{"id":6561,"date":"2013-04-07T23:00:00","date_gmt":"2013-04-07T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/?p=6561"},"modified":"2021-07-30T11:04:28","modified_gmt":"2021-07-30T11:04:28","slug":"el-factor-de-riesgo-ser-mujer-en-centroamerica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/el-factor-de-riesgo-ser-mujer-en-centroamerica\/","title":{"rendered":"El factor de riesgo: ser mujer en Centroam\u00e9rica"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"caption alignleft size-full wp-image-5240\" alt=\"analisis\" src=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/analisis.jpg\" style=\"margin-right: 12px; float: left;\" height=\"91\" width=\"110\" \/><\/p>\n<p>Los asesinatos de mujeres constituyen una de las formas m\u00e1s extremas de violencia cometida por razones de g\u00e9nero y esta violencia representa una violaci\u00f3n flagrante de los derechos humanos, convirti\u00e9ndose, por tanto, en uno de los principales obst\u00e1culos para lograr una sociedad igualitaria y plenamente democr\u00e1tica.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-5240\" alt=\"analisis\" src=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/analisis.jpg\" style=\"margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; float: left;\" height=\"212\" width=\"258\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los asesinatos de mujeres constituyen una de las formas m\u00e1s extremas de violencia cometida por razones de g\u00e9nero  y esta violencia representa una violaci\u00f3n flagrante de los derechos humanos, convirti\u00e9ndose, por tanto, en uno de los principales obst\u00e1culos para lograr una sociedad igualitaria y plenamente democr\u00e1tica.<\/p>\n<p>La cifra de asesinadas en Latinoam\u00e9rica por el simple hecho de ser mujeres va en aumento. Sin embargo, el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Espa\u00f1ola ni siquiera reconoce la palabra com\u00fanmente aceptada en Centroam\u00e9rica por las organizaciones sociales y otros movimientos sociales para definir tales actos, feminicidio; o en otras palabras, la violencia generalizada y sistem\u00e1tica que culmina en el asesinato de mujeres por el mero hecho de serlo y cuyo germen es la falta de igualdad de g\u00e9nero, que se hace patente en el momento en el que una sociedad no est\u00e1 dispuesta a reconocer un crimen que se desarrolla en su seno. En otras palabras, se trata de un crimen de odio contra las mujeres, cuyo caldo de cultivo son, por un lado el machismo y la misoginia,  y por el otro la ausencia de pol\u00edticas p\u00fablicas y sociales.<\/p>\n<p>Todo esto ha hecho, lamentablemente, ver como \u00abnormal\u00bb, una violencia que no s\u00f3lo despoja a las mujeres de su dignidad sino que adem\u00e1s pone sus vidas en peligro, protegiendo a los culpables y permitiendo esos cr\u00edmenes, que incluso el diccionario ha desterrado de su vocabulario. No reconocerlo significa negar la realidad que dota de sentido al concepto. La propia sociedad en su conjunto y las instituciones se convierten en feminicidas cuando tanto la clase pol\u00edtica, como la sociedad y los poderes legales, tratan de ocultar un fen\u00f3meno que pone en grave riesgo la vida de muchas mujeres cada d\u00eda, en todo el mundo.<\/p>\n<p>A pesar de que dicho fen\u00f3meno se produce desde hace muchos a\u00f1os en otras y diversas partes del mundo como, por ejemplo, en \u00c1frica donde muchas mujeres son asesinadas y mutiladas, s\u00f3lo para que los hombres de una tribu puedan alardear y probar su victoria frente a los vencidos. As\u00ed, torturar, asesinar y mutilar a sus mujeres es una forma de humillaci\u00f3n y de demostraci\u00f3n de poder y control de los vencedores sobre los vencidos en muchos conflictos armados tribales, como fue el caso de Ruanda o de la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo, es  en Centroam\u00e9rica d\u00f3nde este fen\u00f3meno ha tenido m\u00e1s visibilidad ya que se ha convertido en el \u00e1rea donde m\u00e1s se repite este tipo de homicidio premeditado de mujeres de todas las edades, condiciones sociales, profesiones y niveles educativos.<\/p>\n<p>Los feminicidios representan el 17% del total de v\u00edctimas de homicidios intencionados cometidos mayoritariamente por hombres. De los 12 pa\u00edses con la tasa m\u00e1s alta de feminicidios, cinco son de Am\u00e9rica Latina (El Salvador, Guatemala, Honduras, Colombia y Bolivia) y superan los seis asesinatos de mujeres cada 100.000 habitantes del sexo femenino, seg\u00fan el informe Femicide: A global Problem<sup> [4]<\/sup>.<\/p>\n<p>Es m\u00e1s, la mayor\u00eda de mujeres y ni\u00f1as centroamericanas sufre esa especificidad de la violencia llamada violencia de g\u00e9nero que, ligada a la pobreza, la corrupci\u00f3n y al narcotr\u00e1fico, pretende someter a las mujeres y durante much\u00edsimos a\u00f1os lo ha conseguido.  En concreto, una de cada tres mujeres padece este tipo de violencia en Centroam\u00e9rica, seg\u00fan el informe \u00abEl Progreso de las Mujeres en el Mundo\u00bb <sup>[3]<\/sup>, que elabor\u00f3 la ONU Mujeres, en el a\u00f1o 2011.<\/p>\n<p>Son ya bien conocidos los casos de los llamados \u00abfeminicidios de Ciudad Ju\u00e1rez\u00bb o el informe emitido por La Red de Mujeres Contra la Violencia en (RMCV) en Nicaragua, que revel\u00f3 que, durante el a\u00f1o 2009, fueron asesinadas 69 mujeres, ni\u00f1as, adolescentes y ancianas  de forma atroz, en un contexto de negligencia y falta de capacidad t\u00e9cnica y econ\u00f3mica para esclarecer los asesinatos junto con una notable falta de voluntad pol\u00edtica. Tambi\u00e9n en Guatemala, ocurre algo parecido: el informe sobre la situaci\u00f3n de los derechos humanos  entregado al Congreso  sostiene que el a\u00f1o 2012 se registraron 720 feminicidios, mientras que otras 899 mujeres resultaron heridas por diferentes causas, la mayor\u00eda de ellas debido a la violencia intrafamiliar que prevalece en la sociedad guatemalteca. En el a\u00f1o 2011, Naciones Unidas denunci\u00f3 el asesinato de 448 mujeres en Guatemala entre enero y agosto de ese mismo a\u00f1o, ante la estupefacci\u00f3n de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos  que se alarmaba ante el funcionamiento de la justicia, que tan s\u00f3lo hab\u00eda analizado 144 casos de las 6.318 denuncias presentadas.<\/p>\n<p>Organizaciones feministas se\u00f1alan al Estado patriarcal como responsable por acci\u00f3n u omisi\u00f3n de perpetuar esta realidad que menoscaba la dignidad de las mujeres, por  rentabilizar los beneficios que obtiene al explotar una \u00abmano de obra\u00bb femenina que cree que cuanto m\u00e1s empobrecida e intimidada se sienta, m\u00e1s productiva resultar\u00e1. V\u00e9ase el caso de las maquiladoras en M\u00e9xico, o la trata de mujeres con fines de explotaci\u00f3n sexual, cuyas ganancias se triplicaron el a\u00f1o pasado hasta alcanzar 96.000 millones de d\u00f3lares, convirti\u00e9ndose en el segundo negocio m\u00e1s lucrativo, despu\u00e9s del narcotr\u00e1fico, del mundo. Igual ocurre con las explotaciones de flores en Colombia, las maquilas en el Salvador y en general, la mayor\u00eda de campesinas centroamericanas, que son explotadas  y maltratadas en primer lugar por ser mujeres, y en segundo, trabajadoras.<\/p>\n<p>En esta l\u00ednea, cabe reconocer, tal y como se\u00f1alan la investigadora Myrta Kennedy, o la activista Sara Verd\u00fa del movimiento Sur-cacarica <sup>[1]<\/sup>, que no puede haber feminicidio sin la complicidad de las autoridades. Y es en este punto donde, tal y como se ha mencionado con anterioridad, las sociedades se convierten en feminicidas ya que en los casos mencionados muchos polic\u00edas y\/o militares se incluyen entre los responsables de la comisi\u00f3n de estos delitos, confirmando la sistematicidad y generalizaci\u00f3n de la acci\u00f3n. Seg\u00fan datos de la Comisi\u00f3n Econ\u00f3mica para Am\u00e9rica Latina y el Caribe, el 90% de los casos de feminicidio quedan en absoluta impunidad, lo que refleja que, ante una realidad que se\u00f1ala una complicidad por parte de los estados  y sus instituciones y que adem\u00e1s trasciende el dominio de lo \u00abcircunstancial\u00bb del crimen, la respuesta de los gobiernos ha sido la huida, es decir, se han alejado r\u00e1pidamente de su responsabilidad de investigar y juzgar, y han permitido, por tanto, que se alcancen unas cifras tan estremecedoras como  reales.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>Feminicidio en conflictos armados<\/strong><\/span><\/p>\n<p>En el marco de los conflictos armados, el feminicidio persigue especialmente la destrucci\u00f3n del tejido social de las comunidades del bando contrario. Por medio de la violaci\u00f3n sexual, la tortura extrema y el asesinato de mujeres se \u00abconquista\u00bb al rival. La l\u00f3gica patriarcal de concebir a las mujeres como propiedad de los hombres jug\u00f3 un papel central en las violaciones sexuales. El cuerpo femenino, que tambi\u00e9n significa territorio, fue utilizado para afirmar dominio. Por medio de la violaci\u00f3n sexual, los combatientes buscaban castigar a los hombres enemigos, apropi\u00e1ndose de \u00absus mujeres\u00bb.<\/p>\n<p>Durante las guerras, las mujeres son especialmente vulnerables y la discriminaci\u00f3n racista que recae sobre las ind\u00edgenas y negras les hace todav\u00eda m\u00e1s da\u00f1o.  Esto refleja la situaci\u00f3n mencionada anteriormente en el continente africano y en Centroam\u00e9rica. En este escenario, miles de mujeres y de ni\u00f1as son consideradas propiedad sexual de las partes combatientes y convertidas en la mercanc\u00eda de las redes de trata, en cobradoras de los impuestos de guerra establecidos por los diferentes grupos armados, en transportistas de droga, as\u00ed como en ni\u00f1as soldado convertidas en sicarias.<\/p>\n<p>Se trata de una guerra actual que debe ser urgentemente tipificada y redefinida jur\u00eddica y socialmente, ya que en la actualidad estos asesinatos son silenciados y ocultados tras la \u00abcircunstancialidad\u00bb y  tras el panorama de violencia cotidiana. La posici\u00f3n geoestrat\u00e9gica de El Salvador, Honduras y Guatemala, por donde transita el 80% de la droga y otros productos ilegales rumbo a EE UU, favorece el crecimiento de la econom\u00eda criminal producida por las mafias, y, por tanto, de la aparici\u00f3n de casos como los mencionados. De ah\u00ed que Centroam\u00e9rica sea la zona donde m\u00e1s cr\u00edmenes de odio se perpetran de todo el continente americano.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>La realidad de Guatemala<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Pongamos el caso de Guatemala, pa\u00eds centroamericano donde, a trav\u00e9s de cientos de masacres, miles de ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas, la estrategia de la tierra arrasada y desplazamiento forzoso, el ej\u00e9rcito convirti\u00f3 un conflicto armado en un genocidio contra poblaciones del pueblo maya, tal como testific\u00f3 la Comisi\u00f3n de Esclarecimiento Hist\u00f3rico (CEH) en el informe Memoria del Silencio.<\/p>\n<p>Hasta el a\u00f1o 1979, la violaci\u00f3n sexual fue utilizada en ese pa\u00eds por el ej\u00e9rcito de forma selectiva, contra mujeres se\u00f1aladas como miembros de organizaciones sociales o revolucionarias. A partir de 1980, la violaci\u00f3n sexual se empez\u00f3 a perpetrar de manera masiva y generalizada contra mujeres mayas, constituy\u00e9ndose como arma de guerra.<\/p>\n<p>En el contexto de las masacres, durante el desplazamiento forzoso y en los lugares de detenci\u00f3n ilegal (cuarteles, iglesias, escuelas) las violaciones sexuales fueron perpetuadas de forma p\u00fablica, masiva y m\u00faltiple, lo que ocasion\u00f3 unas consecuencias doblemente nefastas. Por un lado, las v\u00edctimas padecen una profundizaci\u00f3n de las consecuencias psicosociales en las mujeres; y, por otro lado, el de los verdugos, esta forma de violencia fortalece los lazos de complicidad masculina entre los perpetradores, afianzando un pacto de silencio no escrito pero existente entre ellos, y favoreciendo la impunidad ante tales cr\u00edmenes.<\/p>\n<p>El feminicidio que tuvo lugar en Guatemala durante la guerra es resultado de la violencia generalizada y sistem\u00e1tica contra las mujeres ind\u00edgenas, como parte del genocidio contra los pueblos ind\u00edgenas. En el contexto del genocidio, el ej\u00e9rcito buscaba exterminar de manera sistem\u00e1tica a mujeres ind\u00edgenas, por ser ellas responsables de la reproducci\u00f3n f\u00edsica y cultural del grupo que era percibido como \u00abenemigo del Estado\u00bb.<\/p>\n<p>El objetivo de destrucci\u00f3n es evidente por el hecho de que el ej\u00e9rcito atac\u00f3 de manera sistem\u00e1tica los \u00f3rganos de las mujeres vinculados con su sexualidad y capacidad reproductiva. Fueron comunes las violaciones sexuales a mujeres en estado avanzado de embarazo y de ni\u00f1as durante las masacres.<\/p>\n<p>Durante la guerra, los cuerpos de las mujeres fueron utilizados para lanzar mensajes de terror. Para ello, adem\u00e1s de la violaci\u00f3n masiva y p\u00fablica, se utiliz\u00f3 la exhibici\u00f3n de cad\u00e1veres de mujeres en condici\u00f3n de desnudez o mutilaci\u00f3n de pechos y \u00f3rganos genitales adem\u00e1s de la muerte por ejecuci\u00f3n previa sumisi\u00f3n a formas espec\u00edficas de violencia sexual extremadamente crueles. Adem\u00e1s, la violaci\u00f3n sexual se ejecut\u00f3 de manera organizada, sistem\u00e1tica, con modus operandi repetitivos en cada comunidad antes y durante las masacres. Todo esto evidencia que en Guatemala hubo no s\u00f3lo un genocidio, sino un feminicidio contra las mujeres ind\u00edgenas durante el conflicto armado que podr\u00eda calificarse como crimen de estado, ya que la responsabilidad militar qued\u00f3 patente en la premeditaci\u00f3n con que las v\u00edctimas eran separadas por sexo antes de las ejecuciones en las masacres.<\/p>\n<p>As\u00ed, puede decirse que, en este caso, la violaci\u00f3n sexual fue usada para humillar y desmoralizar a las comunidades que eran se\u00f1aladas como base social de la insurgencia bas\u00e1ndose en  criterios sacados del imaginario social a trav\u00e9s de los cuales el valor social de las mujeres, as\u00ed como el honor de la familia y la comunidad, se encuentran estrechamente vinculados a la castidad y a la \u00abpureza sexual\u00bb de las mujeres.<\/p>\n<p>A pesar de la aprobaci\u00f3n de la Ley contra el feminicidio y otras formas de violencia contra la mujer en Guatemala, que establece hasta cincuenta a\u00f1os de prisi\u00f3n a qui\u00e9n asesine a una mujer por el simple hecho de serlo, la cifra de cr\u00edmenes de odio contra mujeres supera en los \u00faltimos cinco a\u00f1os las cuatro mil mujeres asesinadas, tal y como se\u00f1ala Luz M\u00e9ndez, presidenta del consejo asesor de la Uni\u00f3n Nacional de Mujeres Guatemaltecas (UNAMG) <sup>[2]<\/sup>, qui\u00e9n adem\u00e1s denuncia que  \u00abel feminicidio debe ser abolido como parte de un orden capitalista y conservador que pretende generar miedo, mediante el uso de patrones de violencia, que niega a las mujeres su participaci\u00f3n pol\u00edtica, social y cultural\u00bb.<\/p>\n<p>Frente a todo esto, numerosas mujeres, profesoras, campesinas, dirigentes sindicales, trabajadoras dom\u00e9sticas, comerciantes, profesionales y defensoras de derechos humanos, en definitiva valerosas mujeres, se tornan en protagonistas de su propio destino y hacen del silencio ruido, creando movimientos e iniciativas sociales que han arrojado luz sobre estos cr\u00edmenes que los gobiernos tratan de opacar o tapar, y dot\u00e1ndolos con una visibilidad mundial. Es gracias a estas iniciativas, que nos hemos familiarizado con este concepto. Todas estas mujeres son pues, las hero\u00ednas de sus propias vidas, ya que han emergido del silencio y se han dado voz, gritando alto y claro. La lucha contin\u00faa&#8230;.y s\u00f3lo nos resta pues, convencer al diccionario.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<hr \/>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Fuentes consultadas:<\/p>\n<p>&#8211;\t[1] Sara Verd\u00fa, Colectivo sur-cacarica, art\u00edculo Feminicidio, http:\/\/colectivosurcacarica.wordpress.com\/prensa\/<\/p>\n<p>&#8211;\t[2]   Luz Mendez, , Ponencia La violaci\u00f3n sexual como arma de guerra y componente de feminicidio durante el conflicto armado: http:\/\/www.observatorioviolenciacontramujeres.org\/2012\/06\/foro-violencia-sexual-y-feminicidio-durante-el-conflicto-armado-en-guatemala-parte-1\/<\/p>\n<p>&#8211;\t[3]      ONU Mujeres, 2011, Informe El Progreso de las Mujeres en el Mundo http:\/\/progress.unwomen.org\/pdfs\/SP-Report-Progress.pdf<\/p>\n<p>&#8211;\t[4]   Small arms survey, 2012, Informe Femicide: A global problem http:\/\/www.smallarmssurvey.org\/fileadmin\/docs\/H-Research_Notes\/SAS-Research-Note-14.pdf<\/p>\n<p>&#8211;\t[5]\tObservatorio del Feminicidio en M\u00e9jico: http:\/\/observatoriofeminicidiomexico.com\/feminicidio.html<\/p>\n<p>&#8211;\t[6]       Patsil\u00ed Toledo V\u00e1squez, , Informe Feminicidio, publicado por la Oficina en M\u00e9xico del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) http:\/\/www.hchr.org.mx\/files\/doctos\/Libros\/feminicidio.pdf<\/p>\n<p>Informaci\u00f3n adicional:<\/p>\n<p>&#8211;\t[7]        Video youtube, Feminicidio:<\/p>\n<p><div class='oembed youtube' ><iframe loading=\"lazy\" title=\"feminicidio en \u00e1frica\" width=\"500\" height=\"375\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/7yckxi5qpKE?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/div>\n<\/p>\n<p>&#8211;\t[8]        Revista, Feminicidio:<\/p>\n<p>http:\/\/www.revistadelauniversidad.unam.mx\/4207\/pdfs\/103-104.pdf<\/p>\n<p>&#8211;\t[9] Fuente fotograf\u00eda: http:\/\/www.revistadelauniversidad.unam.mx\/4207\/pdfs\/103-104.pdf<\/p>\n<div>\n<div><\/div>\n<\/p><\/div>\n<div class=\"article-content-audio\">\n<div class=\"flow-audioplayer\"><a id=\"flowplayer-audio-0\" class=\"flowplayer-audio\" href=\"..\/espanol\/%20http%3A\/%252Fdownload.radionetherlands.nl\/rnw\/smac\/cms\/colombia_20120305_64_44_2.mp3\"><\/a><\/div>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los asesinatos de mujeres constituyen una de las formas m\u00e1s extremas de violencia cometida por &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":288,"featured_media":5240,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[182,366],"tags":[],"iecah_area":[],"iecah_language":[],"class_list":["post-6561","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","category-articulos-propios"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v17.2 - 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