% de habitantes de origen extranjero). De una poblaci\u00f3n total de 16 millones, se estima que el 23% de sus habitantes, y el 32,7% de su poblaci\u00f3n activa, es de origen extranjero.<\/p>\n<p>En los momentos actuales no escasean los nost\u00e1lgicos que recuerdan el r\u00e9gimen de Houphet-Boigny como un modelo de estabilidad regional y \u00e9tnica, al que se incorpor\u00f3 a los extranjeros del norte (principalmente burkinabeses y malienses, aunque tambi\u00e9n originarios de Guinea y N\u00edger) como mano de obra esencial para el desarrollo del pa\u00eds, otorgando la nacionalidad a muchos de ellos. No obstante, no es menos cierto que el r\u00e9gimen del que fue fiel pe\u00f3n de Francia se asent\u00f3, sobre todo en sus inicios, sobre una violencia coactiva de primer orden, imponiendo la supremac\u00eda pol\u00edtica tanto de su etnia (baul\u00e9, subgrupo perteneciente a la etnia akan) como de su religi\u00f3n (la cristiana) sobre la musulmana, siendo esta \u00faltima mayoritaria en el pa\u00eds. <br \/>El historiador Tiemoko Coulibaly opina que la pol\u00e9mica sobre la \u00abmarfilidad\u00bb es otro episodio m\u00e1s de la dominaci\u00f3n de las elites del sur del pa\u00eds y se\u00f1ala, por otra parte, que la denegaci\u00f3n de la nacionalidad a varios millones de extranjeros del norte (pese a que es un derecho que ya en la primera Constituci\u00f3n se reconoce a partir de los cinco a\u00f1os de residencia) es una referencia clave de la crisis estatal.<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito econ\u00f3mico, Costa de Marfil ha estado configurada, para no ser una excepci\u00f3n, por las directrices de la ex potencia colonizadora y, posteriormente, por los programas de las instituciones internacionales. La pol\u00edtica colonial, regida por un af\u00e1n de lucro sin concesiones y marcada por la implantaci\u00f3n del monocultivo (cuando el pa\u00eds alcanz\u00f3 su independencia, en 1960, el 82% de la actividad econ\u00f3mica depend\u00eda del caf\u00e9 y el cacao), redund\u00f3 en grandes beneficios para la metr\u00f3polis francesa, previa imposici\u00f3n de un marco legal a la medida, del cual participaban \u00fanicamente las elites locales. La evoluci\u00f3n de los precios de las materias primas (entre 1970 y 2001 el precio del cacao- del que Costa de Marfil es el primer productor mundial- descendi\u00f3 de 2,40 a 1,11 \u20ac\/kilo y el del caf\u00e9 ar\u00e1bica de 4,09 a 1,42\u20ac\/kilo), la sujeci\u00f3n a las injustas reglas del comercio internacional y las exigencias liberalizadoras de las instituciones de Breton Woods (que a principios de los noventa ponen fin al sistema de precios asegurados para el cacao), han contribuido a empeorar la econom\u00eda nacional.<\/p>\n<p>La radicalizaci\u00f3n pol\u00edtica referida y una situaci\u00f3n econ\u00f3mica en deterioro tuvieron un claro exponente en el enfrentamiento que tuvo lugar en el norte del pa\u00eds, a finales de 1999, entre campesinos, la mayor\u00eda burkinabeses, y marfile\u00f1os del sur. Estos \u00faltimos, muchos de ellos funcionarios afectados por la crisis econ\u00f3mica y los planes de ajuste estructural, volvieron a sus aldeas de origen y, por entender que pertenec\u00edan a sus ancestros, reclamaron a los campesinos las tierras que \u00e9stos ven\u00edan cultivando desde hac\u00eda d\u00e9cadas. El suceso, uno de tantos preludios del conflicto en ciernes, se sald\u00f3 con la hu\u00edda de miles de burkinabeses hacia su pa\u00eds de origen. <br \/>Este negativo panorama se concreta en los datos del \u00cdndice de Desarrollo Humano elaborados por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo. En 2004 Costa de Marfil se sit\u00faa en el puesto 163 (de un total de 177), con una esperanza de vida de 41 a\u00f1os (para el per\u00edodo 2000-2005) y un 50,4% de la poblaci\u00f3n sobreviviendo con menos de 2 d\u00f3lares diarios (per\u00edodo 1990-2002).<\/p>\n<p><strong>Otros aspectos de la crisis<\/strong><\/p>\n<p>El cuadro lo completan unos partidos pol\u00edticos con un perfil cada vez m\u00e1s regionalista y \u00e9tnico y unos medios de comunicaci\u00f3n que han oscilado entre propagar los rumores y acusaciones entre bandos y la incitaci\u00f3n directa al odio (bajo la funesta sombra de la ruandesa radio \u00abMil Colinas\u00bb). El expolio y la corrupci\u00f3n (Bruselas congel\u00f3 sus programas de cooperaci\u00f3n durante buena parte del periodo de Bedi\u00e9) han contribuido, asimismo, a que la deuda externa supere los 17.000 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>Las purgas y discriminaciones por razones \u00e9tnicas en las fuerzas armadas est\u00e1n tambi\u00e9n en el origen de la crisis. Es especialmente relevante la incorporaci\u00f3n a las mismas, a partir de 2002, de varias decenas de miles de j\u00f3venes de mayor\u00eda b\u00e9t\u00e9 (cuyo n\u00famero podr\u00eda superar el de soldados del propio ej\u00e9rcito nacional o de los rebeldes de las Fuerzas Nuevas), muchos de ellos radicales y sin obediencia alguna a sus superiores. La radicalizaci\u00f3n de estos j\u00f3venes se suma a la de las ya citadas bandas de \u00abJ\u00f3venes Patriotas\u00bb espoleadas por el gobierno y que han actuado impunemente y en connivencia con las fuerzas armadas (no exentas \u00e9stas, a su vez, de fuertes disensiones internas).<\/p>\n<p>Otro de los indicadores m\u00e1s negativos ha sido el alto \u00edndice de violencia registrado desde el golpe de Estado de 1999 (y, sobre todo, desde las elecciones de octubre de 2000). Tras dichos comicios se increment\u00f3 la represi\u00f3n de manifestaciones de la oposici\u00f3n, con numerosas v\u00edctimas mortales, las ejecuciones extrajudiciales y las matanzas, siendo la mayor\u00eda de las v\u00edctimas de la RDR liderada por Outtara.<\/p>\n<p>Un informe de Human Rights Watch, de octubre de 2004, recoge los cr\u00edmenes perpetrados por todos los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, as\u00ed como por las milicias pro-gubernamentales y las diversas facciones rebeldes, y la flagrante impunidad que las han acompa\u00f1ado. Consciente de la dificultad de exigir responsabilidades en paralelo al proceso de paz, la citada organizaci\u00f3n precisa con firmeza la necesidad de ir avanzando en la lucha contra la impunidad, como una de las bazas fundamentales para progresar hacia una resoluci\u00f3n del conflicto. La ONU, por su parte, ha elaborado tres informes sobre las violaciones de derechos humanos cometidas desde 1999, se\u00f1alando en el segundo de ellos (Ago-2004) que la situaci\u00f3n de los mismos \u00abcontin\u00faa siendo profundamente preocupante en todo el pa\u00eds\u00bb.<\/p>\n<p>No puede olvidarse que, en medio de la contienda, se encuentra una poblaci\u00f3n civil que es objeto directo de cr\u00edmenes y violencia (se cuenta por cientos las muertes de civiles, incluidas las resultantes de enfrentamientos entre las propias facciones rebeldes). La zona norte, dependiente en buena medida del sur en el suministro el\u00e9ctrico, se encuentra adem\u00e1s en un estado de pr\u00e1ctico colapso, con los rebeldes convertidos, cada vez m\u00e1s, en grupos de aventureros que buscan su propio inter\u00e9s.<\/p>\n<p><strong>Francia y la comunidad internacional<\/strong><\/p>\n<p>Francia, que ha mantenido un perfil bajo en sus intervenciones en \u00c1frica desde las nefastas consecuencias de su operaci\u00f3n Turquesa en Ruanda, se encuentra sometida a un fuego cruzado. Los rebeldes (imposibilitados de proseguir su avance hacia el sur) la acusan de partidismo, mientras que el gobierno denuncia su pasividad y su obstrucci\u00f3n (al entender que no acudi\u00f3 en su ayuda, incumpliendo el acuerdo militar que les vincula, y que le impidi\u00f3 recibir el apoyo de Nigeria y Angola).<\/p>\n<p>Mirando hacia atr\u00e1s hay que recordar que, siguiendo el principio de \u00abni injerencia ni indiferencia\u00bb, enunciado en su d\u00eda por Lionel Jospin, Francia apadrin\u00f3 los acuerdos de paz de Linas-Marcoussis, que lograron un cese de las hostilidades al precio de poner en pie de igualdad a las partes en conflicto. La ex potencia colonial, que ha sido incapaz de desarrollar otros modelos de cooperaci\u00f3n pese a conocer al dedillo la administraci\u00f3n marfile\u00f1a a trav\u00e9s de la presencia de consejeros en todos los Ministerios, sigue teniendo importantes intereses econ\u00f3micos en el pa\u00eds (transporte, agua, electricidad, comunicaciones). Lo que en su momento pareci\u00f3 ser una aut\u00e9ntica descolonizaci\u00f3n econ\u00f3mica llevada a cabo por el presidente Gbagbo, concediendo sectores como el cacao y el caf\u00e9 a multinacionales americanas, se recondujo posteriormente, no sin haber establecido un claro precedente. EEUU, espectador en la sombra, acrecienta mientras tanto su incipiente influencia en el \u00c1frica franc\u00f3fona.<\/p>\n<p>La etapa que ahora se abre, y en la que Francia apuesta por mantener sus tropas en el pa\u00eds, requiere del apoyo de toda la comunidad internacional, la cual debe exigir y velar por el cumplimiento de los acuerdos de Linas-Marcoussis y Accra III. El cumplimiento de la citada Resoluci\u00f3n 1572 es ya de por s\u00ed un primer reto, considerando las posibilidades que tienen ambas partes de infringir el embargo de armas. Es preciso lograr, en esa l\u00ednea, que las milicias progubernamentales y los rebeldes entreguen las armas y que el gobierno acometa las reformas jur\u00eddicas relativas a la ciudadan\u00eda de los emigrantes, a las condiciones de elegibilidad para el cargo de Presidente y a los derechos de uso de los terrenos agr\u00edcolas. En un plano m\u00e1s general, el gran desaf\u00edo del conflicto de Costa de Marfil reside en el riesgo de un desbordamiento regional. En las dos \u00faltimas semanas cerca de 15.000 personas han huido del pa\u00eds, refugi\u00e1ndose en la fragilizada Liberia.<\/p>\n<p>La actual situaci\u00f3n deber\u00eda convocar la m\u00e1xima atenci\u00f3n internacional. De momento, y bajo la mediaci\u00f3n del presidente sudafricano Thabo Mbeki, se deber\u00eda otorgar la m\u00e1xima prioridad al objetivo de lograr un apaciguamiento de la crisis, a partir del cual los propios pa\u00edses africanos, en el marco de la UA, pudiesen establecer, con el apoyo de la comunidad internacional, los cauces adecuados para una salida de la crisis. Incluso m\u00e1s all\u00e1 del propio caso marfile\u00f1o, la labor que la UA pueda desarrollar en esta ocasi\u00f3n puede constituir una base fundamental para el futuro de una zona del planeta desolada por las guerras y los conflictos y ser\u00eda, al mismo tiempo, un refuerzo esencial para el \u00e9xito de la Nueva Estrategia para el Desarrollo de \u00c1frica (NEPAD). Una vuelta a la guerra civil y una agudizaci\u00f3n del conflicto tendr\u00edan, por el contrario, efectos desestabilizadores y devastadores para toda la regi\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La muerte de nueve soldados franceses el pasado 6 de noviembre en Bouak\u00e9, basti\u00f3n rebelde, &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":212,"featured_media":3773,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[182,366],"tags":[],"iecah_area":[],"iecah_language":[],"class_list":["post-3774","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","category-articulos-propios"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v17.2 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>El conflicto de Costa de Marfil y sus desaf\u00edos - IECAH<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/el-conflicto-de-costa-de-marfil-y-sus-desafios\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El conflicto de Costa de Marfil y sus desaf\u00edos - 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