{"id":6518,"date":"2013-03-07T23:00:00","date_gmt":"2013-03-07T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/?p=6518"},"modified":"2021-08-04T10:43:30","modified_gmt":"2021-08-04T10:43:30","slug":"las-flores-de-america-las-mujeres-trabajadoras-y-sus-luchas-laborales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/las-flores-de-america-las-mujeres-trabajadoras-y-sus-luchas-laborales\/","title":{"rendered":"Las Flores de Am\u00e9rica: las mujeres trabajadoras y sus luchas laborales."},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"caption alignleft size-full wp-image-6515\" style=\"float: left;\" alt=\"8marzo\" src=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/8marzo.jpg\" height=\"81\" width=\"120\" srcset=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/8marzo.jpg 353w, https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/8marzo-300x202.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 120px) 100vw, 120px\" \/>8 de marzo de 1911, la ciudad de Manhattan se prepara para llorar a  m\u00e1s de un centenar de mujeres  que trabajaban en una empresa textil y murieron mientras&#8230;<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-6515\" alt=\"8marzo\" class=\"caption\" src=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/8marzo.jpg\" style=\"float: left;\" height=\"121\" width=\"180\" srcset=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/8marzo.jpg 353w, https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/8marzo-300x202.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 180px) 100vw, 180px\" \/><\/p>\n<div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">8 de marzo de 1911, la ciudad de Manhattan se prepara para llorar a  m\u00e1s de un centenar de mujeres  que trabajaban en una empresa textil y murieron mientras realizaban una huelga pidiendo mayor seguridad y mejores condiciones de salud en el lugar de trabajo y protestando por los bajos salarios que recib\u00edan. Los due\u00f1os de la f\u00e1brica hab\u00edan cerrado las puertas para que estas obreras no pudieran comunicarse con otras mujeres sindicalistas, cuando el edificio ardi\u00f3 en llamas, atrapando con \u00e9l a todas las trabajadoras.<\/div>\n<\/p><\/div>\n<p>Lo ocurrido ayud\u00f3 a sensibilizar y acercar a las mujeres que,  desde distintos pa\u00edses reivindicaban los mismos derechos. A\u00f1o tras a\u00f1o, los hombres y mujeres de todo el mundo salen a la calle, para en este d\u00eda, seguir reivindicando nuevas condiciones para la consecuci\u00f3n de una sociedad m\u00e1s igualitaria y  justa. A pesar de que algunos lo consideren una superficialidad (ya que los reconocimientos deben ser constantes y no una felicitaci\u00f3n impuesta en determinado d\u00eda del a\u00f1o por algunas instituciones), y  otros lo consideren una discriminaci\u00f3n respecto al sexo opuesto (como no hay D\u00eda del Hombre Trabajador, pues hay quienes lo ven como un agravio),  es en definitiva, esencial recordar que una de las principales luchas de la mujer en la historia ha sido y sigue siendo su acceso y derecho al trabajo.<\/p>\n<p>En este sentido, no podemos olvidar la lucha de muchas mujeres por su trabajo, no solamente a lo largo de la historia, sino en la actualidad, y no s\u00f3lo en nuestro pa\u00eds, sino por todo el mundo, y especialmente en aquellos pa\u00edses en conflicto o en situaci\u00f3n de crisis humanitaria d\u00f3nde, si la vida es dif\u00edcil de por s\u00ed, lo es a\u00fan m\u00e1s por ser mujer y aun m\u00e1s por ser mujer trabajadora. En este contexto y en este d\u00eda, habr\u00eda que mencionar, como homenaje, la lucha llevada a cabo por las maquiladoras mexicanas, y por las mujeres de las flores colombianas, como ejemplo de otras muchas mujeres, que en situaciones muy dif\u00edciles siguen luchando por la normalizaci\u00f3n del trabajo, as\u00ed como por la igualdad y equidad en el acceso y desarrollo de sus derechos humanos en general, tanto sociales, como pol\u00edticos y ciudadanos.<\/p>\n<p>El sistema patriarcal en el que vivimos es un sistema basado en las diferencias de poder entre mujeres y hombres, y por tanto en el dominio de los hombres sobre las mujeres. Gran parte de ese poder se basa en un distinto acceso a los recursos econ\u00f3micos como la tierra, el capital o el empleo, lo que ha limitado enormemente la autonom\u00eda y la libertad de las mujeres y las ha llevado a una situaci\u00f3n de dependencia. A eso habr\u00eda que unir el haber asignado a las mujeres casi de manera &#8216;natural&#8217; los trabajos de cuidados no remunerados que han redundado en esa falta de autonom\u00eda y libertad.<\/p>\n<p>El D\u00eda de la Mujer Trabajadora s\u00f3lo tiene sentido, si las mujeres nos organizamos y luchamos por construir una sociedad distinta. En la sociedad capitalista, todo es mercanc\u00eda y las mujeres podemos dar fe de ello. Por lo tanto y con m\u00e1s raz\u00f3n debe comprenderse, lo que para la ideolog\u00eda dominante significa banalizar una fecha que puede ser una v\u00eda o herramienta que permita socavar sus bases. Organizarse y luchar por lograr cambios o mejoras en la calidad de vida, y a largo plazo, una sociedad distinta y m\u00e1s justa, es precisamente lo que hacen muchas mujeres trabajadoras en el mundo, y son, concretamente  las diversas luchas de muchas mujeres del continente americano, las que ocupan este articulo que pretende homenajear las capacidades y la fuerza de todas estas mujeres cuya situaci\u00f3n aun debe de cambiar, y mucho, para lograr la deseada igualdad de g\u00e9nero en todo el mundo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>Las mujeres en el contexto de crisis mundial<\/strong><\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-6516\" alt=\"8m\" class=\"caption\" src=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/8m.jpg\" style=\"float: left;\" height=\"220\" width=\"198\" \/><\/p>\n<div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">La aportaci\u00f3n inestimable de las mujeres a lo largo de la historia en todas las esferas sociales, ha sido silenciada de manera intencionada, por lo que habr\u00eda que aprovechar este d\u00eda, apropiado para la reflexi\u00f3n sobre las discriminaciones sufridas por las mujeres, para alzar la voz en nombre  de todas ellas, y visibilizar sus arduas luchas, desde la antig\u00fcedad hasta nuestros d\u00edas. <\/p>\n<div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p>La evoluci\u00f3n del empleo femenino es variable en funci\u00f3n del territorio pero, no obstante, las mujeres comparten en todo el mundo, \u00edndices considerablemente mayores de precariedad, informalidad y desempleo, que los hombres:<\/p>\n<p>Seg\u00fan la Organizaci\u00f3n Internacional de Trabajo (OIT), m\u00e1s del 60 por ciento de las trabajadoras se encuentran en todo el mundo en empleos informales. Esta cifra excluye el sector de la agricultura, que aumentar\u00eda a\u00fan m\u00e1s el porcentaje. Con la creciente liberalizaci\u00f3n del comercio,  las mujeres se han convertido en la mano de obra flexible por excelencia en los sectores m\u00e1s intensivos y competitivos del mercado global. Un ejemplo de esto, es que muchas mujeres centroamericanas o del Sur de Asia se emplean por ejemplo en las maquilas, el eslab\u00f3n inferior de las cadenas de producci\u00f3n en las f\u00e1bricas para las grandes corporaciones multinacionales. En los pa\u00edses del Norte, las mujeres se concentran en los servicios, con empleos altamente precarios, temporales y a tiempo parcial. Los sectores de actividad feminizados comparten a menudo un bajo prestigio social y salarios reducidos. La brecha salarial de g\u00e9nero, que puede llegar en algunos pa\u00edses hasta casi el 40 por ciento, es un hecho irrefutable y un factor que influye fuertemente en la feminizaci\u00f3n de la pobreza.<\/p>\n<p>Estamos en una grave crisis econ\u00f3mica y sist\u00e9mica que se ceba principalmente en las mujeres, sobre todo y precisamente en el \u00e1mbito laboral, que es discriminatorio por definici\u00f3n, ya que sigue siendo el mayor agente de desigualdad de g\u00e9nero, y deriva en \u00edndices de paro alarmante, precariedad en el trabajo, contratos a tiempo parcial, etc., abriendo a\u00fan m\u00e1s la brecha que conduce a un incremento en el \u00edndice de desigualdad y vulnerabilidad (alto nivel de violencia de g\u00e9nero).<\/p>\n<p>Las mujeres siguen teniendo menor tasa de actividad; el salario que cobran es entre un 15 y un 30% inferior al de los hombres; en situaci\u00f3n de desempleo, cuentan con menores prestaciones; menos trabajo; menor sueldo&#8230;y m\u00e1s cargas, ya un nuevamente, como ya ocurriera en nuestro pasado colectivo hist\u00f3rico, es en quienes han reca\u00eddo la mayor parte de las cargas familiares y cuidados. En definitiva, m\u00e1s feminizaci\u00f3n de la pobreza.<\/p>\n<p>Si esto es as\u00ed en Europa,  la feminizaci\u00f3n de la pobreza, y la situaci\u00f3n laboral de las mujeres es en general, mucho m\u00e1s alarmante en pa\u00edses menos \u00abdesarrollados\u00bb.<\/p>\n<p>En este punto, vale la pena hacer menci\u00f3n de un sector que mundialmente, carece de reconocimiento laboral y retributivo, pero que no obstante, recae hist\u00f3ricamente en las mujeres: es el sector de los cuidados, es decir, el sector dom\u00e9stico que adem\u00e1s, en el contexto de crisis mundial que vivimos, agrava a\u00fan m\u00e1s la situaci\u00f3n de la mujer, especialmente en aquellos pa\u00edses donde las mujeres carecen de apoyos.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>Crisis sist\u00e9mica, crisis de los cuidados, crisis dom\u00e9sticas<\/strong><\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-6517\" alt=\"8ma\" class=\"caption\" src=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/8ma.jpg\" style=\"float: left;\" height=\"236\" width=\"316\" \/><\/p>\n<div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Ya estamos acostumbradas a escuchar que la crisis que estamos viviendo no es tan s\u00f3lo una crisis econ\u00f3mica. Sin duda, nos encontramos tambi\u00e9n ante una crisis ecol\u00f3gica y, en muchas partes de este planeta, ante una crisis alimentaria y en definitiva, sist\u00e9mica. Sin embargo, se sigue hablando poco de la crisis de cuidados que describe la quiebra de este modelo en el que los cuidados son asumidos pr\u00e1cticamente en exclusiva por las mujeres, mientras que el Estado, las empresas y el g\u00e9nero masculino se han desentendido del sector, nuevamente. <\/p>\n<p>Esta crisis se ha convertido  en una grieta tan profunda que es capaz de canalizar flujos migratorios masivos en forma de cadenas de cuidados en las que las inmigrantes de pa\u00edses del Sur asumen el trabajo de cuidados que han dejado de proporcionar las mujeres del Norte debido a su incorporaci\u00f3n al mercado de trabajo.<\/p>\n<p>Una menci\u00f3n especial merece en este contexto la actitud de muchos hombres hacia el trabajo de los cuidados, sobre todo en Am\u00e9rica Latina, aunque porqu\u00e9 no, tambi\u00e9n en la mayor parte del mundo, ya que sigue marcado por grandes resistencias frente a algunos incipientes y t\u00edmidos cambios. Y es que una verdadera transformaci\u00f3n de la distribuci\u00f3n sexual del trabajo y de las relaciones de g\u00e9nero es imposible sin un trabajo intenso por parte de los hombres en superar la \u00abmasculinidad hegem\u00f3nica\u00bb, abriendo el camino hacia otros modelos, modelos que a ellos tambi\u00e9n podr\u00edan resultarles liberadores. Sin minimizar en absoluto las consecuencias que acarrean las \u00f3rdenes patriarcales para las mujeres,  los hombres gozan de su dedicaci\u00f3n en exclusiva al trabajo remunerado y su ausencia en las tareas del cuidado les facilita una mayor autonom\u00eda econ\u00f3mica y social, pero les priva de una existencia plena y de una mayor presencia social. De ah\u00ed que la meta futura  sea llegar a armonizar el trabajo remunerado y el trabajo de cuidados entre ambos g\u00e9neros.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>Las trabajadoras rurales en Centroam\u00e9rica<\/strong><\/span><\/p>\n<p>En ning\u00fan pa\u00eds del mundo las campesinas tienen reconocidos sus derechos como trabajadoras. Las mujeres trabajan de forma an\u00f3nima tierras de las que no son titulares, o bien, aparecen como quien ayuda al hombre de la familia sin que ella figure como trabajadora ni pueda disfrutar de derechos laborales. En ocasiones, entran en el mercado laboral agr\u00edcola pero en puestos de baja cualificaci\u00f3n, no tecnificados, mal remunerados y llegando a cobrar hasta la mitad que un hombre por el mismo trabajo.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, otro aspecto a analizar sobre la vida de las mujeres campesinas es el de la violencia hacia las mujeres. Las mujeres campesinas enfrentan diversas formas de violencia que deben ser entendidas desde una visi\u00f3n integral (simb\u00f3lica, econ\u00f3mica, f\u00edsica, verbal, sexual y psicol\u00f3gica). El \u00e1rea rural se caracteriza por ser un espacio en el que prevalecen el sexismo y las tradiciones machistas, donde la violencia hacia las mujeres es socialmente legitimada y a menudo encubierta por la propia familia que presiona a las mujeres para callar y aceptar su subordinaci\u00f3n. En algunos casos la propia disposici\u00f3n de las viviendas, bien por estar constituidas por un espacio \u00fanico, bien por encontrarse aisladas y dispersas en el campo, favorece los casos de violencia hacia las mujeres. La falta de servicios sociales de apoyo a las mujeres en el \u00e1rea rural supone una dificultad a\u00f1adida. Adem\u00e1s, en su mayor\u00eda carecen de independencia econ\u00f3mica lo que las coloca en una posici\u00f3n vulnerable, con escasas salidas y con mayor riesgo de enfrentar violencia de g\u00e9nero.<\/p>\n<p>Los Planes de ajuste estructural (PAE) han tenido y tienen un efecto devastador sobre los derechos humanos y sobre las condiciones de vida de los sectores mayoritarios de la poblaci\u00f3n, en particular sobre las mujeres pobres, rurales e ind\u00edgenas. Las pol\u00edticas econ\u00f3micas aplicadas en la regi\u00f3n entre 1990 y 2008 han incidido de manera distinta sobre hombres y mujeres, lo que se debe a los distintos roles socialmente asignados, a las desigualdades en la disponibilidad y en el acceso a activos productivos y a las relaciones asim\u00e9tricas de poder. Estas diferencias significan para las mujeres m\u00e1s pobreza, especialmente pobreza de tiempo, y mayor precariedad en sus condiciones de acceso a la econom\u00eda productiva.<\/p>\n<p>Esto ha significado para las mujeres rurales un aumento de su jornada de trabajo, ya sea para realizar actividades de producci\u00f3n y\/o comercio para generar ingresos o para trabajar huertos o agricultura de patio de forma no remunerada para el cultivo, recolecci\u00f3n y\/o procesamiento de alimentos para las familias. En ambos casos, esta crisis alimentaria se traduce para las mujeres en m\u00e1s carga de trabajo, menos tiempo disponible y mayor estr\u00e9s emocional y f\u00edsico, as\u00ed como en un mayor riesgo de desnutrici\u00f3n de mujeres, especialmente embarazadas y madres lactantes.<\/p>\n<p>En segundo lugar, la presi\u00f3n del FMI y del BM sobre los gobiernos para que disminuyan el gasto corriente se traduce en disminuci\u00f3n de subsidios a las familias, aumento en las tarifas de servicios y menor acceso a bienes y servicios p\u00fablicos. En muchos pa\u00edses centroamericanos es una realidad cotidiana el desabastecimiento de medicinas y equipo m\u00e9dico quir\u00fargico en los hospitales de la red p\u00fablica de salud, lo que provoca una mayor carga de trabajo no remunerado de las mujeres, obligadas socialmente a hacerse cargo de los cuidados de personas enfermas, mayores y\/o con discapacidades.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>El Salvador y las maquilas<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Pese a que la maquila constituye uno de los sectores en los que se asienta la econom\u00eda salvadore\u00f1a (representa el 45 por ciento de las importaciones del pa\u00eds), poco se conoce de las condiciones laborales que se imponen dentro de las zonas francas y que trascienden el control gubernamental. La dificultad de acceso a las f\u00e1bricas, unida a la represi\u00f3n hist\u00f3rica de la sindicaci\u00f3n, oblig\u00f3 a las trabajadoras a crear una estrategia territorial que evitara que las obreras fueran identificadas como mujeres organizadas dentro de la maquila. Para ello, decidieron asentarse en Santo Tom\u00e1s,  lugar de residencia de la mayor\u00eda de las obreras que trabajan en las zonas francas de alrededor del municipio, a 20 kil\u00f3metros de San Salvador.<\/p>\n<p>Las zonas francas son territorios pr\u00e1cticamente impenetrables rodeados por alambres de espino y vigilados por c\u00e1maras de seguridad y guardias armados. Nadie puede entrar o salir del \u00e1rea sin identificaci\u00f3n o sin la autorizaci\u00f3n previamente solicitada y concedida por parte de alguna de las empresas. El resultado es que s\u00f3lo el testimonio de las trabajadoras puede arrojar algo de luz sobre las condiciones que sufren miles de personas a las que no se les respetan las m\u00e1s m\u00ednimas garant\u00edas en sus derechos laborales. En un informe realizado en el que se revelaron las condiciones laborales en la f\u00e1brica Ocean Sky, se recogieron las denuncias de gritos y amenazas por parte de los supervisores como medio de presi\u00f3n para alcanzar las metas impuestas.<\/p>\n<p>Las humillaciones, habituales en la f\u00e1brica, y la existencia de un salario m\u00ednimo de 187,60 d\u00f3lares mensuales  han convertido el trabajo en la maquila textil en uno de los trabajos donde existe mayor explotaci\u00f3n y precariedad, acompa\u00f1adas de la mayor impunidad. A pesar de que la Ley de Zonas Francas garantiza los derechos laborales de las personas empleadas, jam\u00e1s se le han retirado a ninguna f\u00e1brica los incentivos fiscales con los que la norma condena  y sanciona a las empresas que violen el cumplimiento de los derechos expresados en dicha ley.<\/p>\n<p>Seg\u00fan datos de la revista Pueblos, en su n\u00famero 55, gracias al hermetismo con el que operan las transnacionales dentro de las zonas francas no ha sido posible conocer detalladamente las condiciones en las que trabajan las obreras.  A\u00fan menos se conoce el trabajo en las maquilas textiles de las costureras, cuya labor  permanece a\u00fan m\u00e1s invisible y de la cual, ni siquiera tiene constancia el Ministerio de Trabajo. Se trata pues, de las bordadoras que realizan desde su casa las piezas de bordados que despu\u00e9s se incorporan a los vestidos. Estas bordadoras, son costureras a domicilio sin relaci\u00f3n laboral con la f\u00e1brica, a pesar de que algunas cosen desde hace a\u00f1os para la misma empresa. Actualmente se trabaja para visibilizar a este colectivo de mujeres,  que ni siquiera cuenta con los escasos derechos de las trabajadoras asalariadas de las f\u00e1bricas y a las que se les dice cu\u00e1nto van a cobrar por cada pieza una vez que ha sido entregada, normalmente, entre dos y dos d\u00f3lares y medio. En el marco de la estrategia parar visibilizar y reconocer la aportaci\u00f3n de estas trabajadoras a la econom\u00eda del pa\u00eds, cada 5 de julio distintas organizaciones feministas y sindicales marchan por la declaraci\u00f3n del D\u00eda Nacional de las Trabajadoras de la Maquila, y aunque es un paso enorme en el contexto del pa\u00eds, no deja de reflejar, el largo camino pendiente de recorrerse todav\u00eda.<\/p>\n<p>El impacto econ\u00f3mico de la maquila se equipara al volumen de mano de obra que precisa. Se estima que unas 81.000 personas, la mayor\u00eda de ellas obreras con baja cualificaci\u00f3n profesional, trabajan como asalariadas para la maquila, lo que convierte al sector en una de las pocas opciones de empleo formal para las mujeres en El Salvador.<\/p>\n<p>Para los movimientos que trabajan desde hace a\u00f1os por la defensa de los derechos laborales y humanos en las maquilas, la reforma de la ley actual se convirti\u00f3 en una oportunidad para acabar con la impunidad de las f\u00e1bricas. Este fue el caso de Mujeres Transformando (MT), organizaci\u00f3n que desde hace una d\u00e9cada lucha por la defensa de los derechos y el empoderamiento de las obreras y cuya lucha todav\u00eda sigue, habiendo alcanzado muchos logros notables como la toma de conciencia de las trabajadoras como sujetos de derechos, algo que ha sido clave para la denuncia de abusos dentro de las f\u00e1bricas.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la mencionada revista, gracias a la colaboraci\u00f3n que se obtuvo desde el interior de la maquila, se pudieron conocer las marcas para las que cos\u00eda Ocean Sky y en qu\u00e9 medida se vulneraban los derechos de las trabajadoras. La informaci\u00f3n se recopil\u00f3 en un informe con el que los grupos de consumo en los pa\u00edses del Norte presionaron a marcas como Adidas, Reebok Puma o GAP entre otras, para que velaran por el cumplimiento de los derechos laborales en las empresas que fabrican su ropa. Las repercusiones de aquel informe publicado en 2011 todav\u00eda dan sus frutos y se hacen m\u00e1s visibles con las primeras capacitaciones a las operarias, que dar\u00e1n comienzo en pocas semanas.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, con la ayuda de MT, se recopilaron todas las propuestas de las trabajadoras, para elaborar una propuesta de reforma de ley, a la que se sumaron distintas organizaciones feministas y sindicales con el fin de dise\u00f1ar los mecanismos legales para impedir que las maquilas evadieran el cumplimiento de la legislaci\u00f3n y continuaran con los abusos perpetrados diariamente hacia sus trabajadoras.<\/p>\n<p>El proceso que comenz\u00f3 hace m\u00e1s de un a\u00f1o se materializ\u00f3 el pasado octubre cuando las once organizaciones que hab\u00edan participado en la redacci\u00f3n del texto presentaron en la Asamblea Legislativa la propuesta de reforma, compuesta por 22 art\u00edculos dirigidos a garantizar el cumplimiento del art\u00edculo 29 de la actual ley, en la que se regulan los derechos laborales en las maquilas.<\/p>\n<p>El texto incluye una serie de medidas para mejorar las condiciones en el interior de las f\u00e1bricas,  y para acabar con pr\u00e1cticas habituales que atentan contra la dignidad de las obreras, como las pruebas de embarazo y de VIH o revisiones abusivas para controlar la sustracci\u00f3n de materiales.<\/p>\n<p>Desde Mujeres Transformando se resalta que esta propuesta de reforma es la \u00fanica que recoge la voz de las trabajadoras a las que afecta la norma, aunque las trabajadoras no se enga\u00f1an y son conscientes de que la entrada de la propuesta de reforma en la Asamblea Legislativa s\u00f3lo es un paso m\u00e1s para lograr el cumplimiento de los derechos laborales.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>Las trabajadoras de flores en Colombia<\/strong><\/span><\/p>\n<p>La explotaci\u00f3n flor\u00edcola y la exportaci\u00f3n de flores frescas cortadas en Colombia (hoy en d\u00eda, primer producto de exportaci\u00f3n de agricultura no tradicional en el pa\u00eds), tiene su origen en los a\u00f1os sesenta, increment\u00e1ndose desde entonces su producci\u00f3n y de manera especialmente acelerada en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Es un sector que cuenta con todo el apoyo del gobierno colombiano y m\u00faltiples facilidades tributarias y arancelarias.  Dentro de esto, las mujeres son ceca del 65% de la fuerza laboral del sector y entre ellas, el 30 % aproximadamente son mujeres cabeza de hogar. Es decir, el sector floricultor emplea principalmente a mano de obra femenina. Esto sirve para dar una imagen exterior de oportunidad a la mujer trabajadora y de beneficios, aunque tristemente, la realidad es que pese a tener trabajo, se trata en su mayor\u00eda de trabajos mal remunerados y muy precarios.<\/p>\n<p>La presi\u00f3n sobre las mujeres es cada vez mayor ya que el sector quiere aumentar sus ganancias, por lo que se les exige una mayor productividad en cuanto a sus objetivos diarios, y \u00e9stas no pueden rehusar, siendo sus empleos en este sector el \u00fanico sustento diario percibido  y su \u00fanica posibilidad de acceso al empleo (por la falta de requisitos, o m\u00e1s bien, de cualificaci\u00f3n para otro tipo de empleos). Es decir, consiste en su \u00fanica posibilidad de empleo y su \u00fanica fuente de ingresos. A la necesidad imperativa de encontrar ingresos para su supervivencia, se a\u00f1ade el general y absoluto desconocimiento de sus derechos laborales y sociales. Desconocen tanto las normas jur\u00eddicas que rigen el trabajo en Colombia, como  la forma de defender el cumplimiento de las mismas, y por tanto hacerse valer.<\/p>\n<p>En el sector, se elaboran contratos que dan ventajas a los empresarios y desventajas marcadas a las trabajadoras. Adem\u00e1s la inequidad se hace m\u00e1s patente en el \u00e1mbito sanitario ya que en muchas empresas se exigen constantemente pruebas de embarazo pues los hijos \u00absuponen una carga\u00bb para la empresa por los permisos y beneficios derivados de la situaci\u00f3n (bajas, vacaciones, tiempo&#8230;etc.). Igualmente, las autoridades que deber\u00edan encargarse de garantizar el cumplimiento de la normativa y el acceso y desempe\u00f1o por parte de las trabajadoras de sus derechos, normalmente se desvinculan de estos temas, ignorando las peticiones de ayuda de \u00e9stas y desentendi\u00e9ndose de la grave situaci\u00f3n que padecen las obreras de la maquila. De esta manera, las entidades gubernamentales practican una doble moral: mientras que por un lado, ensalzan el trabajo femenino en el sector y la promoci\u00f3n de la mujer junto con su inclusi\u00f3n en el mercado laboral; por el otro, dan por sentado que es suficiente una contrataci\u00f3n masiva de mujeres sin importar el trato que se de a las mismas, la naturaleza (precaria) del trabajo, las condiciones laborales bajo las que se encuentran, la carga laboral, la escasa remuneraci\u00f3n  de sus trabajos (en muchas ocasiones excede las doce horas diarias y sin descanso) y el trato que les propinan los supervisores. En definitiva, fomentan el empleo, sin importar que este sea precario, abusivo y mal retribuido, lo que sit\u00faa a las mujeres del pa\u00eds y del sector, en una situaci\u00f3n cuanto menos gris, por no decir negra.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s,  por si fuera poco, la autoestima de estas mujeres es muy baja, se consideran inferiores de lo que realmente son o pueden llegar a ser por lo que sus expectativas siguen la misma l\u00ednea y no ayudan a superar esta situaci\u00f3n. Por el hecho de ser madres cabeza de hogar y necesitar el empleo, muchas llegan al extremo de arriesgar su salud y su dignidad para conservar su fuente de ingresos, sin pensar siquiera en reclamar sus derechos, pues tienen el miedo de ser despedidas y adem\u00e1s ser reportada ante las dem\u00e1s empresas para su no contrataci\u00f3n futra.<\/p>\n<p>La mujer colombiana que trabaja en el cultivo de flores vive una realidad que tiene dos caras: por un lado la imagen que presentan los gobiernos del sector, y por el otro, la cruda realidad que viven quienes reclaman salir del papel y pasar a la pr\u00e1ctica, reconociendo como una forma de violencia econ\u00f3mica, psicol\u00f3gica y socio-cultural la explotaci\u00f3n laboral de la mujer en general y en particular, en el mundo de la floricultura.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>Las Aymaras bolivianas como futuro de las Tics en Bolivia<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Entre mayo de 2010 y marzo de 2012, 60 mujeres  participaron en la formaci\u00f3n para lideresas en Nuevas Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n y Comunicaci\u00f3n (TIC), desarrollada por el Centro de Desarrollo Integral de la Mujer Aymara Amuyt&#8217;a (CDIMA) en Bolivia.<\/p>\n<p>El perfil medio general de estas mujeres Aymara, es un perfil de mujeres activas, lideresas muchas de una de las provincias del departamento de La Paz en Bolivia. Visten la tradicional pollera, manta y un sombrero de copa alta. Est\u00e1 claro que el hecho de ser mujer y Aymara ha sido determinante para que su nivel de estudios sea bastante bajo y que, en la actualidad, cualquier nuevo reto formativo se les presente como un proceso costoso. Apenas disponen de recursos econ\u00f3micos y asumen, en general,  el cuidado de sus hijos e hijas a tiempo completo, sin ayuda de sus parejas, junto con todas las labores dom\u00e9sticas. En conjunto, si estas mujeres tienen acceso a los ordenadores, es a trav\u00e9s de un telecentro aunque, por supuesto, no saben c\u00f3mo utilizarlas. Sin embargo muchas lideresas son conscientes que debido a sus roles dentro de sus comunidades, ser\u00eda importante y beneficioso que aprendieran a utilizar estos instrumentos para poder ejercer sus derechos de informaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n a trav\u00e9s de ellas.<\/p>\n<p>En los 20 meses de la formaci\u00f3n, estas mujeres han sorteado muchos obst\u00e1culos: por un lado, las dificultades que encuentran para seguir un proceso formativo enmarcado en un contexto social totalmente patriarcal, debido a la tradici\u00f3n cultural y a su escasa formaci\u00f3n; y, por otro, el miedo para familiarizarse con las nuevas tecnolog\u00edas. Sin embargo, muchas son conscientes de que uno de los pre-requisitos necesarios para el puesto, es saber manejar estas tecnolog\u00edas.<\/p>\n<p>Los objetivos de la formaci\u00f3n pretenden empoderar a las mujeres utilizando la comunicaci\u00f3n como una herramienta fundamental en la construcci\u00f3n de una democracia plural e igualitaria as\u00ed como en el desarrollo integral de las naciones y los pueblos ind\u00edgenas. La intenci\u00f3n de esta formaci\u00f3n es que las mujeres dominen las nuevas tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n y as\u00ed fortalecer a sus asociaciones y fomentar la incidencia en la opini\u00f3n p\u00fablica y ciudadana sobre la equidad de g\u00e9nero desde los principios y valores de la cultura Aymara.<\/p>\n<p>Del mismo modo que esta formaci\u00f3n nace de la premisa b\u00e1sica de que la comunicaci\u00f3n no es un lujo sino que forma parte de las condiciones necesarias para vivir dignamente, tambi\u00e9n pretende interiorizar en las mujeres  el sentimiento de que la superaci\u00f3n de la brecha digital entre pa\u00edses y en el interior de los mismos (zonas rurales\/urbanas) debe pasar por entender el derecho a las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n como un derecho fundamental, sustentado en  el derecho fundamental de la comunicaci\u00f3n e informaci\u00f3n como herramienta sine qua non para el pleno desarrollo de las potencialidades de estas mujeres. Esta brecha digital manifiesta, que no es comprensible al margen del resto de brechas y diferencias ya existentes, es otro de los grandes obst\u00e1culos con el que han tenido que enfrentarse estas mujeres.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de todo lo anterior,  estas 60 mujeres han trasladado y compartido los conocimientos adquiridos en manejo y uso de las TIC con el resto de personas de sus organizaciones. Este ejercicio no s\u00f3lo ha implicado compartir sus conocimientos con otras personas y adoptar el rol de formadoras, sino tambi\u00e9n tener que enfrentarse al trato discriminatorio por parte de algunos hombres y mujeres, quienes no pod\u00edan aceptar ser formados y cualificados por mujeres.<\/p>\n<p>Con todo esto se ha fomentado el empoderamiento de estas mujeres que ya se han constituido como asociaci\u00f3n para seguir capacit\u00e1ndose y llegar a otras lideresas que quieran conocer estas herramientas. En definitiva, la formaci\u00f3n ha contribuido al avance de los derechos sociales y pol\u00edticos a trav\u00e9s del fortalecimiento de los liderazgos y de la visibilidad de las mujeres Aymaras, que siguen estando marginadas social y pol\u00edticamente.<\/p>\n<p>Este proyecto ha sido el reflejo de otra lucha de mujeres por su derecho a formarse para trabajar, como alcaldesas o simplemente como lideresas de sus respectivas comunidades. As\u00ed, han logrado interiorizar que las TIC no son un objetivo, sino un medio para que el acceso a la informaci\u00f3n pueda convertirse en algo universal y accesible para cualquier persona, que facilite la visibilidad de oportunidades de desarrollo para poder mejorar la calidad de vida en sus comunidades mediante la promoci\u00f3n de la participaci\u00f3n social y ciudadana en los procesos mismos de desarrollo.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>A modo de cierre<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Con todo esto, se puede percibir c\u00f3mo la situaci\u00f3n de la mujer en el mundo y a\u00fan m\u00e1s especialmente la situaci\u00f3n de la mujer latinoamericana, es todav\u00eda muy precaria comparada con la de los hombres. Las mujeres siguen siendo objeto de vejaciones, y siguen siendo objeto de abusos relacionados con el g\u00e9nero en todos los \u00e1mbitos. No obstante, en el transcurso del tiempo, se puede ver como la mujer se ha hecho m\u00e1s consciente de situaci\u00f3n, y se ha involucrado en ella, ha conocido m\u00e1s en profundidad sus derechos y desarrollado mecanismos de defensa de estos y a la vez mecanismos potenciadores de toda sus capacidades con lo que han comenzado un proceso de empoderamiento por el cual cada vez se involucra m\u00e1s en el conocimiento, promoci\u00f3n, difusi\u00f3n y  desempe\u00f1o de sus derechos laborales, sociales, sexuales o reproductivos.<\/p>\n<p>En este contexto, este articulo muestra como las mujeres han ido profundizando en la lucha femenina por la igualdad y la equidad en el g\u00e9nero, y c\u00f3mo a d\u00eda de hoy, las luchadoras del continente americano, contin\u00faan sus duras labores, compagin\u00e1ndolas con la lucha por la defensa de sus derechos y el empoderamiento femenino (propuesta de reforma de ley para las maquilas en Salvador, formaci\u00f3n con TICS para la mujer Aymara, las campesinas rurales centroamericanas y su dura situaci\u00f3n, o el sector floricultor colombiano y sus trabajadoras, frente a la doble moral gubernamental).<\/p>\n<p>En la misma l\u00ednea este articulo no pretende ser solo un recordatorio de las luchas que muchas mujeres en el mundo deben de llevar a cabo para poder sobrevivir, sino tambi\u00e9n un homenaje a todas estas mujeres, compa\u00f1eras sufridoras de g\u00e9nero, que a pesar de vivir en situaciones tan complejas como las citadas, tratan de salir adelante, mejorando su potencial y sus capacidades, desde la esencia que la diferencia como mujeres y desde su doble condici\u00f3n: como mujeres y como trabajadoras, y que en tal contexto han logrado mejorar su calidad, siendo sujetos y actrices de sus propias din\u00e1micas de desarrollo y de su empoderamiento.<\/p>\n<p>As\u00ed, el compromiso deber\u00eda de estar en conseguir empleo de calidad, con derechos y mejoras en la protecci\u00f3n social, seguir luchando por la participaci\u00f3n de las mujeres en los \u00d3rganos de Direcci\u00f3n en los distintos \u00e1mbitos de actividad, impulsar pol\u00edticas de igualdad, implantar en todas las empresas Planes de Igualdad, exigir cambios en valores y actitudes sociales, sensibilizaci\u00f3n e intervenci\u00f3n en la prevenci\u00f3n de todas las formas de violencia sobre las mujeres incluido el acoso sexual y por raz\u00f3n de g\u00e9nero en el trabajo&#8230; Ello nos permitir\u00e1 alcanzar la tan esperada igualdad real de derechos, en todos los \u00e1mbitos, entre mujeres y hombres.<\/p>\n<p>Finalmente,  en este contexto cabe citar al exponente m\u00e1ximo del feminismo y de la feminidad nicarag\u00fcense, Gioconda Belli, quien, en homenaje al d\u00eda de la mujer trabajadora, escribi\u00f3 un poema que celebra a la mujer y que de alguna manera recoge el esp\u00edritu que deber\u00eda estar presente un d\u00eda como hoy, el de la lucha de las mujeres por acabar con todas esas injusticias cometidas en el mundo, aun hoy, solo por el hecho de ser mujeres.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>Gioconda Belli, Ocho de Marzo<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Amanece con pelo largo el d\u00eda curvo de las mujeres,<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 poco es un solo d\u00eda, hermanas, qu\u00e9 poco, para que el mundo acumule flores frente a nuestras casas!<\/p>\n<p>De la cuna donde nacimos hasta la tumba donde dormiremos -toda la atropellada ruta de nuestras vidas- deber\u00edan pavimentar de flores para celebrarnos (que no nos hagan como a la Princesa Diana que no vio, ni oy\u00f3 las floridas avenidas postradas de pena de Londres).<\/p>\n<p>Nosotras queremos ver y oler las flores.<\/p>\n<p>Queremos flores de los que no se alegraron cuando nacimos hembras<\/p>\n<p>en vez de machos,<\/p>\n<p>Queremos flores de los que nos cortaron el cl\u00edtoris<\/p>\n<p>Y de los que nos vendaron los pies<\/p>\n<p>Queremos flores de quienes no nos mandaron al colegio para que cuid\u00e1ramos a los hermanos y ayud\u00e1ramos en la cocina, Flores del que se meti\u00f3 en la cama de noche y nos tap\u00f3 la boca para violarnos mientras nuestra madre dorm\u00eda<\/p>\n<p>Queremos flores del que nos pag\u00f3 menos por el trabajo m\u00e1s pesado<\/p>\n<p>Y del que nos corri\u00f3 cuando se dio cuenta que est\u00e1bamos embarazadas<\/p>\n<p>Queremos flores del que nos conden\u00f3 a muerte forz\u00e1ndonos a parir a riesgo de nuestras vidas<\/p>\n<p>Queremos flores del que se protege del mal pensamiento<\/p>\n<p>oblig\u00e1ndonos al velo y a cubrirnos el cuerpo<\/p>\n<p>Del que nos proh\u00edbe salir a la calle sin un hombre que nos escolte<\/p>\n<p>Queremos flores de los que nos quemaron por brujas<\/p>\n<p>Y nos encerraron por locas<\/p>\n<p>Flores del que nos pega, del que se emborracha<\/p>\n<p>Del que se bebe irredento el pago de la comida del mes<\/p>\n<p>Queremos flores de las que intrigan y levantan falsos<\/p>\n<p>Flores de las que se ensa\u00f1an contra sus hijas, sus madres y sus nueras<\/p>\n<p>Y albergan ponzo\u00f1a en su coraz\u00f3n para las de su mismo g\u00e9nero<\/p>\n<p>Tantas flores ser\u00edan necesarias para secar los h\u00famedos pantanos<\/p>\n<p>donde el agua de nuestros ojos se hace lodo;<\/p>\n<p>arenas movedizas trag\u00e1ndonos y escupi\u00e9ndonos,<\/p>\n<p>de las que tenaces, una a una, tendremos que surgir.<\/p>\n<p>Amanece con pelo largo el d\u00eda curvo de las mujeres.<\/p>\n<p>Queremos flores hoy. Cu\u00e1nto nos corresponde.<\/p>\n<p>El jard\u00edn del que nos expulsaron.<\/p>\n<p>\u2022    Fuente fotograf\u00edas: http:\/\/barbaramelenchon.blogspot.com.es\/2011\/08\/el-feminismo-con-forges-gracias-maestro.html<\/p>\n<p>\u2022    Fuente art\u00edculo: www.revistapueblos.org<\/p>\n<div>\n<div>\u2022    Poema, Ocho de Marzo, Gioconda Belli, poemario El Ojo de la Mujer y http:\/\/responsableigualdad.blogspot.com.es\/2012\/02\/gioconda-belli-8-de-marzo.html<\/div>\n<\/p><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>8 de marzo de 1911, la ciudad de Manhattan se prepara para llorar a m\u00e1s &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":288,"featured_media":6515,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[182,366],"tags":[],"iecah_area":[],"iecah_language":[],"class_list":["post-6518","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","category-articulos-propios"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v17.2 - 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