{"id":4358,"date":"2004-03-11T23:00:00","date_gmt":"2004-03-11T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/?p=4358"},"modified":"2021-07-26T11:58:16","modified_gmt":"2021-07-26T11:58:16","slug":"marruecos-la-dificil-articulacion-del-proceso-democratico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/marruecos-la-dificil-articulacion-del-proceso-democratico\/","title":{"rendered":"Marruecos: la dif\u00edcil articulaci\u00f3n del proceso democr\u00e1tico"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-4357\" width=\"150\" src=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2004\/03\/ba4.jpg\" alt=\"ba4\" height=\"80\" style=\"float: left;\" class=\"caption\" \/><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p \/><strong>(Para Papeles de Cuestiones Internacionales)<\/strong> <br \/>La llegada al trono de Mohamed VI, en julio de 1999, despert\u00f3 importantes esperanzas democr\u00e1ticas que pronto se transformaron en decepciones, por falta de aut\u00e9nticas reformas, lastradas por el omnipresente poder del Majz\u00e9n. El respaldo islamista de una poblaci\u00f3n marginada&#8230;<strong \/>   <!--more-->  <\/strong><\/p>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-4357\" width=\"200\" src=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2004\/03\/ba4.jpg\" alt=\"ba4\" height=\"107\" style=\"float: left;\" class=\"caption\" \/><\/p>\n<p><strong>(Para Papeles de Cuestiones Internacionales)<\/strong> <br \/>La llegada al trono de Mohamed VI, en julio de 1999, despert\u00f3 importantes esperanzas democr\u00e1ticas que pronto se transformaron en decepciones, por falta de aut\u00e9nticas reformas, lastradas por el omnipresente poder del Majz\u00e9n. El respaldo islamista de una poblaci\u00f3n marginada, la obsolescencia de los partidos pol\u00edticos y un r\u00e9gimen plagado de elites inmovilistas, reconducen de nuevo todas las miradas hacia el centro neur\u00e1lgico del sistema: una monarqu\u00eda de corte califal que concentra el poder religioso y pol\u00edtico bajo un manto constituyente.<\/p>\n<p>El punto de inflexi\u00f3n que marcaron los atentados del pasado 16 de mayo deriva de un contexto social candente y marca a fuego un complejo panorama pol\u00edtico, en el que paliar las enormes desigualdades sociales, reformar el sistema educativo, dotar de credibilidad a la justicia e incorporar decididamente a la mujer en el desarrollo, todo ello en un marco de progresiva liberalizaci\u00f3n, deber\u00edan ser algunos de los principales retos de una tarea ingente.<\/p>\n<p>Dos eventos mayores, como han sido las elecciones municipales de septiembre 2003 y la posterior reforma del estatuto personal de la mujer (mudawana), son el punto de partida para reubicar a los diferentes actores pol\u00edticos y sociales y su papel en el futuro de Marruecos.<\/p>\n<p>LAS ELECCIONES MUNICIPALES O EL JUEGO DE LOS INTERESES PRIVADOS<\/p>\n<p>La consabida desmotivaci\u00f3n pol\u00edtica del electorado marroqu\u00ed se ha traducido en estos comicios en una participaci\u00f3n del 54%, 21 puntos por debajo de los \u00faltimas municipales. A los estragos producidos por el r\u00e9gimen en la cultura democr\u00e1tica de una gran parte de la poblaci\u00f3n , se suma la vacuidad absoluta de los programas pol\u00edticos (y su sospechosa semejanza, a excepci\u00f3n del Partido Justicia y Desarrollo, PJD, islamista), en los que nociones como representaci\u00f3n o buen gobierno siguen siendo un eslogan publicitario. En clara regresi\u00f3n respecto a las legislativas, las candidaturas femeninas s\u00f3lo fueron del 5% .<\/p>\n<p>El Estado, por su parte, dise\u00f1\u00f3 unas elecciones \u00abconsensuadas\u00bb en las que los islamistas del PJD \u00fanicamente presentaron el 3% de las candidaturas, en el 18% de las circunscripciones, y desaparecieron de las listas personajes del narcotr\u00e1fico y de las mafias de la emigraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Han sido tambi\u00e9n unas elecciones en las que las virulentas luchas en el seno de los partidos por las cabezas de lista, las inefables coaliciones y un mayor refinamiento del proverbial transfugismo, han elevado el desprestigio de la clase pol\u00edtica a cotas hist\u00f3ricas.<\/p>\n<p>El partido m\u00e1s afectado ha sido la Uni\u00f3n Socialista de Fuerzas Populares (USFP), que ha perdido la alcald\u00eda de las cinco grandes ciudades, incluido su feudo hist\u00f3rico de Rabat, y cuyo fracaso ha desembocado en la dimisi\u00f3n de su secretario general, Abderram\u00e1n Yusufi . La crisis de este partido es sintom\u00e1tica del espectro pol\u00edtico, instalado en una gerontocracia encabezada por sus imperturbables zaims (l\u00edderes), que impide el relevo generacional , y que tambi\u00e9n afecta a los sindicatos.<\/p>\n<p>El aut\u00e9ntico ganador ha sido, de nuevo, el PJD, con quien no han tenido inconveniente en pactar formaciones pol\u00edticas que les acusaron de ser los responsables morales de los atentados del 16 de mayo. Su eximia participaci\u00f3n le lleva a una en\u00e9sima posici\u00f3n en el c\u00f3mputo global (593 concejal\u00edas de 23.689; ocupando, respectivamente IP y USFP la primera y segunda plaza) pero su gran fuerza pol\u00edtica le convierte en la lista m\u00e1s votada en ciudades como Tetu\u00e1n, Kenitra y Meknes, obteniendo en esta \u00faltima la alcald\u00eda. Ausente de su feudo de T\u00e1nger, y de Agadir, el PJD gan\u00f3 sobradamente en las 8 circunscripciones, de 16, en las que se present\u00f3 en Casablanca, con s\u00f3lo una concejal\u00eda menos que el USFP y dos que el Partido Istiqlal.<\/p>\n<p>La actual debacle tiene a su vez su explicaci\u00f3n en los fundamentos de un sistema arcaico de producci\u00f3n y reproducci\u00f3n de notables, que se pertrechan detr\u00e1s de las posiciones adquiridas y que se aprovechan de los instrumentos legales para aumentar su riqueza e influencia . Un sistema de poder que ha ido creando partidos en su propio inter\u00e9s y controlando los procesos electorales, y que, a la vista de la reiterada balkanizaci\u00f3n, con 36 partidos en liza, y de los comportamientos pol\u00edticos, no necesita ejercer ya ninguna neutralizaci\u00f3n externa.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n descrita ha llevado a algunos analistas a certificar el fin de las ilusiones democr\u00e1ticas que, despu\u00e9s de m\u00e1s de dos d\u00e9cadas, tomaron forma en 1998 con la alternancia \u00abconsensual\u00bb decretada por Hasan II.<\/p>\n<p>LA REFORMA DE LA MUDAWANA<\/p>\n<p>Un mes despu\u00e9s de la elecciones municipales, Mohamed VI pronunci\u00f3 un discurso hist\u00f3rico ante el parlamento en el que anunciaba la reforma del estatuto personal de la mujer, avalando as\u00ed el mayor logro de la sociedad civil actual, que tuvo su \u00faltima etapa en una extraordinaria movilizaci\u00f3n femenina durante los \u00faltimos tres a\u00f1os. La anunciada reforma (que establece la igualdad en la pareja, condiciona dr\u00e1sticamente el repudio y la poligamia, aumenta la edad legal matrimonial de la mujer y mejora sustancialmente en su favor otros aspectos, como la tutela de los hijos) lleva la etiqueta de una aut\u00e9ntica revoluci\u00f3n social, pero su eficacia depender\u00e1 de la actuaci\u00f3n de los futuros jueces de familia y de la incorporaci\u00f3n que hagan en sus programas los diferentes actores sociales .<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de que los atentados del 16 de mayo dieran paso a un reforzamiento de la pol\u00edtica represiva del r\u00e9gimen , de la cual da buena cuenta un informe (noviembre 2003) de la Asociaci\u00f3n Marroqu\u00ed de Derechos Humanos (AMDH), el citado discurso real llega en un momento determinante para Marruecos y puede encerrar ciertas claves de gobierno para el futuro.<\/p>\n<p>La primera clave es la utilizaci\u00f3n por Mohamed VI, por primera vez en el reino alauita, de la figura de Comendador de los Creyentes (Amir al muminim) en aras de una modernizaci\u00f3n social. El rey ha hilvanando en su discurso las referencias a la sharia y el esfuerzo de interpretaci\u00f3n que caracteriza a la ijtihad, y que permite abordar el texto cor\u00e1nico teniendo en cuenta la evoluci\u00f3n de los tiempos, declarando esta \u00faltima v\u00eda como la que debe seguir Marruecos en su imparable proceso de modernizaci\u00f3n. Los islamistas, que bloquearon la reforma en el 2000, pero en fase de reajuste tras los citados atentados, no han tenido nada que objetar. La segunda referencia la constituye la \u00abdesacralizaci\u00f3n\u00bb (en una nueva paradoja del universo pol\u00edtico marroqu\u00ed) de la citada reforma, al trasladar el rey al parlamento la aprobaci\u00f3n del futuro c\u00f3digo de familia, reubic\u00e1ndola en el recinto formalmente depositario de la soberan\u00eda popular.<\/p>\n<p>Lo anterior viene a confirmar que, mientras no se vislumbren tiempos mejores, el liderazgo del monarca-Amir al muminim, es la \u00fanica v\u00eda factible de progreso para Marruecos, con todo lo que implica de regresi\u00f3n de un proyecto de construcci\u00f3n democr\u00e1tica en un contexto de liberalizaci\u00f3n renqueante. La evocaci\u00f3n despu\u00e9s del 16 de mayo de un experto como Remy L\u00e9veau sobre la posible tutela de la monarqu\u00eda para sacar adelante el pa\u00eds, no es sino la constataci\u00f3n realista de un sistema pol\u00edtico de esencia aut\u00e1rquica, con unos partidos pol\u00edticos desarticulados y un majz\u00e9n retr\u00f3grado.<\/p>\n<p>El evidente coste democr\u00e1tico de la opci\u00f3n apuntada tuvo un claro reflejo en el discurso del trono del pasado mes de julio, en el que el rey reafirm\u00f3 su condici\u00f3n de pr\u00edncipe de los creyentes e inst\u00f3 la promulgaci\u00f3n de una ley de partidos que impida la constituci\u00f3n de formaciones sobre bases religiosas, \u00e9tnicas, ling\u00fc\u00edsticas o regionales, de lo cual se infiere que sigue estando relegada ad calendas grecas la reforma constitucional. Esta reforma deber\u00eda forjar una aut\u00e9ntica separaci\u00f3n de poderes y eliminar el control que ejerce la C\u00e1mara de los Consejeros sobre la C\u00e1mara de los Representantes. La actual constituci\u00f3n, reformada en 1996, y sede de unas reglas del juego pervertidas, no se traduce en un cumplimiento efectivo de ninguna de las dos funciones b\u00e1sicas de una carta magna, como son las de justicia y seguridad jur\u00eddica, pese a consagrar desde 1972 una monarqu\u00eda constitucional, democr\u00e1tica y social.<\/p>\n<p>En vista de unos tiempos que se anuncian todav\u00eda m\u00e1s cargados de instrumentalizaci\u00f3n religiosa, en la que los partidos pol\u00edticos han estado siempre inc\u00f3modos y los islamistas como pez en el agua, el monarca ha resuelto, tambi\u00e9n en primicia, intervenir en el Ministerio de Habbous y Asuntos religiosos. La reforma, cuyo objetivo es modernizar el consejo de los ulemas, imponer criterios rigurosos para la elecci\u00f3n de los imames e intentar ejercer un mayor control sobre las mezquitas, quiz\u00e1s contribuya al necesario surgimiento de ulemas capaces de apuntalar una ijtihad orientada hacia la modernizaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>EL DESAFIO ISLAMISTA<\/p>\n<p>El r\u00e9gimen, que hasta el momento ha utilizado la amenaza islamista para justificar la ausencia de reformas, se encuentra en la funambulista tesitura de tener que arbitrar f\u00f3rmulas de incorporaci\u00f3n pol\u00edtica adecuadas que favorezcan progresivamente una mayor apertura democr\u00e1tica. El reto se complica en un contexto internacional poco favorable al islamismo pol\u00edtico y que despu\u00e9s del 11 de septiembre se traduce en un respaldo occidental a las pol\u00edticas securitarias de reg\u00edmenes como Marruecos .<\/p>\n<p>En cuanto a las credenciales democr\u00e1tica exigibles, los islamistas del PJD parecen haber evolucionado favorablemente y se definen como un movimiento democr\u00e1tico ce\u00f1ido de valores isl\u00e1micos . Los miembros del PJD han demostrado sobradamente su capacidad para ajustarse a las circunstancias y ser pacientes, con un gran sentido de la comunicaci\u00f3n y buenas artes pol\u00edticas. Por su parte, la asociaci\u00f3n Al- Adl wal-Ihssane (Justicia y Caridad) del jeque Yas\u00edn, principal fuerza islamista en Marruecos, presenta un curr\u00edculo de escasa urdimbre democr\u00e1tica y cuestiona directamente la legitimidad del sistema presidido por el Amir al muminim.<\/p>\n<p>Mientras tanto, hay suficientes indicios de una progresiva extensi\u00f3n del islamismo, cuyo discurso, como se\u00f1ala Tozy, est\u00e1 alcanzando a una nueva clientela en las ciudades, m\u00e1s pr\u00f3xima a la clase media. Las elecciones profesionales y sindicales tambi\u00e9n parecen confirmar, pese a los resultados modestos de los islamistas, que su influencia (considerable en sectores como el de la ense\u00f1anza y la sanidad) se extiende progresivamente a trav\u00e9s de una red de relaciones sociales en sindicatos, organizaciones sociales y asociaciones caritativas . Van cumpliendo por tanto su objetivo de islamizar poco a poco a la sociedad, relegando a un segundo plano la consecuci\u00f3n del poder pol\u00edtico.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>EL REGIMEN Y SU POLITICA<\/p>\n<p>Las decisiones que al principio emanaron del monarca y su entorno, conformado, en parte, por antiguos compa\u00f1eros, fueron seguidas muy de cerca tanto dentro como fuera de Marruecos. La destituci\u00f3n de Basri, las gestiones del S\u00e1hara, el retorno de exiliados hist\u00f3ricos o el nombramiento de nuevos gobernadores, parec\u00edan signos de advenimiento de un nuevo r\u00e9gimen. Sin embargo, la ausencia de reformas dio paso muy pronto a la confirmaci\u00f3n de que el control segu\u00eda estando en la vieja guardia del Majz\u00e9n , reproduciendo un sistema de intereses creados que s\u00f3lo sirven para neutralizar las competencias de los diferentes actores y preservar el poder. De ah\u00ed a que las ideas faro proclamadas en los discursos reales, como el nuevo concepto de autoridad o la moralizaci\u00f3n de la vida p\u00fablica, queden en agua de borrajas, s\u00f3lo hay un paso.<\/p>\n<p>Posteriormente, el nombramiento por el rey del primer ministro Jettou tras las legislativas de 2002 (prescindiendo de la mayor\u00eda resultante de las urnas y salt\u00e1ndose un principio impl\u00edcito de la reforma constitucional del 96), no hace sino redundar en el mismo concepto de poder, marcado por una monarqu\u00eda que ha venido determinando el puesto y el rango que ocupan los actores en el \u00e1mbito pol\u00edtico.<\/p>\n<p>El reinado de Mohamed VI ha estado tambi\u00e9n salpicado por un continuo toma y daca con las fuerzas m\u00e1s activas de la sociedad civil, en el que siempre ha asomado la sombra de los elementos m\u00e1s represivos del r\u00e9gimen, cuyos \u00f3rganos de seguridad llevan marcada la impronta pretoriana. As\u00ed, la prometedora apertura del expediente de los desaparecidos y v\u00edctimas de exacciones de los a\u00f1os de plomo, y su aut\u00e9ntica resoluci\u00f3n, ha derivado hacia un informe que recomienda al rey la creaci\u00f3n de una comisi\u00f3n de equidad y de reconciliaci\u00f3n, y que ya ha sido duramente criticado por una figura tan intachable en la materia como el abogado Abderrahim Berrada. El acto de entrega de dicho informe al rey por parte de Omar Azziman y Driss Benzekri (ex presidente del Foro Verdad y Justicia), presidente y secretario respectivamente de la Comisi\u00f3n Consultativa de Derechos Humanos, ilustra perfectamente los mecanismos de cooptaci\u00f3n de un r\u00e9gimen que no cambia.<\/p>\n<p>En la misma l\u00ednea, a una mayor libertad de prensa se ha opuesto la censura de los peri\u00f3dicos independientes y el encarcelamiento de periodistas, que tiene su m\u00e1s sangrante ejemplo en el caso de Ali Lmrabet. Condenado a tres a\u00f1os de c\u00e1rcel, por ultraje al rey y otros cargos, por un aparato judicial cuyo Consejo de la Magistratura preside el monarca, revela una vez m\u00e1s las terribles paradojas del sistema pol\u00edtico marroqu\u00ed y sus numerosas vueltas de tuerca.<\/p>\n<p>El r\u00e9gimen, que tampoco ha si capaz de dotar de credibilidad a la Justicia ni de acometer una verdadera reforma del sistema educativo, encuentra en frente a una juventud ansiosa por emigrar, completamente desmotivada a nivel pol\u00edtico y a la que el poder opone su peor cara, como en las represiones violentas de las manifestaciones de licenciados en paro. La red del narcotr\u00e1fico, en el norte del pa\u00eds , con la reciente detenci\u00f3n de seis magistrados y cinco miembros relevantes de las Fuerzas Armadas y de la Gendarmer\u00eda, entre otros cargos, amenaza, a su vez, con ser una gangrena para el Estado .<\/p>\n<p>Uno de los resultado de la referida pol\u00edtica es que gobernantes y gobernados terminan separados por la misma distancia que cubre las desigualdades sociales y que, en cifras del Banco Mundial, se traducen en 4 millones de marroqu\u00edes, de 30, viviendo en chabolas, 6 millones con menos de 1 d\u00f3lar al d\u00eda para sobrevivir y 12 millones \u00abecon\u00f3micamente vulnerables\u00bb, mientras que el 20% m\u00e1s rico dispone del 55,4% de los ingresos nacionales.<\/p>\n<p>LOS NUEVOS ACTORES<\/p>\n<p>Desde hace tiempo, el movimiento asociativo de la sociedad civil, en continua maduraci\u00f3n, se viene erigiendo como uno de los baluartes insoslayables para el futuro de Marruecos. Las pol\u00edticas sociales puestas en marcha a ra\u00edz de los atentados reforzar\u00e1n inevitablemente el papel de la sociedad civil, triste manifiesto de veinte a\u00f1os mal empleados, desde que el Programa de Ajuste Estructural del Fondo Monetario Internacional oblig\u00f3 a Hassan II a delegar en la sociedad civil un desarrollo del cual era incapaz el Estado.<\/p>\n<p>Por otra parte, en un pa\u00eds en el que la competencia econ\u00f3mica se convierte en recurso y argumento pol\u00edtico y en el que el sector privado ha estado profundamente anclado en la estela del Majz\u00e9n , cabe preguntarse si la generaci\u00f3n de j\u00f3venes tecn\u00f3cratas, que durante la d\u00e9cada de los noventa asumieron las riendas de las grandes empresas p\u00fablicas y privadas, pueden ser una apuesta de futuro que progresivamente vaya desbancando a unas elites sin proyecto, con un doble lenguaje, profundamente antiliberales y sin ning\u00fan \u00e1nimo democr\u00e1tico . Por el momento, lo \u00fanico que se puede constatar es que hay una elite que, aunque todav\u00eda difusa y en proceso de gestaci\u00f3n, va emergiendo progresivamente. Despu\u00e9s del 16 de mayo parece que se ha tomado mayor conciencia al respecto y que empieza a reaccionar un elenco de empresarios y profesionales liberales, decididos a poner sus medios y capacidades al servicio del desarrollo y de la configuraci\u00f3n de una aut\u00e9ntica ciudadan\u00eda.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, es notoria la progresiva consolidaci\u00f3n de la prensa independiente, fundamento de un estado democr\u00e1tico, y que bate record de ventas. Semanarios como Le Journal, su versi\u00f3n en \u00e1rabe Assahifa, Tel Quel o El Ayan, tambi\u00e9n en \u00e1rabe, son sus m\u00e1ximos exponentes. Otro r\u00e9cord de ventas, los semanarios de Ali Lmrabet, Demain y su versi\u00f3n \u00e1rabe, Doumain, no podr\u00e1n, al menos durante alg\u00fan tiempo, ejercer libremente su sentido del humor.<\/p>\n<p>Los citados medios est\u00e1n convidando a los marroqu\u00edes a nueva mirada sobre asuntos sociales hasta hace poco proscritos (como la prostituci\u00f3n, el sida, la explotaci\u00f3n de ni\u00f1as en el servicio dom\u00e9stico o las madres solteras) y retranqueando las denominadas l\u00edneas rojas. Un ejemplo de ello, en una cuesti\u00f3n esencial para el futuro democr\u00e1tico de Marruecos , es la \u00faltima portada del semanario Tel Quel, que celebra su n\u00famero 100 dedicando un reportaje a la cuesti\u00f3n del S\u00e1hara, consignando la enorme decepci\u00f3n de la poblaci\u00f3n saharaui de la zona y refiri\u00e9ndose a los desperfectos ocasionados por el r\u00e9gimen bajo Hasan II y Basri.<\/p>\n<p>LA APUESTA POR LOS ACTORES EMERGENTES<\/p>\n<p>En el complejo escenario que se ha expuesto, hay actores que disponen de m\u00e1s tiempo que otros. Los islamistas, el movimiento asociativo y la prensa independiente, parecen tener el tiempo a su favor, mientras que a Palacio, al Majz\u00e9n y a los partidos pol\u00edticos, deber\u00eda apremiarles m\u00e1s. Por el momento, los \u00fanicos actores pol\u00edticos que tienen capacidad para formular un proyecto de sociedad, cada uno en su \u00e1mbito, son el rey y los islamistas.<\/p>\n<p>Pese a todos los problemas apuntados, ser\u00eda injusto no valorar los cambios positivos que ha experimentado Marruecos durante los \u00faltimos a\u00f1os. Algunos ya se\u00f1alados, como una mayor libertad de prensa o la gran labor del movimiento asociativo, llevan en su germen buenos augurios para el futuro.<\/p>\n<p>Otros posibles cambios depender\u00e1n del apoyo que la monarqu\u00eda recabe, con todas las limitaciones y turbulencias del sistema, de los actores progresistas emergentes, para ir maniobrando, como lo ha hecho con la reforma de la mudawana, hacia mayores cotas de liberalizaci\u00f3n, activando a la vez los resortes necesarios para la imprescindible recomposici\u00f3n de los partidos pol\u00edticos e incorporando sabiamente a los islamistas que demuestren aptitudes democr\u00e1ticas.\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 (Para Papeles de Cuestiones Internacionales) La llegada al trono de Mohamed VI, en julio &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":212,"featured_media":4357,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[170,147],"tags":[196],"iecah_area":[],"iecah_language":[],"class_list":["post-4358","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-analisis","category-otros","tag-construccion-de-paz-cp"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v17.2 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Marruecos: la dif\u00edcil articulaci\u00f3n del proceso democr\u00e1tico - IECAH<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Conflictos en \u00c1frica, \u00bfintervenci\u00f3n internacional?\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/marruecos-la-dificil-articulacion-del-proceso-democratico\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Marruecos: la dif\u00edcil articulaci\u00f3n del proceso democr\u00e1tico - IECAH\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Conflictos en \u00c1frica, \u00bfintervenci\u00f3n internacional?\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/marruecos-la-dificil-articulacion-del-proceso-democratico\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"IECAH\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2004-03-11T23:00:00+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2021-07-26T11:58:16+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2004\/03\/ba4.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"107\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Jes\u00fas Garc\u00eda-Luengos\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"16 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#website\",\"url\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/\",\"name\":\"IECAH\",\"description\":\"investigar. formar. incidir.\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":\"required name=search_term_string\"}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"ImageObject\",\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/marruecos-la-dificil-articulacion-del-proceso-democratico\/#primaryimage\",\"inLanguage\":\"es\",\"url\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2004\/03\/ba4.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2004\/03\/ba4.jpg\",\"width\":200,\"height\":107,\"caption\":\"ba4\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/marruecos-la-dificil-articulacion-del-proceso-democratico\/#webpage\",\"url\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/marruecos-la-dificil-articulacion-del-proceso-democratico\/\",\"name\":\"Marruecos: la dif\\u00edcil articulaci\\u00f3n del proceso democr\\u00e1tico - IECAH\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/marruecos-la-dificil-articulacion-del-proceso-democratico\/#primaryimage\"},\"datePublished\":\"2004-03-11T23:00:00+00:00\",\"dateModified\":\"2021-07-26T11:58:16+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#\/schema\/person\/1fd8690846e998a3963ca2ad714d5ddc\"},\"description\":\"Conflictos en \\u00c1frica, \\u00bfintervenci\\u00f3n internacional?\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/marruecos-la-dificil-articulacion-del-proceso-democratico\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/marruecos-la-dificil-articulacion-del-proceso-democratico\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/marruecos-la-dificil-articulacion-del-proceso-democratico\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Marruecos: la dif\\u00edcil articulaci\\u00f3n del proceso democr\\u00e1tico\"}]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#\/schema\/person\/1fd8690846e998a3963ca2ad714d5ddc\",\"name\":\"Jes\\u00fas Garc\\u00eda-Luengos\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#personlogo\",\"inLanguage\":\"es\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/55143a32c5ada0059c3928ccc134f5d003ed37f9b46420339c0b83c9bd8561ba?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/55143a32c5ada0059c3928ccc134f5d003ed37f9b46420339c0b83c9bd8561ba?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Jes\\u00fas Garc\\u00eda-Luengos\"},\"url\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/author\/jesusgarcia\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Marruecos: la dif\u00edcil articulaci\u00f3n del proceso democr\u00e1tico - IECAH","description":"Conflictos en \u00c1frica, \u00bfintervenci\u00f3n internacional?","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/marruecos-la-dificil-articulacion-del-proceso-democratico\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Marruecos: la dif\u00edcil articulaci\u00f3n del proceso democr\u00e1tico - IECAH","og_description":"Conflictos en \u00c1frica, \u00bfintervenci\u00f3n internacional?","og_url":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/marruecos-la-dificil-articulacion-del-proceso-democratico\/","og_site_name":"IECAH","article_published_time":"2004-03-11T23:00:00+00:00","article_modified_time":"2021-07-26T11:58:16+00:00","og_image":[{"width":200,"height":107,"url":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2004\/03\/ba4.jpg","path":"\/home\/ul-standards\/www\/iecah\/wp-content\/uploads\/2004\/03\/ba4.jpg","size":"full","id":4357,"alt":"ba4","pixels":21400,"type":"image\/jpeg"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Jes\u00fas Garc\u00eda-Luengos","Tiempo de lectura":"16 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#website","url":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/","name":"IECAH","description":"investigar. formar. incidir.","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/?s={search_term_string}"},"query-input":"required name=search_term_string"}],"inLanguage":"es"},{"@type":"ImageObject","@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/marruecos-la-dificil-articulacion-del-proceso-democratico\/#primaryimage","inLanguage":"es","url":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2004\/03\/ba4.jpg","contentUrl":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2004\/03\/ba4.jpg","width":200,"height":107,"caption":"ba4"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/marruecos-la-dificil-articulacion-del-proceso-democratico\/#webpage","url":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/marruecos-la-dificil-articulacion-del-proceso-democratico\/","name":"Marruecos: la dif\u00edcil articulaci\u00f3n del proceso democr\u00e1tico - IECAH","isPartOf":{"@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/marruecos-la-dificil-articulacion-del-proceso-democratico\/#primaryimage"},"datePublished":"2004-03-11T23:00:00+00:00","dateModified":"2021-07-26T11:58:16+00:00","author":{"@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#\/schema\/person\/1fd8690846e998a3963ca2ad714d5ddc"},"description":"Conflictos en \u00c1frica, \u00bfintervenci\u00f3n internacional?","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/marruecos-la-dificil-articulacion-del-proceso-democratico\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/marruecos-la-dificil-articulacion-del-proceso-democratico\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/marruecos-la-dificil-articulacion-del-proceso-democratico\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Marruecos: la dif\u00edcil articulaci\u00f3n del proceso democr\u00e1tico"}]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#\/schema\/person\/1fd8690846e998a3963ca2ad714d5ddc","name":"Jes\u00fas Garc\u00eda-Luengos","image":{"@type":"ImageObject","@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#personlogo","inLanguage":"es","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/55143a32c5ada0059c3928ccc134f5d003ed37f9b46420339c0b83c9bd8561ba?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/55143a32c5ada0059c3928ccc134f5d003ed37f9b46420339c0b83c9bd8561ba?s=96&d=mm&r=g","caption":"Jes\u00fas Garc\u00eda-Luengos"},"url":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/author\/jesusgarcia\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4358","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/users\/212"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4358"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4358\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10575,"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4358\/revisions\/10575"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4357"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4358"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4358"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4358"},{"taxonomy":"iecah_area","embeddable":true,"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/iecah_area?post=4358"},{"taxonomy":"iecah_language","embeddable":true,"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/iecah_language?post=4358"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}