{"id":5791,"date":"2011-11-30T23:00:00","date_gmt":"2011-11-30T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/?p=5791"},"modified":"2021-07-30T11:23:04","modified_gmt":"2021-07-30T11:23:04","slug":"cerrando-heridas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/cerrando-heridas\/","title":{"rendered":"Cerrando heridas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-5790\" alt=\"argentina\" src=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/argentina.png\" class=\"caption\" style=\"float: left; margin-right: 12px;\" width=\"150\" height=\"84\" srcset=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/argentina.png 626w, https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/argentina-300x168.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/p>\n<p>Veinte a\u00f1os no es nada, dice el tango. Pero casi treinta ya son m\u00e1s que suficientes. Alfredo Astiz, el \u00e1ngel rubio, Gustavo Ni\u00f1o, Cuervo o el \u00e1ngel de la muerte. El hombre de los muchos apodos y otras tantas identidades, fue finalmente sentenciado a cadena perpetua el pasado 26 de octubre por el Tribunal Oral Federal n\u00famero 5 de Buenos Aires, por la comisi\u00f3n de numerosos cr\u00edmenes de lesa humanidad.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-5790\" style=\"float: left; margin-right: 12px;\" width=\"300\" src=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/argentina.png\" srcset=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/argentina.png 626w, https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/argentina-300x168.png 300w\" sizes=\"(max-width: 626px) 100vw, 626px\" \/>Veinte a\u00f1os no es nada, dice el tango. Pero casi treinta ya son m\u00e1s que suficientes. Alfredo Astiz, el \u00e1ngel rubio, Gustavo Ni\u00f1o, Cuervo o el \u00e1ngel de la muerte. El hombre de los muchos apodos y otras tantas identidades, fue finalmente sentenciado a cadena perpetua el pasado 26 de octubre por el Tribunal Oral Federal n\u00famero 5 de Buenos Aires, por la comisi\u00f3n de numerosos cr\u00edmenes de lesa humanidad. Tuvieron que pasar 28 a\u00f1os tras el fin de la dictadura militar en Argentina para que los familiares de las 30.000 personas desaparecidas por el r\u00e9gimen puedan cerrar, al menos en parte, sus heridas. A\u00fan as\u00ed, el consuelo sabe a poco: la gran mayor\u00eda de los familiares de las v\u00edctimas de la atroz dictadura que tuvo lugar entre los a\u00f1os 1976 y 1983, no saben nada a\u00fan del destino final de sus padres, hijos, hermanos y nietos. Jorge Rafael Videla, ex dictador y una de las caras visibles del sangriento r\u00e9gimen, al increparle sobre el paradero de las miles de v\u00edctimas defin\u00eda de manera muy certera, como para despejar cualquier duda, lo que significaba ser un desaparecido: \u201cEs una inc\u00f3gnita, es un desaparecido. No tiene entidad, no est\u00e1, ni muerto ni vivo, est\u00e1 desaparecido\u201d.<\/p>\n<p>Astiz el asesino, junto a otros colegas de profesi\u00f3n, como Ricardo <i>Serpico<\/i> Cavallo, Adolfo Donda y otros nueve, eran parte del grupo de tareas 332, comandado por el temible Jorge <i>El Tigre<\/i> Acosta. Todos ellos fueron condenados a cadena perpetua. El grupo, de los m\u00e1s feroces de aquel entonces, y con m\u00e1s 4.500 muertos en su haber, ten\u00eda su base operativa en la Escuela Superior de M\u00e9canica de la Armada, popularmente conocida como ESMA. El lugar, hac\u00eda de centro clandestino de detenci\u00f3n en el que transcurr\u00edan una breve estancia los candidatos a desaparecer antes de su destino casi inevitable: la muerte por tortura, asesinato o por simple diversi\u00f3n de sus verdugos. La lista de torturas perpetradas es extensa y mal\u00e9volamente creativa. Desde el uso de la picana el\u00e9ctrica, instrumento favorito de los torturadores para sacar confesiones e informaci\u00f3n sobre los pr\u00f3ximos desaparecidos, hasta los tristemente famosos \u201cvuelos de la muerte\u201d, en los que las v\u00edctimas eran arrojadas al mar o al R\u00edo de la Plata desde aviones oficiales mientras a\u00fan estaban con vida, para que sus pulmones se llenasen de agua al respirar y as\u00ed se hundieran sus cuerpos y nunca sean encontrados. En el apartado de cr\u00edmenes, tambi\u00e9n echaron mano de la imaginaci\u00f3n, robando beb\u00e9s de detenidas-desaparecidas cual bot\u00edn de guerra, o saqueando y apropi\u00e1ndose de los bienes de los detenidos, lo que les permiti\u00f3 conformar a todos ellos una peque\u00f1a fortuna personal. Aunque los cr\u00edmenes mencionados son s\u00f3lo la punta del iceberg de una gran cantidad de cr\u00edmenes espantosos.<\/p>\n<p>De todos los genocidas sentenciados, Alfredo Astiz fue el que m\u00e1s protagonismo adquiri\u00f3. Quiz\u00e1s por su aspecto de ni\u00f1o bueno o por sus m\u00faltiples caras. Sin lugar a dudas, la peor de todas ellas fue la de Gustavo Ni\u00f1o, un alegre y jovial muchacho que supuestamente hab\u00eda perdido a su hermano a manos de la dictadura y que concurr\u00eda a reuniones que congregaban a un grupo de personas desesperadas por intercambiar informaci\u00f3n en relaci\u00f3n a los primeros detenidos, los futuros desaparecidos. Alfredo Astiz, con su careta de Gustavo Ni\u00f1o y su sonrisa falsa, lograba encandilar y aferrar a la esperanza al conjunto de familiares desesperados. Lo que el ingenuo grupo desconoc\u00eda, era que \u201cel rubito\u201d, como cari\u00f1osamente sol\u00edan llamarle por su pelo rubio y sus ojos azules, era en realidad el Teniente de Fragata Alfredo Astiz y que estaba \u201cmarcando\u201d a sus futuras v\u00edctimas, allanando el camino a sus compa\u00f1eros de armas para no tuviesen ninguna duda a la hora de desaparecer a cada uno de los miembros que compon\u00edan el \u201cGrupo de la Santa Cruz\u201d, como as\u00ed se le denominaba haciendo alusi\u00f3n a la iglesia donde se reun\u00edan. El conjunto de personas lo conformaban las fundadoras de las Madres de Plaza de Mayo, asociaci\u00f3n creada con el fin de aparecer a los desaparecidos, dos monjas francesas y varios activistas de derechos humanos. El modo en que el verdugo enviaba sus v\u00edctimas hacia la muerte era muy particular, versi\u00f3n mejorada de un moderno Judas: se\u00f1alaba, en el atrio de la iglesia donde se reun\u00edan y mediante un abrazo sentido, a cada uno de los desdichados que enviaba a la muerte. El \u00e1ngel asesino, alcanz\u00f3 a meterse tan de lleno en su papel de familiar de desaparecido y tener tan enga\u00f1ados a todos, que incluso una vez detenidas las monjas francesas en la ESMA, maniatadas y sufriendo de dolor, segu\u00edan preguntando por la suerte de aquel \u201cmuchachito rubio\u201d, rogando que nada le hicieran, seg\u00fan el testimonio de un sobreviviente. Tr\u00e1gica iron\u00eda de la vida y la muerte.<\/p>\n<p>Una serie de leyes, la de Obediencia Debida y &nbsp;la Punto final, adem\u00e1s de unos indultos posteriores promulgados por el generos\u00edsimo ex presidente y actual senador Carlos Sa\u00fal Menem, mantuvieron la vergonzosa impunidad de Astiz y sus compinches durante d\u00e9cadas. En 1998, mientras Astiz a\u00fan disfrutaba de su libertad, realiz\u00f3 unas declaraciones a una periodista argentina que causaron gran revuelo en la sociedad argentina. El ex marino y actual asesino, se jact\u00f3 de saber quien hab\u00eda asesinado a Dagmar Hagelin, joven sueca-argentina que presuntamente hab\u00eda sido asesinada por \u00e9l; y tambi\u00e9n admiti\u00f3 ser el hombre mejor preparado para asesinar un periodista o un pol\u00edtico. El ex presidente Menem, decidi\u00f3 tomar cartas en el asunto y darle un castigo ejemplar debido a sus declaraciones: seis meses de destituci\u00f3n de su cargo de Capit\u00e1n de Fragata de la Armada.<\/p>\n<p>Lo curioso es que los genocidas, a pesar de las atrocidades cometidas, siguen pensando que en realidad brindaron un gran servicio a la comunidad torturando y asesinando a supuestos subversivos, los cuales muchas veces su \u00fanico crimen consist\u00eda en figurar en la agenda de direcciones de alg\u00fan sospechoso detenido. Sin verg\u00fcenza, cada uno de los condenados, asegur\u00f3 haber hecho lo que hicieron por la \u201cpatria\u201d, refugio habitual de justificaci\u00f3n de cr\u00edmenes para la gente de su cala\u00f1a. Pero los criminales, a pesar de reivindicar sin pudor sus proezas asesinas, muestran arrepentimiento al menos en algo: en no haber matado a todos, ya que fue N\u00e9stor Kirchner, ex presidente -ya fallecido- y miembro en su juventud de la izquierda peronista, abiertamente opositora al r\u00e9gimen militar, quien puso a todos estos s\u00e1trapas al servicio de la Justicia mediante la derogaci\u00f3n de las leyes injustas que les permit\u00edan andar sueltos por ah\u00ed. El jefe del grupo, claramente molesto con las acciones de Kirchner, en un lapsus a los tiempos en que era jefe de asesinos, calific\u00f3 al gobierno de Kirchner de \u201cMontonero proterrorista\u201d, lo que en la \u00e9poca del horror significaba que todos deb\u00edan ser asesinados.<\/p>\n<p>La sentencia que conden\u00f3 a Astiz y al resto de sus pares, fue le\u00edda p\u00fablicamente. En las afueras de los Tribunales, y en la propia ESMA, ahora reconvertido en museo de la memoria, cientos de personas, familiares de las v\u00edctimas, pudieron aliviar al menos en parte el sufrimiento soportado durante d\u00e9cadas. Se podr\u00eda decir que los asesinos tuvieron finalmente su merecido, pero que tambi\u00e9n la sacaron barata, ya que nadie les torturar\u00e1 ni les someter\u00e1 a picana el\u00e9ctrica una vez encarcelados, cosa que ellos s\u00ed hicieron con los miles de desaparecidos. Ahora, las siglas \u201cNN\u201d, que es como denominaban los militares genocidas a los miles de asesinados y enterrados sin la oportuna identificaci\u00f3n de su identidad, tienen un significado diferente, transform\u00e1ndose en m\u00e1s que unas iniciales y conformando las palabras que los terminaron por condenar: Ni olvido Ni perd\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<div>\n<div><\/div>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Veinte a\u00f1os no es nada, dice el tango. 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