{"id":4185,"date":"2008-10-26T23:00:00","date_gmt":"2008-10-26T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/?p=4185"},"modified":"2021-07-27T14:35:14","modified_gmt":"2021-07-27T14:35:14","slug":"llas-rentas-de-los-hidrocarburos-en-argelia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/llas-rentas-de-los-hidrocarburos-en-argelia\/","title":{"rendered":"Las rentas de los hidrocarburos en Argelia"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-4183\" width=\"150\" src=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2008\/10\/d74.jpg\" alt=\"d74\" height=\"113\" style=\"float: left;\" class=\"caption\" \/><\/p>\n<p>Para la Revista Relaciones Internacionales) <br \/>En colaboraci\u00f3n con <a href=\"http:\/\/www.iecah.org\/cvautor_equipo.php?id=55&#038;cargo=1\" title=\"Malgorzata Kotomska\"><em>Malgorzata\u00a0Kotomska<\/em><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <br \/><strong>Introducci\u00f3n<\/strong> <br \/>Desde los sucesos del 11S, el panorama de las relaciones internacionales y la seguridad internacional ha cambiado radicalmente. Ahora el mundo se encuentra enfrentado a retos \u2014desde&#8230;<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-4183\" width=\"198\" src=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2008\/10\/d74.jpg\" alt=\"d74\" height=\"149\" style=\"float: left;\" class=\"caption\" \/><\/p>\n<p><strong>Del libro <em>El precio oculto de la Tierra<\/em> <br \/>(1.Introducci\u00f3n)<\/strong> <br \/>Visto desde Europa, Argelia es un pa\u00eds mediterr\u00e1neo, rico en hidrocarburos y que intenta dejar atr\u00e1s una contienda civil de tr\u00e1gicas consecuencias. Para un grupo de pa\u00edses del sur de Europa \u2013entre ellos, Espa\u00f1a<sup>1<\/sup> \u2013, dicha riqueza se concreta en la importaci\u00f3n de vol\u00famenes muy considerables de gas argelino. El suministro energ\u00e9tico es, por tanto, una cuesti\u00f3n prioritaria en la agenda pol\u00edtica y medi\u00e1tica europea, junto con la\u00a0 presencia de sus multinacionales en Argelia, las exportaciones comerciales a este pa\u00eds y, \u00faltimamente, la estrategia de internacionalizaci\u00f3n del sector del gas argelino.<\/p>\n<p>Las l\u00edneas que siguen tratan sobre la cuesti\u00f3n de los hidrocarburos, pero desde la \u00f3ptica de la gesti\u00f3n de las rentas que derivan de su explotaci\u00f3n. Sobre el papel, estos ingresos deber\u00edan haber sido el motor de desarrollo de Argelia tras su independencia en 1962. En la pr\u00e1ctica, cualquier intento de conformar un modelo pol\u00edtico y socio-econ\u00f3mico generador de prosperidad y estabilidad para el conjunto de la poblaci\u00f3n argelina se ha visto continuamente lastrado por los intereses suscitados en torno a dichas rentas. Unas rentas que han supuesto, desde 1975 hasta 2006, entre el 26 y el 50% del PIB, entre el 54 y el 70% de los ingresos presupuestarios y entre el 95 y el 98% de los ingresos por exportaciones. Estas cifras dan una idea de la dependencia del Estado argelino de los hidrocarburos, y de los retos consiguientes.<\/p>\n<p>Como en tantos otros pa\u00edses ricos en recursos naturales, las referidas rentas han sido en Argelia una fuente primordial de poder y de enriquecimiento individual. Es en este \u00e1mbito de vinculaci\u00f3n y confusi\u00f3n entre la esfera pol\u00edtica y la econ\u00f3mica, en el que los intereses en torno a dichas rentas pervierten tanto las decisiones pol\u00edticas como las econ\u00f3micas, en el que se centran las siguientes l\u00edneas. En ellas se relacionan, en primer lugar, una serie de aspectos de orden hist\u00f3rico, pol\u00edtico, jur\u00eddico, econ\u00f3mico y social, que revelan la significaci\u00f3n de la cuesti\u00f3n, su car\u00e1cter transversal y las implicaciones resultantes. Dado que el centro neur\u00e1lgico de la producci\u00f3n de dichas rentas es la empresa estatal de hidrocarburos, se le dedica a \u00e9sta un apartado espec\u00edfico. Por \u00faltimo, se aborda la etapa actual que atraviesa Argelia, considerada a partir de los inicios del siglo XXI.<\/p>\n<p>Trat\u00e1ndose de un sector econ\u00f3mico complejo, con diversas fases de desarrollo empresarial, diferentes variables que determinan la pol\u00edtica interna, y muy condicionado por el contexto internacional, hay numerosas cuestiones relevantes que inciden en el \u00e1mbito de este texto, pero que quedan fuera del alcance del mismo.<\/p>\n<p><strong>2.Desde la independencia hasta la nacionalizaci\u00f3n de los hidrocarburos<\/strong> <br \/>Los hidrocarburos hicieron su aparici\u00f3n en la escena argelina en el a\u00f1o 1956, con el descubrimiento por Francia, en el desierto del S\u00e1hara argelino, de un ingente yacimiento de petr\u00f3leo (el de Hassi Messaoud) y otro de gas (el de Hassi R\u00b4mel). Los consiguientes intentos para preservar dicha regi\u00f3n bajo jurisdicci\u00f3n francesa contribuyeron directamente a la prolongaci\u00f3n, durante seis a\u00f1os, de la guerra de liberaci\u00f3n nacional<sup>2<\/sup> .<\/p>\n<p>Una vez adquirida la independencia, el nuevo Estado argelino, con una ingente tarea por delante en todos los terrenos, se apoy\u00f3 en dos pilares fundamentales. A nivel pol\u00edtico, sus l\u00edderes ostentaban una respetada legitimidad, derivada del prestigio revolucionario adquirido durante los a\u00f1os previos. En el plano econ\u00f3mico, y bajo un modelo socialista de econom\u00eda centralizada, la explotaci\u00f3n de los hidrocarburos deb\u00eda ser la herramienta por excelencia de crecimiento econ\u00f3mico, la cual permitir\u00eda cumplir con las aspiraciones nacionales de justicia social.<\/p>\n<p>En base a dichos principios, la nacionalizaci\u00f3n, esbozada en sus l\u00edneas generales por el Frente de Liberaci\u00f3n Nacional (FLN) \u2013partido \u00fanico, cuya elite estaba respaldad por el ej\u00e9rcito\u00ac\u2013 fue tomando forma. El primer paso fue superar los Acuerdos de Evi\u00e1n de1962, por los que Francia y Argelia crearon una comisi\u00f3n mixta de gesti\u00f3n,y la exigua cuota argelina en la producci\u00f3n de los hidrocarburos (el 12%)<sup>3<\/sup> . Esto dio lugar a los Acuerdos de Argel (1965), mediante la creaci\u00f3n de una asociaci\u00f3n entre ambos pa\u00edses para explotar al 50% los yacimientos de petr\u00f3leo que se descubriesen. Entre ambas fechas se cre\u00f3, en 1963, la compa\u00f1\u00eda estatal Sociedad Nacional de Transporte y de Comercializaci\u00f3n de Hidrocarburos (Sonatrach), que extendi\u00f3 su competencia a todas las fases del sector tres a\u00f1os despu\u00e9s. <br \/>La tendencia anterior se materializ\u00f3, a partir de 1967, mediante el control por parte del r\u00e9gimen argelino de las actividades de las empresas brit\u00e1nicas y estadounidenses que operaban en el pa\u00eds (en un contexto internacional marcado por la tercera guerra \u00e1rabe-israel\u00ed). En 1969, Argelia se incorpor\u00f3 a la Organizaci\u00f3n de Pa\u00edses Exportadores de Petr\u00f3leo (OPEP), con un discurso que abogaba por la adquisici\u00f3n de las participaciones de las compa\u00f1\u00edas extranjeras.<\/p>\n<p>Finalmente, con la decisi\u00f3n de nacionalizar los hidrocarburos, adoptada en 1971, se culmin\u00f3 el proceso iniciado con la independencia, sentando, a su vez, un precedente para los dem\u00e1s pa\u00edses productores miembros de la OPEP. Con esta decisi\u00f3n se increment\u00f3 considerablemente el potencial de los hidrocarburos como herramienta de industrializaci\u00f3n<sup>4<\/sup> . Sonatrach elev\u00f3 su porcentaje en producci\u00f3n de gas y transporte de hidrocarburos al 100%, y en producci\u00f3n de petr\u00f3leo al 70%.<\/p>\n<p><strong>3.Pol\u00edtica econ\u00f3mica y gesti\u00f3n de rentas<\/strong> <br \/>Sin embargo, la referida utilidad econ\u00f3mica no tendr\u00eda una traslaci\u00f3n efectiva a la pr\u00e1ctica en los a\u00f1os venideros. Por un lado, el intensivo plan de inversiones, favorecido por los precios alcistas del petr\u00f3leo a ra\u00edz de la crisis de 1973-74, y consistente en la adquisici\u00f3n en el exterior de numerosas empresas \u201cllave en mano\u201d (muchas de ellas del sector de hidrocarburos), fracas\u00f3 ampliamente, debido a una gesti\u00f3n ineficiente, lo que deriv\u00f3 en un aumento exponencial de la deuda externa<sup>5<\/sup>.<\/p>\n<p>Por otro, se produjo a posteriori una gran expansi\u00f3n del sector de importaci\u00f3n de todo tipo de bienes. El crecimiento de este sector tuvo una correlaci\u00f3n\u00a0 inversa con el \u00ednfimo desarrollo de los sectores industriales productivos sin relaci\u00f3n con los hidrocarburos, cuya contrapartida fue una excesiva concentraci\u00f3n de la inversi\u00f3n en este \u00faltimo, con una limitada capacidad para generar empleo; a lo que hay que a\u00f1adir importantes d\u00e9ficit pol\u00edticos que lastraron el crecimiento del sector agr\u00edcola. A trav\u00e9s de las importaciones comerciales, y gracias a la reventa de productos subvencionados, se generaron grandes beneficios, en los que participaron empresas p\u00fablicas, en detrimento de su vertiente productiva.<\/p>\n<p>En la d\u00e9cada de los ochenta dicho sector comercial se termin\u00f3 revistiendo de econom\u00eda privada, en virtud de una t\u00edmida liberalizaci\u00f3n en el sector agr\u00edcola y de productos alimenticios; y con un n\u00famero creciente de tecn\u00f3cratas operando en el sector privado<sup>6<\/sup>. Bajo la cobertura de las instituciones oficiales se registr\u00f3 un gran desarrollo de las redes de patronazgo, conformadas por los diversos clanes del poder, y presididos por la jerarqu\u00eda militar, adem\u00e1s de altos funcionarios y otros grupos de inter\u00e9s.<\/p>\n<p>El monopolio estatal sobre el comercio exterior y el control de divisas (\u00e9ste \u00faltimo, de 1978 a 1993) fueron las piezas centrales de un sistema alimentado por las rentas de los hidrocarburos y creado en torno a intereses particulares. A nivel operativo, se utilizaron de forma selectiva tanto el otorgamiento de licencias de importaci\u00f3n como los controles sanitarios y de aduanas, y se recab\u00f3 el inestimable apoyo del poder judicial. A modo de ejemplo, y conforme a las mismas pautas de actuaci\u00f3n, el fondo de reserva para combatir la penuria creado con las rentas de los hidrocarburos entre 1979 y 1982, se termin\u00f3 utilizando para incrementar el flujo de importaciones de productos de consumo<sup>7<\/sup>. <br \/>Por otro lado, es tambi\u00e9n en la d\u00e9cada de los ochenta cuando, a trav\u00e9s del sector comercial privado, se desarroll\u00f3 una econom\u00eda paralela que sorteaba las restricciones oficiales y la escasez de suministros, y ofrec\u00eda empleo a una poblaci\u00f3n con grandes carencias. Las interrelaciones entre el sector comercial y este ingente mercado negro (denominado \u201ctrabendo\u201d) controlado en buena medida por los islamistas y con una fuerte dosis de violencia, ambos al margen del control estatal y fiscal, terminaron creando tambi\u00e9n sus redes sociales y pol\u00edticas<sup>8<\/sup>.<\/p>\n<p>Mientras tanto, Sonatrach hab\u00eda ido asumiendo en solitario la explotaci\u00f3n de los hidrocarburos, debido al abandono de las empresas extranjeras ante las condiciones impuestas a partir de la nacionalizaci\u00f3n<sup>9<\/sup>. El descenso resultante en rentabilidad y nuevos descubrimientos, oblig\u00f3 al r\u00e9gimen argelino, en 1986, a una primera apertura al exterior en el sector upstream (prospecci\u00f3n, exploraci\u00f3n y producci\u00f3n), mediante una nueva ley que introdujo nuevos tipos de contrato con los inversores y una reducci\u00f3n de la fiscalidad. Esta ley fue modificada en 1991, para que dichas multinacionales pudieran participar en los yacimientos descubiertos y no desarrollados, o en la producci\u00f3n, y tuvieran m\u00e1s atractivos en el sector de gas <em>upstream<\/em><sup>10<\/sup>.<\/p>\n<p><strong>4.La crisis de 1986 <br \/><\/strong>La anterior situaci\u00f3n econ\u00f3mica, expuesta a grandes rasgos, refleja hasta qu\u00e9 punto la estabilidad social estaba vinculada directamente a la gesti\u00f3n de la renta de los hidrocarburos y las pol\u00edticas econ\u00f3micas derivadas. La confirmaci\u00f3n de este extremo vino de la mano de una nueva, y dr\u00e1stica, ca\u00edda de los precios del petr\u00f3leo a partir de 1986 (con un descenso de un 40%). El r\u00e9gimen argelino tuvo que destinar los menguantes ingresos de los hidrocarburos al pago de la deuda externa (el porcentaje de los ingresos de exportaci\u00f3n destinados al efecto pas\u00f3 de un 33% en 1982, a un 86% en 1988). A su vez, el recorte sustancial de divisas afect\u00f3 directamente a la capacidad para el pago de las importaciones, en las que se hab\u00eda concentrado el grueso de la oferta nacional de bienes.<\/p>\n<p>La poblaci\u00f3n, que ya hab\u00eda protagonizado protestas masivas en Cabilia (en 1980) y en Sa\u00efda (en 1982), respondi\u00f3 a la crisis con nuevas revueltas sociales en Constantina y S\u00e9tif, que, al igual que las anteriores, fueron reprimidas con contundencia por parte de las fuerzas de seguridad. En 1989, una tard\u00eda reforma constitucional inaugur\u00f3 el multipartidismo y pretendi\u00f3 poner fin a la implicaci\u00f3n del ej\u00e9rcito en el proceso pol\u00edtico. Las nuevas reglas del juego dieron paso a la victoria del Frente Isl\u00e1mico de Salvaci\u00f3n (FIS) en las elecciones municipales y regionales de junio de 1990. Los islamistas del FIS, que condicionaban la legitimidad del r\u00e9gimen a un adecuado reparto de la riqueza, vencieron tambi\u00e9n, de forma contundente, en la primera vuelta de las generales, en 1991.<\/p>\n<p>La posterior intervenci\u00f3n del ej\u00e9rcito, suspendiendo el proceso electoral y declarando el estado de urgencia, fue vista por los gobiernos occidentales, con Francia a la cabeza, como un mal menor para frenar una situaci\u00f3n de inestabilidad que, adem\u00e1s, amenazaba los suministros energ\u00e9ticos. La posterior espiral de violencia que envolvi\u00f3 al pa\u00eds dej\u00f3 durante la d\u00e9cada siguiente un saldo aproximado de 200.000 muertos y un mill\u00f3n y medio de desplazados internos. En el plano econ\u00f3mico, el r\u00e9gimen intent\u00f3 evitar por todos los medios, con un discurso de corte nacionalista, cualquier intervenci\u00f3n por parte de los organismos financieros. Pero la situaci\u00f3n result\u00f3 insostenible en 1994, lo que deriv\u00f3 en la aplicaci\u00f3n de un plan de ajuste estructural propuesto por el Fondo Monetario Internacional durante los cuatro a\u00f1os siguientes<sup>11<\/sup>. El posterior desmantelamiento de algunos monopolios estatales provoc\u00f3 que determinados clanes se beneficiasen de las privatizaciones.<\/p>\n<p><strong>5.La empresa estatal de hidrocarburos: Sonatrach <br \/><\/strong>Considerada como la \u201ccaja negra del r\u00e9gimen\u201d, la empresa p\u00fablica Sonatrach detenta el monopolio estatal de los hidrocarburos y est\u00e1 bajo el control directo del primer c\u00edrculo del poder. Su actividad, producci\u00f3n e ingresos se han sustra\u00eddo al control p\u00fablico y parlamentario, en funci\u00f3n de un principio de soberan\u00eda cuya geometr\u00eda siempre ha sido variable<sup>12<\/sup>.<\/p>\n<p>En la actualidad, Sonatrach es la primera empresa africana y la duod\u00e9cima petrolera mundial. Es tambi\u00e9n, el segundo proveedor de gas natural a Europa (del cual es el tercer exportador mundial) y de gas natural licuado a Estados Unidos (del cual es el segundo exportador mundial)<sup>13<\/sup>.<\/p>\n<p>Su aureola de pilar central del Estado, del cual depende el futuro del pa\u00eds, es el resultado de una econom\u00eda rentista y del papel que juegan los ingresos de los hidrocarburos, determinando las relaciones entre la sociedad y el poder, y, en el seno de \u00e9ste, entre los grupos de inter\u00e9s y los clanes<sup>14<\/sup>. Sonatrach es tambi\u00e9n un instrumento clave de la pol\u00edtica exterior argelina. Su evoluci\u00f3n viene, por tanto, marcada por su car\u00e1cter pol\u00edtico y su trascendencia econ\u00f3mica y social.<\/p>\n<p>Dichos rasgos son los que explican muchas decisiones relevantes que han jalonado la historia de la compa\u00f1\u00eda. Como, por ejemplo, la destituci\u00f3n por el presidente Chadli Benjedid, en 1978, de toda su c\u00fapula directiva y un buen n\u00famero de ingenieros y t\u00e9cnicos muy cualificados, as\u00ed como su decisi\u00f3n de mantenerla al margen de las reformas liberales de finales de los ochenta (que transformaron el resto de las compa\u00f1\u00edas estatales en entidades con creciente autonom\u00eda de gesti\u00f3n).<\/p>\n<p>En base a las mismas claves, procede tambi\u00e9n rese\u00f1ar el fallido intento del primer ministro Mouloud Hamrouche, a principios de los noventa, de aportar mayor transparencia y liberar a Sonatrach de las responsabilidades gubernamentales (con el fin de que su funcionamiento se atuviese a estrictos criterios empresariales y abandonase los esquemas de maximizaci\u00f3n de renta); el influyente papel que ha venido jugando el ex sindicato \u00fanico, la Uni\u00f3n General de los Trabajadores Argelinos, en decisiones como la del presidente Liamin Zerual, en 1995, por la que Sonatrach retom\u00f3 el control de las compa\u00f1\u00edas de refinado, distribuci\u00f3n, petroqu\u00edmica y servicios petrol\u00edferos; o las presiones de los grupos de inter\u00e9s, en 2000, para que no se derivasen ingresos al fondo de estabilizaci\u00f3n creado ese mismo a\u00f1o.<\/p>\n<p>Por otro lado, y aunque Sonatrach se ha liberado desde finales de los ochenta de cualquier mecanismo de planificaci\u00f3n central, su estructura, compuesta por varios departamentos ministeriales, ha propiciado continuas intromisiones gubernamentales. Por su parte, Sonatrach ha utilizado sus recursos para fomentar el patronazgo y las alianzas, bien para influir en las decisiones del gobierno, bien para evitar el escrutinio de su gesti\u00f3n. Esta competencia por aumentar la cuota de participaci\u00f3n en los ingresos (el gobierno a trav\u00e9s de impuestos y royalties, y Sonatrach sobre la base del principio de retorno sobre inversiones) ha conducido a una asimetr\u00eda de informaci\u00f3n, que ha impedido al gobierno evaluar el grado de eficacia y funcionamiento de la compa\u00f1\u00eda<sup>15<\/sup>.<\/p>\n<p>En este sentido, es justo reconocer que desde hace a\u00f1os las m\u00e1ximas empresariales han ido ganando un peso creciente en la gesti\u00f3n. No obstante, sigue sin haber una informaci\u00f3n disponible adecuada sobre el sistema de distribuci\u00f3n de los ingresos, los importes distribuidos y sus destinatarios<sup>16<\/sup>.<\/p>\n<p>Por otro lado, su creciente expansi\u00f3n comercial e internacional en el sector del gas, conlleva nuevas pol\u00edticas de obtenci\u00f3n de rentas y acuerdos empresariales de integraci\u00f3n con empresas extranjeras, como las espa\u00f1olas<sup>17<\/sup>. Esta expansi\u00f3n, de la que Sonatrach espera obtener en diez a\u00f1os un tercio de su cifra total de negocios, deber\u00eda implicar nuevos criterios de gesti\u00f3n.<\/p>\n<p>En el mercado espa\u00f1ol, dicha estrategia ha tenido tambi\u00e9n otras implicaciones, no exentas de tensi\u00f3n, como la autorizaci\u00f3n otorgada en 2007 a la empresa estatal argelina para que pueda vender directamente hasta 3.000 millones de metros c\u00fabicos de gas anuales en Espa\u00f1a. Los intereses que existen entre ambos pa\u00edses permiten, al menos por el momento, amortiguar los posibles contenciosos. Lo cual no garantiza una adecuada reconducci\u00f3n de situaciones conflictivas empresariales. Al menos as\u00ed lo demuestra la rescisi\u00f3n unilateral por Sonatrach de un importante contrato con Repsol YPF y Gas Natural para un proyecto integrado, en la zona de Gassi Touil.\u00a0<\/p>\n<p>Como se deduce de lo anterior, Sonatrach enfrenta en la actualidad una etapa cargada de retos. \u00c9stos implican, adem\u00e1s de una gesti\u00f3n empresarial m\u00e1s eficiente, el reclutamiento masivo de profesionales cualificados y una importante inversi\u00f3n para mejorar la seguridad industrial<sup>18<\/sup>. Pese a que no existen referencias estimativas fiables del sector, y aunque se han producido avances muy notables en \u00e1mbitos como la quema de gas, cabe constatar que la degradaci\u00f3n medioambiental es de gran magnitud<sup>19<\/sup>.<\/p>\n<p><strong>6.Los hidrocarburos en el siglo XXI <br \/><\/strong>Con la llegada de Abdelaziz Bouteflika a la presidencia, en 1999, se inaugura una nueva etapa pol\u00edtica bajo las consignas del cambio y la estabilidad nacional. A ra\u00edz de los atentados del 11-S, el presidente desarrolla, junto con algunos generales del ej\u00e9rcito, una estrecha cooperaci\u00f3n con Estados Unidos en la lucha contra el terrorismo yihadista. Esta sinton\u00eda se extiende tambi\u00e9n al \u00e1mbito de los hidrocarburos, si bien a principios de 2006 parece entrar en una fase de declive<sup>20<\/sup>.<\/p>\n<p>Por otro lado, en 2000 se anunci\u00f3 una nueva reforma de dicho sector, con el fin de proceder a una sustancial liberalizaci\u00f3n y descargar a Sonatrach de las funciones gubernamentales de otorgamiento de licencias y regulaci\u00f3n. Lo cual no fue \u00f3bice para que ese mismo a\u00f1o el presidente disolviese el observatorio anticorrupci\u00f3n (creado en 1996) y extendiese sus poderes de nombramiento de cargos en Sonatrach a todo el equipo de alta direcci\u00f3n, incluyendo vicepresidentes y directores generales<sup>21<\/sup>.<\/p>\n<p>El nuevo proyecto de ley provoc\u00f3, por primera vez, un amplio debate nacional. Los argumentos del gobierno a favor de una mayor inserci\u00f3n en la econom\u00eda mundial (que exige una mayor capacidad financiera y tecnol\u00f3gica) fueron rebatidos por un fuerte movimiento de oposici\u00f3n tanto sindical como pol\u00edtico, que entend\u00eda que se vulneraba la soberan\u00eda nacional y los derechos de las generaciones futuras, y que ve\u00eda en la nueva ley una imposici\u00f3n externa, especialmente de los Estados Unidos, y de las instituciones financieras internacionales<sup>22<\/sup>.<\/p>\n<p>El proceso desemboc\u00f3, en 2005, en un nuevo texto legal que otorgaba a las compa\u00f1\u00edas extranjeras una titularidad m\u00ednima de un 70% de las reservas y de la producci\u00f3n de los yacimientos explotados conjuntamente con Sonatrach, y reemplazaba los contratos de reparto de producci\u00f3n por el sistema de concesiones.<\/p>\n<p>Sin embargo, al a\u00f1o siguiente el r\u00e9gimen argelino dio marcha atr\u00e1s, justificando su decisi\u00f3n en el alza continuada de los precios del petr\u00f3leo y en las previsiones de producci\u00f3n futuras. En consecuencia, impuso una participaci\u00f3n de Sonatrach del 51% en todo contrato de exploraci\u00f3n, explotaci\u00f3n, refinado y transporte de hidrocarburos, y una tasa de entre el 5 y el 50%, exigible a partir de un precio de 30 d\u00f3lares por barril de brent<sup>23<\/sup>. De las dos nuevas agencias gubernamentales creadas, una de ellas se encargar\u00e1 de establecer las licitaciones, que exigir\u00e1n un traspaso de tecnolog\u00eda y el acceso a mercados extranjeros. <br \/>La bonanza actual de ingresos es la que permite a los dirigentes argelinos confiar en el futuro, aunque \u00e9ste se sigua construyendo sobre los mismos par\u00e1metros de dependencia de los hidrocarburos que en el pasado. Ahora bien, aunque su producci\u00f3n de gas y petr\u00f3leo (en 2006, 62.000 millones de m3 y 1,38 millones de barriles\/d\u00eda) y sus reservas son muy apreciables, ambas est\u00e1n limitadas en el tiempo<sup>24<\/sup>. El reto principal sigue siendo, por tanto, el mismo: que las rentas de los hidrocarburos estimulen la productividad y faciliten el funcionamiento de los mercados como \u00e1mbito de riqueza y no s\u00f3lo de circulaci\u00f3n de dichas rentas<sup>25<\/sup>.<strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La entrada actual de divisas (con unas reservas de 90.000 de d\u00f3lares<sup>26<\/sup>) ha supuesto una reevaluaci\u00f3n del programa complementario de apoyo al desarrollo (cifrado en unos 140.000 millones de d\u00f3lares). El principal objetivo del mismo son las infraestructuras de base y sociales, que, al menos por el momento, est\u00e1n permitiendo reducir la tasa de ocupaci\u00f3n de viviendas y de desempleo<sup>27<\/sup>. No obstante, los ritmos de creaci\u00f3n de empleo siguen sin estar en consonancia con los que necesita el pa\u00eds<sup>28<\/sup>. Por otro lado, la mejora en estos \u00faltimos a\u00f1os de algunos indicadores de desarrollo social y los buenos resultados macroecon\u00f3micos permiten a los responsables pol\u00edticos seguir obteniendo el benepl\u00e1cito de las instituciones internacionales<sup>29<\/sup>.<strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En todo caso, los ratios rese\u00f1ados no deber\u00edan servir (como ha sucedido en \u00e9pocas pasadas) para ocultar los enormes d\u00e9ficit del tejido econ\u00f3mico. \u00c9ste, con un sector privado centrado en el comercio, requiere no s\u00f3lo una mayor diversificaci\u00f3n sino un sector bancario privado competitivo<sup>30<\/sup>. Su liberalizaci\u00f3n se ha visto lastrada por el caso del banco privado Khalifa Bank, en un asunto de malversaci\u00f3n de fondos p\u00fablicos a gran escala que pone de manifiesto las disfunciones del sistema<sup>31<\/sup>.<\/p>\n<p>Lo que, por otra parte, tambi\u00e9n resulta indudable es el descontento de una poblaci\u00f3n mayoritariamente joven (el 70% de sus 33 millones de habitantes tiene menos de 30 a\u00f1os) que expresa desde hace a\u00f1os su malestar social a trav\u00e9s de manifestaciones y protestas por toda la geograf\u00eda nacional (las \u00faltimas, como consecuencia de la subida del precio de los productos b\u00e1sicos), y que no encuentra intermediarios en las instancias locales que atiendan sus reivindicaciones<sup>32<\/sup>.\u00a0<\/p>\n<p>De cumplirse con los planes de descentralizaci\u00f3n del gobierno, el dinero de los hidrocarburos permitir\u00e1 multiplicar por diez el presupuesto de las colectividades locales. Lo cual explica el espectacular n\u00famero de candidaturas que han suscitado las elecciones municipales de noviembre de 2007, y cuyo contrapunto es la completa desmotivaci\u00f3n del electorado y el descr\u00e9dito de los pol\u00edticos.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n expuesta, y la intensificaci\u00f3n en 2007 de los ataques terroristas por parte de la rama yihadista Al Qaeda en el Magreb Isl\u00e1mico, contrastan igualmente con un discurso oficial en clave de progreso y asentado sobre una pol\u00edtica de reconciliaci\u00f3n nacional muy cuestionable como modelo de convivencia pac\u00edfica. Mientras tanto, el estado de urgencia se mantiene desde hace m\u00e1s de tres lustros y el ej\u00e9rcito sigue en la primera l\u00ednea del frente.<\/p>\n<p><strong>7.Conclusi\u00f3n<\/strong> <br \/>Desde la independencia, los hidrocarburos han jugado en Argelia un papel de primer orden, con implicaciones muy negativas para la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n. Sus posibilidades como vector de desarrollo fueron completamente desaprovechadas por sus dirigentes, cuya legitimidad inicial qued\u00f3 sepultada con el paso del tiempo. La magnitud de las rentas y los intereses creados en torno a las mismas, impidieron adoptar pol\u00edticas econ\u00f3micas solventes y responsables, y socavaron los fundamentos pol\u00edticos e institucionales.<\/p>\n<p>Es en estos dos \u00faltimos \u00e1mbitos donde se necesitan reformas de gran calado que permitan, entre otras cosas, enfrentar los retos econ\u00f3micos se\u00f1alados y gestionar las rentas de los hidrocarburos en aras del inter\u00e9s p\u00fablico. \u00c9ste \u00faltimo es el que debe servir de gu\u00eda para dirimir el tradicional dilema entre, por un lado, la voluntad de un mayor control nacional de los hidrocarburos y, por otro, la necesidad de abrirse a la inversi\u00f3n extranjera para adquirir mayores capacidades operativas.<\/p>\n<p>Pese a que ya han transcurrido m\u00e1s de ocho a\u00f1os desde la llegada de Bouteflika a la presidencia, y las arcas del Tesoro est\u00e1n repletas, los an\u00e1lisis efectuados al principio de su mandato contin\u00faan vigentes. Los d\u00e9ficit sociales pol\u00edticos y econ\u00f3micos persisten, y los hidrocarburos siguen sin traducirse en una mayor prosperidad y bienestar para el conjunto de la poblaci\u00f3n. A juzgar por el pasado, en la medida en que \u00e9sta se siga sintiendo marginada y excluida, aumentar\u00e1 el riesgo de desestabilizaci\u00f3n<sup>33<\/sup>.<\/p>\n<p>Ante esta situaci\u00f3n, los gobiernos de la Uni\u00f3n Europea (UE) deber\u00edan aprender de los errores cometidos y dise\u00f1ar sus acciones pensando en las reformas que necesita Argelia. Parece evidente que, hasta la fecha, las pol\u00edticas de los gobiernos de la UE, centradas en sus intereses econ\u00f3micos y enfoques de seguridad, no han contribuido en absoluto a una mayor democratizaci\u00f3n, estabilidad y buen gobierno en el pa\u00eds vecino. Ni tampoco han generado mejores condiciones para la paz y la prosperidad en el Mediterr\u00e1neo. \u00c9stas, y no otras, han de ser las premisas de partida de cara a un futuro en el que el gas argelino tendr\u00e1 un peso a\u00fan mayor en Europa.\u00a0\u00a0<\/p>\n<p><strong>NOTAS:<\/strong><\/p>\n<p>1. Argelia es el principal proveedor de gas de Espa\u00f1a. En 2006 este suministro supuso un 35,9% del total de las importaciones de gas espa\u00f1olas. <br \/>2. A\u00cfSSAOUI, 2001 (p.47). <br \/>3. A\u00cfSSAOUI, 2001 (p.67) <br \/>4 .En 1971, a trav\u00e9s de varias ordenanzas y decretos se nacionalizaron una serie de activos y se transfirieron a Sonatrach. Adem\u00e1s, los \u00e1mbitos de exploraci\u00f3n y producci\u00f3n de hidrocarburos quedaron <br \/>sujetos al control de Sonatrach, cuya participaci\u00f3n m\u00ednima se estableci\u00f3 en un 51%. <br \/>5. SERENI, 2006. <br \/>6.INTERNATIONAL CRISIS GROUP, 2001. <br \/>7. SERENI, 2006. <br \/>8. International Crisis Group, 2001. <br \/>9. En 1986 la \u00fanica compa\u00f1\u00eda activa en dicho \u00e1mbito era la empresa p\u00fablica espa\u00f1ola Hispanoil (hoy Repsol). <br \/>10. Se introduce, adem\u00e1s, el arbitraje internacional para la resoluci\u00f3n de las disputas entre Sonatrach y sus socios extranjeros. <br \/>11. Se calcula que, en 1992, el 90% de las empresas p\u00fablicas ten\u00edan graves problemas financieros y las <br \/>empresas manufactureras, fuera del sector de los hidrocarburos, produc\u00edan \u00fanicamente al 43% de sus capacidades. International Crisis Group, 2001. <br \/>12. BENDERRA, 2005. <br \/>13. P\u00e1gina web de Sonatrach: <a href=\"http:\/\/www.sonatrach-dz.com\/\">http:\/\/www.sonatrach-dz.com\/<\/a> <br \/>14. BENDERRA, 2005. <br \/>15. A\u00cfSSAOUI, 2001, p. 203-222. <br \/>16. LOWI, 2007. <br \/>17. MA\u00d1\u00c9, 2006. <br \/>18. La revista Jeune Afrique (p. 81, n\u00ba 2436, 2007) se\u00f1ala que m\u00e1s de 2.000 ingenieros y t\u00e9cnicos han abandonado en los \u00faltimos tiempos Sonatrach para trabajar en multinacionales del sector. <br \/>19. Seg\u00fan Sonatrach, la quema de gas ha pasado de un 80% en 1970 a un 7% en 2005; considerando, adem\u00e1s, que el volumen de producci\u00f3n se ha multiplicado por cuatro en los \u00faltimos 30 a\u00f1os. <br \/>20. Algunos analistas vinculan este declive con la agravaci\u00f3n del estado de salud del presidente y los intentos internos de debilitar su figura pol\u00edtica. Posteriormente, se ha producido la rescisi\u00f3n de varios contratos con compa\u00f1\u00edas de EEUU y la disoluci\u00f3n de una sociedad mixta entre Sonatrach y una filial de Halliburton, a ra\u00edz de un caso de corrupci\u00f3n. <br \/>21. La Organizaci\u00f3n para la Cooperaci\u00f3n y el Desarrollo Econ\u00f3mico (OCDE) ha llegado a calificar la corrupci\u00f3n en Argelia de end\u00e9mica. Por otra parte, Transparencia Internacional la sit\u00faa en el puesto 97, de 158 pa\u00edses, en 2005 (puntuaci\u00f3n: 2,8 sobre 10). La ley anticorrupci\u00f3n de 2006, y un decreto posterior de 2007, no inciden en la ra\u00edz del problema ni enfrentan eficazmente la evasi\u00f3n de divisas. <br \/>22. De hecho, una consultora de EEUU particip\u00f3 en la elaboraci\u00f3n del nuevo texto legal. <br \/>23. En junio de 2007 el gobierno calcul\u00f3 que esta tasa le generar\u00eda 1.000 millones de d\u00f3lares en el a\u00f1o en curso. <br \/>24. Las reservas comprobadas de gas natural son de 4,545 billones de m3 (octavo puesto mundial; con una producci\u00f3n prevista de 85.000 m3 para 2010) y las de petr\u00f3leo de 12.300 millones de barriles (con una producci\u00f3n prevista para 2010 de 2 millones de barriles\/d\u00eda). En 2004 British Petroleum calcul\u00f3 en 16 a\u00f1os el ratio de duraci\u00f3n de las reservas de petr\u00f3leo. El ratio correspondiente al gas es de 52 a\u00f1os. <br \/>25. MART\u00cdN, 2003, p. 35. <br \/>26. Comp\u00e1rese con los 4.000 millones de d\u00f3lares en reservas de divisas, en 1999, teniendo, a su vez, en cuenta la depreciaci\u00f3n actual del d\u00f3lar. <br \/>27. La tasa oficial de paro es del 12,3% (en 1999 era del 30%) y la de ocupaci\u00f3n de vivienda algo superior a las 5 personas (en 1999 era de 7; una de las m\u00e1s altas del mundo). <br \/>28. Las previsiones m\u00e1s conservadoras establec\u00edan, en 2005, la necesidad de duplicar la poblaci\u00f3n para el a\u00f1o 2020 (v\u00e9ase MART\u00cdN, 2005). <br \/>29. La deuda externa, que en 2000 era de 25.900 millones de d\u00f3lares, se redujo en 2006 hasta los 6.400 millones de d\u00f3lares. Desde 2001, la media del PIB se acerca al 5%. <br \/>30. El sector privado, que ha venido representando un tercio de la econom\u00eda nacional, es, a juicio del FMI y del PNUD, el de m\u00e1s baja rentabilidad de los pa\u00edses \u00e1rabes. <br \/>31. GARC\u00cdA-LUENGOS, 2007. <br \/>32. La falta de interlocutores o instituciones intermediarias, que desempe\u00f1en eficazmente su papel entre la sociedad y el poder (en el \u00e1mbito pol\u00edtico, empresarial, sindical y otros) es una cuesti\u00f3n de primer orden para la gobernabilidad de Argelia. <br \/>33. N\u00da\u00d1EZ, 2001.<\/p>\n<p><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA: <br \/><\/strong>A\u00cfSSAOUI, A., The political economy of oil and gas, Oxford University Press, Oxford, 2001. <br \/>BENDERRA, O., \u201cP\u00e9trole et Pouvoir en Algerie: les avatars de la gestion de la rente\u201d, Confluences M\u00e9diterran\u00e9e, n\u00ba 53, 2005. <br \/>GARC\u00cdA-LUENGOS J., \u201cEl Khalifa Bank, paradigma de las disfunciones del sistema argelino\u201d, p\u00e1gina web de Civilizaci\u00f3n &#038; Di\u00e1logo, mayo 2007. <br \/>INTERNATIONAL CRISIS GROUP, \u201cAlgeria\u00b4s economy: the vicious circle of oil and violence\u201d, ICG Africa Report n\u00ba 36, 2001. <br \/>LOWI, M. R., \u201cOil rents and political breakdown in patrimonial states: Algeria in comparative perspective\u201d, The Journal of African Studies, vol . 9, 2004. <br \/>LOWI M.R., \u201cAlgeria and the Resource Curse\u201d, Olander L., Weinthal E. y Binder G., For Security\u00b4s sake: can the United States help petroleum rich nations avoid the resource curse?, Nicholas Institute, Washington, 2007. <br \/>MA\u00d1\u00c9, A., \u201cArgelia, \u00bfretorno al nacionalismo energ\u00e9tico?\u201d, ARI n\u00ba 102\/2006, Real Instituto Elcano, Madrid, 2006. <br \/>MART\u00cdN, I., \u201cLa pol\u00edtica econ\u00f3mica en Argelia (1999-2002), \u00bfhacia una soluci\u00f3n econ\u00f3mica a la crisis?\u201d, Documento de Trabajo de la Facultad de Econ\u00f3micas y Empresariales, 4, Universidad Complutense, Madrid, 2003. <br \/>MART\u00cdN, I. \u201cVulnerabilidad socio-econ\u00f3mica en el Magreb (II): el reto del empleo\u201d, ARI n\u00ba 43\/2005, Real Instituto Elcano, Madrid, 2005. <br \/>N\u00da\u00d1EZ, J.A., \u201cArgelia: deslegitimaci\u00f3n de un Estado\u201d, Pol\u00edtica Exterior, n\u00ba 82, julio\/agosto 2001. <br \/>SERENI J.P., \u201cO\u00f9 va l\u00b4argent des hydrocarbures\u201d, Le Monde Diplomatique, abril 2006.<\/p>\n<p>Texto perteneciente a la obra de varios autores: <em><strong>El precio oculto de la Tierra. Impactos econ\u00f3micos, sociales y pol\u00edticos de las industria extractivas<\/strong><\/em>. Alicia Campos y Miquel Carrillo(eds.). Editorial Icaria<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2008\/10\/Hidrocarburos_Argelia.pdf\">Art\u00edculo en pdf<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para la Revista Relaciones Internacionales) En colaboraci\u00f3n con Malgorzata\u00a0Kotomska\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Introducci\u00f3n Desde los sucesos del 11S, &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":212,"featured_media":4183,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[170,147],"tags":[],"iecah_area":[],"iecah_language":[],"class_list":["post-4185","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-analisis","category-otros"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v17.2 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Las rentas de los hidrocarburos en Argelia - 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