{"id":6705,"date":"2013-05-31T23:00:00","date_gmt":"2013-05-31T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/?p=6705"},"modified":"2021-08-03T14:50:03","modified_gmt":"2021-08-03T14:50:03","slug":"la-conciencia-intercultural-de-la-seguridad-humana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/la-conciencia-intercultural-de-la-seguridad-humana\/","title":{"rendered":"La conciencia intercultural de la seguridad humana"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-6704\" width=\"120\" height=\"113\" src=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/resolucion-conflictos.jpg\" alt=\"resolucion-conflictos\" style=\"float: left;\" class=\"caption\" \/>La conciencia intercultural en la seguridad humana\u00bb, en La conciencia intercultural en la resoluci\u00f3n de crisis y conflictos, C. P\u00e9rez Villalobos y H. Trujillo Mendoza (eds.), Universidad de Granada-MADOC, Granada, 2013, pp. 43\/58.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"font-size: 13px;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-6704\" style=\"float: left;\" width=\"180\" height=\"170\" src=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/resolucion-conflictos.jpg\" class=\"caption\" alt=\"resolucion-conflictos\" \/><\/p>\n<div>La conciencia intercultural en la seguridad humana\u00bb, en La conciencia intercultural en la resoluci\u00f3n de crisis y conflictos, C. P\u00e9rez Villalobos y H. Trujillo Mendoza (eds.), Universidad de Granada-MADOC, Granada, 2013, pp. 43\/58.<\/div>\n<p>El objetivo de este art\u00edculo es plantear algunas reflexiones sobre el tema que nos ocupa, tomando en consideraci\u00f3n dos puntos de partida que considero necesarios. Por un lado, hablo desde la perspectiva de la construcci\u00f3n de la paz y de la prevenci\u00f3n de conflictos violentos y, por tanto, abarco como concepto algo que no nos fija solamente en la resoluci\u00f3n del conflicto o en la reconstrucci\u00f3n posb\u00e9lica, sino que parto de la idea de que la construcci\u00f3n de la paz es un antes, durante y despu\u00e9s del estallido de la violencia; asumiendo que el esfuerzo principal est\u00e1 en el \u00abantes\u00bb, porque todo lo dem\u00e1s es reconocer un fracaso de partida si no se ha logrado evitar el estallido violento. Si en esa etapa no hemos actuado de manera adecuada, todo lo dem\u00e1s que se haga debe partir del reconocimiento de un fracaso (normalmente por una falta de voluntad pol\u00edtica, que se traduce en falta de medios). Por otro lado, parto de la posici\u00f3n de alguien que ha estado implicado de manera directa en estas materias, dirigiendo el equipo que ha elaborado la estrategia espa\u00f1ola de construcci\u00f3n de la paz, por encargo del Ministerio de Exteriores y de Cooperaci\u00f3n, y formando parte de los equipos que han estado desarrollando los dos \u00faltimos Multinational Experiments (n\u00famero 5 y n\u00famero 6), desde diferentes instancias, que me tienen a d\u00eda de hoy gustosamente implicado en lo que se est\u00e1 haciendo desde la Universidad de Granada.<\/p>\n<p>Pretendo enmarcar ese concepto de conciencia intercultural en el paradigma de la seguridad humana. Y parto de la creencia de que es un reto un tanto complicado, porque hablamos de un concepto de seguridad humana que, a\u00fan hoy, es un tema sin definici\u00f3n precisa y con una aplicaci\u00f3n controvertida, con ejemplos un tanto lastimosos si hacemos referencia a algunas de las intervenciones militares realizadas en estos \u00faltimos a\u00f1os. Hablamos, adem\u00e1s, de un concepto, como el de conciencia intercultural, que es aun m\u00e1s novedoso si cabe, que no est\u00e1 exento de pol\u00e9mica y al que le queda mucho a\u00fan para verse convertido en un concepto realmente operativo en el marco de las operaciones internacionales de paz.<\/p>\n<p>Los objetivos de este trabajo se articular\u00e1n en la siguiente estructura: por un lado, sintetizar qu\u00e9 es la seguridad humana; en segundo lugar, ver c\u00f3mo encaja esto de la conciencia intercultural en ese paradigma y, en tercer lugar, destacar cu\u00e1les son algunos de los peligros y algunos de los retos que me parecen m\u00e1s rese\u00f1ables desde ahora en la aplicaci\u00f3n de ese concepto y en su intento de desarrollo hacia el futuro.<\/p>\n<p><strong>Seguridad humana como concepto central para el siglo XXI<\/strong><\/p>\n<p>En el primer caso, si hablamos de seguridad humana, est\u00e1 claro que hay diferentes factores que han influido en su entrada en escena. Se tiene la ambici\u00f3n de convertirlo en un paradigma que sustituya nada menos que al de la seguridad de los Estados, que es como venimos funcionando en el escenario internacional desde Westfalia. Estamos hablando de m\u00e1s de tres siglos movi\u00e9ndonos en ese marco de sistema internacional ca\u00f3tico (en el sentido de que no es jer\u00e1rquico, al entender que todos los Estados son iguales, y que cada uno puede funcionar hacia dentro seg\u00fan sus propios esquemas de organizaci\u00f3n, sin que quepa la injerencia en los asuntos internos). Frente a una visi\u00f3n que coloca los intereses del Estado por encima de los que puedan tener las personas que lo conforman, la seguridad humana pretende trastocar completamente ese paradigma, pasando a otro que se centre espec\u00edficamente en los seres humanos, en las necesidades del individuo, en sus deseos, en sus miedos, en sus frustraciones&#8230; Aspira a poner, por tanto, al ser humano como pieza fundamental de la construcci\u00f3n de todo un edificio de seguridad mundial.<\/p>\n<p>Desde hace d\u00e9cadas podemos constatar que ha habido diferentes esfuerzos acad\u00e9micos por desarrollar estas ideas, pero por encima de ellos lo que abre paso a esta nueva concepci\u00f3n de la seguridad es, sencillamente, la constataci\u00f3n de que el modelo vigente no funciona. Ese modelo no nos ha llevado a un mundo m\u00e1s seguro, m\u00e1s justo o m\u00e1s sostenible; y, en consecuencia, se impone la necesidad de buscar f\u00f3rmulas distintas a las que se basan en la seguridad de los Estados.<\/p>\n<p>Ese esfuerzo alternativo se basa en la idea central de que la seguridad se construye de abajo-arriba considerando- y eso es algo absolutamente revolucionario en t\u00e9rminos de soberan\u00eda nacional- que el principal activo que tiene todo Estado es precisamente el del conjunto de los seres humanos que lo habitan. Asimismo, se debe entender que no hay ning\u00fan inter\u00e9s del Estado por encima de los intereses de cada uno de esos individuos, asumiendo por tanto su diversidad y la necesidad de contar con ellos en los procesos de toma de decisiones comunes.<\/p>\n<p>Los pilares fundamentales, una vez centrada la atenci\u00f3n en el ser humano, son bienestar y seguridad. La tarea fundamental ser\u00e1, en definitiva, alcanzar un nivel de bienestar que permita a cada persona satisfacer sus necesidades b\u00e1sicas, y una garant\u00eda de seguridad personal que empieza por la seguridad f\u00edsica. Pero la seguridad humana ampl\u00eda el horizonte, abarcando siete \u00e1reas que van desde la personal hasta la pol\u00edtica, pasando por la econ\u00f3mica, la alimentaria, la de salud, la ambiental y la de la comunidad. Solo as\u00ed lograremos poner al ser humano como centro de atenci\u00f3n en todas sus dimensiones. En ese camino se han ido generando diferentes documentos, que arrancar\u00edan, en t\u00e9rminos formales, en 1994 con el Informe de Desarrollo Humano elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, hasta llegar al informe del Secretario General de la ONU, presentado el 21 de marzo de 2005, bajo el t\u00edtulo de \u00abUn concepto m\u00e1s amplio de libertad: desarrollo, seguridad y derechos humanos para todos\u00bb, en el que quedan definidos los tres pilares de un nuevo orden internacional. Un aporte adicional de considerable importancia en ese mismo camino es la adopci\u00f3n, en septiembre del 2005, del principio de responsabilidad de proteger consagrado por la Asamblea general de la ONU.<\/p>\n<p>As\u00ed, se puede ver que vamos recorriendo un camino, pero tambi\u00e9n que el ritmo es muy lento, hasta el punto de que son hoy muy pocos los Estados del planeta que han asumido la seguridad humana como paradigma de referencia (con Canad\u00e1 y Jap\u00f3n a la cabeza). Dicho de otro modo, sigue siendo mayoritario el enfoque de la seguridad del Estado. Y ni siquiera los que se orientan por estos derroteros caminan en la misma direcci\u00f3n, dado que unos est\u00e1n m\u00e1s centrados en atender necesidades b\u00e1sicas de tipo socio-econ\u00f3mico, mientras que otros se inclinan m\u00e1s hacia consideraciones del campo pol\u00edtico o m\u00e1s espec\u00edficamente de seguridad f\u00edsica. Para quienes puedan estar interesados en el desarrollo que se produce en este terreno, la red de seguridad humana (Human Security Network)- en la que se agrupan tanto Estados nacionales como instituciones internacionales y organismos no gubernamentales- es una referencia fundamental.<\/p>\n<p>En todo caso, es justo reconocer que se trata de un concepto minoritario actualmente, entre otros motivos por el efecto de la contaminaci\u00f3n generada por la nefasta \u00abguerra contra el terror\u00bb liderada por Washington a partir de los tr\u00e1gicos atentados del 11-S. Tambi\u00e9n, como todo concepto novedoso, se enfrenta a resistencias por parte de quienes se sienten acomodados en esquemas pret\u00e9ritos. Baste decir que por el camino de la seguridad humana se llega a un concepto de soberan\u00eda nacional completamente distinto al tradicional: soberan\u00eda no como potestad sobre las personas, sino como responsabilidad para protegerlas y procurar su bienestar y seguridad. Por otra parte, se le acusa a ese concepto de ser todav\u00eda vago, poco operativo: si seguridad humana lo es todo, entonces nada es seguridad. Y es cierto que, en buena medida, ni los gobiernos inicialmente interesados en este enfoque, ni los centros de an\u00e1lisis dedicados a estas materias han logrado hacerlo m\u00e1s operativo, convirti\u00e9ndolo en un manual de uso para los ejecutores de la pol\u00edtica de seguridad y defensa.<\/p>\n<p>Por si eso fuera poco, algunos de los ejemplos reales que ha habido \u00faltimamente en el terreno de la seguridad internacional, apelando a la seguridad humana y a la responsabilidad de proteger, han sido absolutamente negativos. No son pocas ya las ocasiones en las que se ha abusado de ese concepto para justificar determinadas intervenciones que persiguen la defensa de determinados intereses, como si fuesen motivadas por consideraciones humanitarias o altruistas (sea en Irak, en Sud\u00e1n o en tantos otros escenarios). Con la excusa de la seguridad humana ya hemos sufrido operaciones militares que se asemejan demasiado a las cl\u00e1sicas intervenciones de ra\u00edz geopol\u00edtica o geoecon\u00f3mica, sin que queden claros cu\u00e1les son los criterios de selecci\u00f3n que llevan a actuar en algunos sitios y no en otros (pensemos en Zimbabwe, por ejemplo). Con demasiada frecuencia se constata que la raz\u00f3n fundamental de una intervenci\u00f3n militar internacional no responde a la defensa de valores y principios, sino m\u00e1s bien a la de intereses de muy variada naturaleza.<\/p>\n<p>En definitiva, hoy no podemos saber si se va a impulsar a corto plazo un proceso s\u00f3lido que nos lleve al cambio de un paradigma por otro. Estamos en ese punto en el que cabe imaginar que, cerrada aparentemente la puerta de \u00abla guerra contra el terror\u00bb (al menos en los t\u00e9rminos en que la defin\u00eda la anterior administraci\u00f3n estadounidense), se abren espacios para volver donde estaba la agenda a finales de los a\u00f1os noventa. Visto as\u00ed, el concepto de seguridad humana puede alcanzar un mayor desarrollo anal\u00edtico y operativo.<\/p>\n<p>En todo caso, se imponga o no ese cambio, sea o no la seguridad humana el paradigma del ma\u00f1ana, desde el m\u00e1s puro realismo se puede llegar al menos a la conclusi\u00f3n de que no basta con acumular m\u00e1s armas para conseguir m\u00e1s seguridad. Tenemos que entender de una vez que \u00abmi seguridad siempre me la van a dar los otros\u00bb, mi seguridad no puede basarse en la inseguridad del vecino ni en tener m\u00e1s armas que los dem\u00e1s; por tanto, eso obliga a cambios. Desde ese mismo realismo es inmediato entender que el bienestar y la seguridad del individuo derivan directamente en un mayor nivel de seguridad hacia arriba hasta contaminar positivamente a la seguridad del Estado y del planeta en su totalidad. En la misma l\u00ednea, es necesario entender tambi\u00e9n que la seguridad- una que vaya m\u00e1s all\u00e1 de la imposici\u00f3n por el uso de la fuerza del fuerte al d\u00e9bil- obliga a desarrollar un esfuerzo multidimensional y permanente, que solo rinde frutos positivos si se mantiene a largo plazo, sin que ninguna sociedad pueda considerarse inmunizada contra los estallidos de violencia. Trabajar de ese modo nos lleva directamente al terreno de la construcci\u00f3n de la paz.<\/p>\n<p><strong>La construcci\u00f3n de la paz, una tarea permanente<\/strong><\/p>\n<p>La construcci\u00f3n de la paz es una tarea permanente, que nos afecta a todos y que es multidimensional por definici\u00f3n. Aun siendo fundamentalmente de car\u00e1cter civil, asume que en diferentes etapas del proceso debe contar con un componente militar, que resulta clave en determinados momentos. Como ya se recog\u00eda anteriormente, el esfuerzo  principal de esta tarea debe focalizarse en el \u00abantes\u00bb, puesto tanto el \u00abdurante\u00bb- la gesti\u00f3n de la crisis y la resoluci\u00f3n del conflicto- como el \u00abdespu\u00e9s\u00bb- la consolidaci\u00f3n de la paz y la reconstrucci\u00f3n posb\u00e9lica- implican el reconocimiento de un fracaso por no haber logrado evitar la generalizaci\u00f3n de la violencia. Si me atreviera a parafrasear a Carl von Clausewitz, con su afirmaci\u00f3n de que \u00abla guerra es la continuaci\u00f3n de la pol\u00edtica por otros medios\u00bb, dir\u00eda que en el siglo XXI hemos aprendido que \u00abla guerra es, simplemente, el fracaso de la pol\u00edtica\u00bb. As\u00ed, desde esa perspectiva, la construcci\u00f3n de paz significa fundamentalmente adelantarse al estallido de la violencia. Y ah\u00ed es donde tiene que estar el \u00e9nfasis- tanto de la conciencia intercultural como de cualquier otro esfuerzo que hagamos- en los esfuerzos que realicen actores civiles y militares, echando mano de instrumentos pol\u00edticos, sociales, diplom\u00e1ticos, econ\u00f3micos y militares.<\/p>\n<p><strong>Conciencia intercultural y seguridad humana<\/strong><\/p>\n<p>A partir de esta m\u00ednima introducci\u00f3n b\u00e1sicamente conceptual, podemos adentrarnos ya en la segunda parte de la estructura que antes propon\u00eda. Cuando mezclamos conciencia intercultural y seguridad humana, parecer\u00eda desde el principio que estamos hablando de un matrimonio bien avenido, en el que todo encaja desde el principio. En primer lugar, podr\u00eda decirse que la conciencia intercultural es un concepto nuevo, como dije al principio, pero no hay que irse muy atr\u00e1s en la historia para recordar, aunque no sea lo mismo, aquel mantra de la conquista de \u00abcorazones y mentes\u00bb, que implicaba la necesidad de conocer al otro. M\u00e1s a\u00fan, el denostado y bien criticado Samuel Huntington, con su modelo equivocado del choque de civilizaciones, hablaba ya en 1993 de la necesidad de poner la atenci\u00f3n tambi\u00e9n en los elementos civilizacionales y culturales como elementos centrales de las relaciones internacionales.<\/p>\n<p>Cuando digo equivocado, me refiero sencillamente al lapsus que sufri\u00f3 Huntington al no recordar que en 1991, durante la II Guerra del Golfo, junto a las unidades militares de EE UU hab\u00eda otras de diferentes ej\u00e9rcitos \u00e1rabo-musulmanes, combatiendo contra otros \u00e1rabo-musulmanes. Si Huntington tuviera raz\u00f3n, las civilizaciones ser\u00edan actores homog\u00e9neos en el escenario internacional, con una agenda com\u00fan, algo que queda desmentido a diario por los alineamientos de cada pa\u00eds hace en el concierto internacional siguiendo no a sus rasgos culturales sino a sus intereses. Pero, en cualquier caso, un elemento que considero positivo del modelo de Huntington es el que nos obliga a poner la atenci\u00f3n en los elementos culturales y de civilizaci\u00f3n. Por tanto, creo que uno de los m\u00e9ritos que tiene el modelo de Huntington es que nos obliga a que todo an\u00e1lisis de relaciones internacionales y de seguridad internacional tiene que asumir la clave cultural.<\/p>\n<p>Dec\u00eda que no es lo mismo lo de la conquista de \u00abcorazones y mentes\u00bb. Recordemos que esto viene del mundo de la guerra subversiva- un terreno en el que Mao Tse Tung ha tenido mucho que decir, as\u00ed como muchos otros que ya se planteaban, en las guerras del fuerte al d\u00e9bil, la necesidad del fuerte de conocer las particularidades culturales de una poblaci\u00f3n que serv\u00eda de santuario, de acomodo a las fuerzas insurgentes. Ah\u00ed ya se planteaba esa necesidad y esa ventaja de conocer al otro. Por tanto, la conciencia intercultural, en este sentido, siendo mucho m\u00e1s que aquello, tambi\u00e9n entiende la necesidad y la ventaja de conocer lo que piensan otros para influir en sus percepciones. Este impulso no responde, por supuesto, a un mero af\u00e1n acad\u00e9mico; no es una curiosidad cultural de que conocer al otro, sino que intentamos saber qu\u00e9 hace, qu\u00e9 piensa, qu\u00e9 teme, qu\u00e9 desea&#8230; para influir en sus percepciones.<\/p>\n<p>Podr\u00edamos en este punto a\u00f1adir, como peque\u00f1o apunte a pie de p\u00e1gina, que cuando este tipo de temas se comentan en un contexto como el espa\u00f1ol, se suele concluir que \u00abeso es lo que llevamos haciendo durante toda la vida\u00bb. Es bien reconocido que los contingentes militares espa\u00f1oles, cuando son desplegados en el exterior, son los que m\u00e1s interact\u00faan con la poblaci\u00f3n local, echando mano de la cordialidad y la campechaner\u00eda que caracterizan a la sociedad espa\u00f1ola. En ese sentido, parecer\u00eda que la insistencia en la necesidad de incorporar la conciencia intercultural a nuestra agenda solo refuerza lo que ya venimos haciendo en la pr\u00e1ctica porque, en definitiva, as\u00ed es c\u00f3mo somos cuando interactuamos con otros.<\/p>\n<p>Cuando hablamos ahora de conciencia intercultural- y el Experimento Multinacional n\u00famero 6 (MNE6) nos lo recuerda en sus objetivos-, entendamos que aqu\u00ed se aspira a ir m\u00e1s all\u00e1: no se trata de conocer solamente a los otros, o de que tengamos la conciencia clara de que sabiendo m\u00e1s de los otros, eso facilitar\u00e1 nuestra misi\u00f3n. Esa parte de la tarea es elemental; pero el MNE6 tambi\u00e9n busca ver c\u00f3mo tenemos que darnos a conocer nosotros al otro, asumiendo que los estereotipos negativos, que tanto pueden dificultar cualquier misi\u00f3n, funcionan en los dos sentidos. La permanencia de esos estereotipos rec\u00edprocos nos obliga a tomar en consideraci\u00f3n la resistencia o resquemor que pueden afectar a cualquier aproximaci\u00f3n hacia la poblaci\u00f3n local. Por tanto, tenemos que ser conscientes tambi\u00e9n de qu\u00e9 manera nos presentamos, de qu\u00e9 transmitimos cuando interactuamos, y todo eso est\u00e1 igualmente planteado en el MNE6. De ah\u00ed se deriva la necesidad de establecer una estrategia de comunicaci\u00f3n y de di\u00e1logo para evitar rechazos contraproducentes, incluso no pretendidos.<\/p>\n<p>Y eso nos lleva a la necesidad clara de desmontar estereotipos rec\u00edprocos. Insisto: nosotros tenemos much\u00edsimos estereotipos basados en la ignorancia de otros pueblos y culturas; de igual modo, ellos sobre nosotros tienen muchos estereotipos basados en la misma ignorancia. Eso implica que un punto fundamental del proceso es la necesidad de construir un espacio com\u00fan de intereses (quiz\u00e1s soy poco ambicioso, pero en funci\u00f3n de lo que conozco de las relaciones internacionales, creo que eso m\u00e1s factible que compartir valores y principios, aunque no deba abandonarse esa pretensi\u00f3n). Sobre esa base, por ejemplo, se puede encontrar un nivel de di\u00e1logo con el r\u00e9gimen iran\u00ed- y, de hecho, cabe pensar que se est\u00e1 encontrando cuando EE UU decide retirar sus tropas de Irak- y con los taliban- como tambi\u00e9n se est\u00e1 explorando. Centr\u00e9monos por tanto en identificar intereses comunes y sobre esa base busquemos un nivel de di\u00e1logo que nos lleve a resolver los problemas que se puedan plantear.<\/p>\n<p>No confundamos intereses con valores y principios. Las relaciones internacionales, hasta donde las conocemos a lo largo de la historia, se basan en un discurso que maneja valores y principios, pero que act\u00faa sobre la base de intereses, de forma que, cuando ambos coinciden se facilita mucho la resoluci\u00f3n de problemas; pero cuando chocan, comprobamos como normalmente son los intereses los que se ponen por delante. Esto no quiere decir que la defensa de intereses suene mal o sean intereses ileg\u00edtimos; solo trato de insistir es que es preciso distinguir su defensa de la de valores y principios.<\/p>\n<p>Desde esta perspectiva creo que no debe haber ninguna objeci\u00f3n en principio, desde la perspectiva de la construcci\u00f3n de la paz y de la seguridad humana, a esta aproximaci\u00f3n de conciencia intercultural. M\u00e1s bien, todo lo contrario. Los estereotipos negativos se curan cuando se les pone cara, nombre y boca a los otros, con los que tenemos que relacionarnos. Si se llega a nivel, la forma de enfocar las relaciones es completamente distinta. Por tanto, trabajando desde la seguridad humana, poniendo el \u00e9nfasis en el individuo, la conciencia intercultural (promoviendo un mayor y mejor conocimiento mutuo) va a favor de corriente. Para quienes act\u00faen en situaciones de crisis o de conflicto es fundamental saber qu\u00e9 piensan o qu\u00e9 demandan los individuos que conforman una sociedad en esas circunstancias, sometidas a crisis, a tensiones o a conflictos.<\/p>\n<p><strong>Peligros y retos de partida<\/strong><\/p>\n<p>En s\u00edntesis, la conciencia intercultural encajar\u00eda perfectamente en la seguridad humana. Casi podr\u00edamos decir que no es que encajen, sino que parece una demanda de la seguridad humana el que se trabaje en clave de conciencia intercultural. Sin embargo, como ocurre tantas veces, y faltando tanto como falta tanto para poder aplicar este concepto en la realidad, lo que podemos ver de momento es que se nos plantean determinados peligros, retos y desaf\u00edos para hacer operativo este concepto. Sin \u00e1nimo ninguno de exhaustividad, simplemente querr\u00eda reflejar alguno de ellos.<\/p>\n<p>Hay dos peligros inmediatos que me parece importante se\u00f1alar. Uno se refiere a los actores externos (tomando como ejemplo a Espa\u00f1a cuando se hace referencia a la conciencia intercultural) y el otro afecta a las poblaciones locales donde queremos aplicar este modelo (pensemos en Afganist\u00e1n, aprovechando que el MNE6 lo contempla). Desde la perspectiva de los actores locales, la insistencia en la cuesti\u00f3n de la conciencia intercultural corre el riesgo de ser percibida como una modalidad moderna de neocolonialismo (otra vez dicen que quieren conocernos, pero lo que realmente quieren es controlarnos e imponernos sus modelos). Vista as\u00ed, no cabe descartar un rechazo frontal a esa aproximaci\u00f3n novedosa que puede abortar muchos de los esfuerzos que se puedan desarrollar en un momento determinado.<\/p>\n<p>Pero si hablamos desde nuestras sociedades tambi\u00e9n hay que recordar que, en funci\u00f3n de la experiencia que hemos vivido (y hablo de la sociedad espa\u00f1ola), la manipulaci\u00f3n de conceptos como la ayuda humanitaria- como referencia forzada para justificar la participaci\u00f3n militar espa\u00f1ola en la ileg\u00edtima e ilegal invasi\u00f3n de Iraq en marzo de 2003- ha creado un precedente muy negativo que puede arruinar futuros esfuerzos. El ejercicio desarrollado por un gobierno que actu\u00f3 de espaldas al sentir de buena parte de la poblaci\u00f3n espa\u00f1ola- forzando los argumentos y los discursos que trataban de justificar una acci\u00f3n b\u00e9lica- ha tenido un efecto perverso que genera resistencias dentro de la sociedad espa\u00f1ola- y especialmente en el mundo de las ONG- a cualquier nuevo enfoque (al que se le asignan ya de partida intenciones ocultas). Hay que contar con que existe esa percepci\u00f3n generalizada, lo que obliga a los promotores de la conciencia intercultural a moverse a contracorriente, puesto que se van a encontrar (tanto dentro como fuera de casa) con actores que no parecen dispuestos a recibir positivamente una aproximaci\u00f3n de este tipo.<\/p>\n<p>A partir de ah\u00ed, e intentando ver un poco m\u00e1s en detalle este tipo de peligros, cabe decir que la experiencia acumulada desde el fin de la Guerra Fr\u00eda no es muy positiva (y mucho menos tras el 11-S). En consonancia con los par\u00e1metros impuestos por la \u00abguerra contra el terror\u00bb, algunos han querido plantear la situaci\u00f3n como una lucha entre el bien y el mal, en un ejercicio de simplificaci\u00f3n m\u00e1xima (infantilizaci\u00f3n, cabr\u00eda decir) que ve\u00eda el mundo en t\u00e9rminos de blanco y negro, como si la vida no nos ense\u00f1ara a diario que nos movemos siempre en los diferentes matices del gris. Pues bien, se ha jugado de esa manera forzando demasiado las agendas y los discursos y eso, como se\u00f1alo, tiene efectos negativos. A eso pertenece tambi\u00e9n el hecho de que, quer\u00e1moslo o no- hoy con esta visi\u00f3n, ayer con el Comprehensive Approach y antes con la Revoluci\u00f3n de los Asuntos Militares- estamos siguiendo la agenda que marca en cada momento Estados Unidos; y esto tambi\u00e9n provoca rechazos y resistencias en determinados c\u00edrculos. Una vez tras otra, quien pone el tema sobre la mesa- y luego, en todo caso, algunos nos incorporamos y hasta lideramos un apartado espec\u00edfico de la cuesti\u00f3n- es Estados Unidos. Pero, en funci\u00f3n del notable deterioro de imagen que ha acumulado el l\u00edder mundial en la pasada d\u00e9cada, no puede extra\u00f1ar que sus propuestas no sean recibidas un\u00e1nimemente como positivas. Es preciso tomar esto en cuenta porque, se quiera o no, nos incorporamos a un enfoque que algunos (dentro de nuestra propia sociedad) identifican en clave negativa, aunque luego resulte que la conciencia intercultural sea en s\u00ed misma algo muy positivo.<\/p>\n<p>Otro peligro m\u00e1s a se\u00f1alar es el que afecta muchas veces a los conversos a cualquier causa. Como ocurre a algunos que dejan de fumar, los que ahora abracen la causa de la conciencia intercultural pueden terminar convencidos de que solo as\u00ed es como se pueden solucionar los problemas de inseguridad y violencia a los que nos enfrentamos. Esos mismos conversos pueden considerar que si los esquemas anteriores fracasaron era, b\u00e1sicamente, porque no incorporaban este componente; y dado que ahora s\u00ed lo hacemos, el fin de los problemas est\u00e1 a la vuelta de la esquina. No digo que esto vaya a ocurrir, solo alerto de un riesgo.<\/p>\n<p>Me preocupa, asimismo, que la conciencia intercultural acabe vi\u00e9ndose como una parte subordinada al cumplimiento de la misi\u00f3n militar. Todav\u00eda no podemos afirmar que esto es lo que est\u00e1 pasando, pero experiencias anteriores muestran el riesgo de que los actores m\u00e1s implicados en estos menesteres- y los responsables de defensa son siempre los m\u00e1s destacados- terminen por liderar el esfuerzo e integrarlo como parte de sus responsabilidades, subordinando al resto de los actores implicados a su dictado. Recordemos que cuando la sigla CIMIC comenz\u00f3 a ser reconocida, se produjo una notable confusi\u00f3n que interesadamente quiso hacer pasar a los ej\u00e9rcitos por actores humanitarios. Cuando algunos gobiernos han querido disfrazar a sus ej\u00e9rcitos de \u00abong-ej\u00e9rcitos\u00bb, la resistencia y la cr\u00edtica han sido inmediatas. Ahora existe el peligro de que si no se presenta adecuadamente el tema de la conciencia intercultural, sea percibida como algo que quiere aprovechar determinadas capacidades y potencialidades de otros al servicio del cumplimiento de la misi\u00f3n militar. Y no deber\u00eda ser as\u00ed, evidentemente.<\/p>\n<p>Un elemento de riesgo adicional es el de intentar convertir a los organismos de defensa en los protagonistas fundamentales de este esfuerzo. Es algo que vengo destacando en las reuniones en las que me toca participar en relaci\u00f3n con estos temas. Lo digo continuamente y quiero que se me entienda. Soy militar retirado, comandante de infanter\u00eda de la trig\u00e9simo cuarta promoci\u00f3n y, cuando analizo la actuaci\u00f3n de los gobiernos en temas de seguridad y defensa y de nuestras fuerzas armadas, quiero creer que nadie me llamar\u00e1 por ello antimilitarista. Las fuerzas armadas son un componente m\u00e1s del sistema de seguridad y defensa de un pa\u00eds, y no deben ser principal actor de la agenda porque cuando eso ocurre es que han fracasado los dem\u00e1s actores implicados en la materia. En esa medida, si se trata de promover el MNE6 o de elaborar la Estrategia Espa\u00f1ola de Seguridad, por muy bien que lo haga la persona que represente al Ministerio de Defensa, no es adecuado que sea quien asume la responsabilidad principal en impulsar este tipo de tareas. A quien realmente le corresponde, por definici\u00f3n, es a Presidencia de Gobierno, dado que se trata de movilizar voluntades y medios de diferentes \u00e1mbitos civiles y militares de la administraci\u00f3n de Estado y a actores privados- empresariales o de perfil humanitario-, en un esfuerzo com\u00fan que va mucho m\u00e1s all\u00e1 de las consideraciones estrictamente militares o de defensa.<\/p>\n<p>Est\u00e1 bien claro que esta no es una iniciativa originada en Defensa, ni mucho menos se la han inventado los militares. El Ministerio de Defensa, por supuesto, est\u00e1 interesado en el tema- c\u00f3mo no le va a preocupar si tiene que actuar con frecuencia en esos escenarios de inseguridad-. Pero otra cosa es que, si queremos asumir seriamente que esto es un ejercicio que nos implica a todos- jueces, inspectores de hacienda, funcionarios de prisiones, militares, polic\u00edas, etc.-, se haga imprescindible el impulso emanado desde la Presidencia de Gobierno. Sin ese liderazgo se corre el riesgo tambi\u00e9n de la desconexi\u00f3n entre las agendas civiles y militares; de que cada uno, en funci\u00f3n de sus propias herencias y capacidades, trabaje en paralelo, sin que todos lleguen realmente a formar parte de un \u00fanico esfuerzo. Y no me estoy refiriendo \u00fanicamente al MNE6, sino a la manera en la que deben ser enfocados los asuntos de seguridad.<\/p>\n<p>Un peligro m\u00e1s para Espa\u00f1a- y para cualquier otro pa\u00eds- es el de querer saber de todo y pretender hacerlo todo en todas partes. En referencia expl\u00edcita al MNE6, debemos recordar que se trata de un ejercicio para el que ning\u00fan Estado nacional est\u00e1 en condiciones de asumir la tarea en solitario. Solo con una adecuada divisi\u00f3n del trabajo, teniendo en cuenta las ventajas comparativas y los intereses de cada uno, ser\u00e1 posible cumplir los objetivos propuestos. En consecuencia, lo que nos debe interesar cuanto antes es priorizar e identificar aquellos \u00e1mbitos en los cuales, tem\u00e1tica y geogr\u00e1ficamente, Espa\u00f1a tiene algo que aportar, sin dejarse tentar por la idea de que podemos asumir todas las actividades previstas, desde reforma del sistema de seguridad, hasta desmovilizaci\u00f3n, desarme y reintegraci\u00f3n de excombatientes, desminado humanitario, buen gobierno, etc.<\/p>\n<p>En cuanto a retos, asociados a los peligros que he planteado antes, una de las claves centrales para que el MNE6 salga adelante es que debe ser entendido como una labor a largo plazo. Desgraciadamente nos movemos en un entorno internacional que funciona dominado por el corto plazo, que se ocupa mucho m\u00e1s de parchear los problemas que se van sucediendo que de resolverlos atendiendo a sus causas estructurales. Si esto lo concretamos en el \u00e1mbito espec\u00edfico de la conciencia intercultural, eso significa (y siento que sea as\u00ed porque eso nos lo pone m\u00e1s complicado) incorporar reformas en el sistema educativo, incorporar a los medios de comunicaci\u00f3n a esta tarea, formar especialistas civiles y militares en diferentes \u00e1reas de conocimiento&#8230; En este \u00faltimo cap\u00edtulo, Espa\u00f1a cuenta ya con especialistas individuales en distintas \u00e1reas tem\u00e1ticas y geogr\u00e1ficas, pero todav\u00eda es muy d\u00e9bil el entramado de centros e institutos especializados, con capacidad para formar y consolidar equipos que puedan colaborar en la acci\u00f3n exterior del Estado.<\/p>\n<p>Entre los retos a\u00f1adidos est\u00e1 el de asumir los errores propios, y recordemos que a nuestras maquinarias administrativas y burocr\u00e1ticas (da igual si son civiles o militares) les cuesta mucho hacerlo. Es m\u00e1s f\u00e1cil mantener el rumbo definido hace a\u00f1os, aunque las circunstancias de la navegaci\u00f3n hayan cambiado, que rectificar en profundidad unas cartas que ya no sirven para moverse en aguas tan turbulentas como las que transitamos en este mundo globalizado. Eso obliga a un ejercicio de retroalimentaci\u00f3n permanente, porque las sociedades son vivas, y los motores que mueven a los seres humanos tambi\u00e9n cambian de un d\u00eda para otro. Por eso, necesitamos un sistema que se retroalimente continuamente si queremos producir resultados que colaboren a esa mejora de un mundo m\u00e1s seguro, m\u00e1s justo y m\u00e1s sostenible.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, el reto fundamental es el \u00abantes\u00bb. Si los especialistas en la resoluci\u00f3n de los conflictos dicen que hacen falta, como m\u00ednimo, quince a\u00f1os para superar una brecha provocada por una violencia generalizada en un territorio, habr\u00eda que plantearse si la comunidad internacional est\u00e1 dispuesta a mantenerse ese tiempo en un territorio, con un esfuerzo como el que puede implicar esto, para realmente crear algo mejor de lo que hab\u00eda. En definitiva, el esfuerzo que impone trabajar en esta l\u00ednea es un esfuerzo enorme como he dicho, multidimensional, un esfuerzo en el que no hay garant\u00edas de \u00e9xito.<\/p>\n<p>Mi temor es que, reconociendo la necesidad de incluir el componente intercultural en cualquier cosa que hagamos en cualquier rinc\u00f3n del mundo globalizado en el que vivimos, se termine convirtiendo en un adorno m\u00e1s o menos llamativo, sin que haya voluntad pol\u00edtica para poner en juego el esfuerzo realmente necesario. Ojal\u00e1 no sea as\u00ed.<\/p>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La conciencia intercultural en la seguridad humana\u00bb, en La conciencia intercultural en la resoluci\u00f3n de &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":194,"featured_media":6704,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[170,147],"tags":[],"iecah_area":[],"iecah_language":[],"class_list":["post-6705","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-analisis","category-otros"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v17.2 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>La conciencia intercultural de la seguridad humana - IECAH<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/la-conciencia-intercultural-de-la-seguridad-humana\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La conciencia intercultural de la seguridad humana - IECAH\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"La conciencia intercultural en la seguridad humana\u00bb, en La conciencia intercultural en la resoluci\u00f3n de &hellip;\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/la-conciencia-intercultural-de-la-seguridad-humana\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"IECAH\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2013-05-31T23:00:00+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2021-08-03T14:50:03+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/resolucion-conflictos.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"231\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"218\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Jes\u00fas A. N\u00fa\u00f1ez Villaverde\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"27 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#website\",\"url\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/\",\"name\":\"IECAH\",\"description\":\"investigar. formar. incidir.\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":\"required name=search_term_string\"}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"ImageObject\",\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/la-conciencia-intercultural-de-la-seguridad-humana\/#primaryimage\",\"inLanguage\":\"es\",\"url\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/resolucion-conflictos.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/resolucion-conflictos.jpg\",\"width\":231,\"height\":218,\"caption\":\"resolucion-conflictos\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/la-conciencia-intercultural-de-la-seguridad-humana\/#webpage\",\"url\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/la-conciencia-intercultural-de-la-seguridad-humana\/\",\"name\":\"La conciencia intercultural de la seguridad humana - IECAH\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/la-conciencia-intercultural-de-la-seguridad-humana\/#primaryimage\"},\"datePublished\":\"2013-05-31T23:00:00+00:00\",\"dateModified\":\"2021-08-03T14:50:03+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#\/schema\/person\/68514241dc968bb8ef9721125b7ac1ee\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/la-conciencia-intercultural-de-la-seguridad-humana\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/la-conciencia-intercultural-de-la-seguridad-humana\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/la-conciencia-intercultural-de-la-seguridad-humana\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"La conciencia intercultural de la seguridad humana\"}]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#\/schema\/person\/68514241dc968bb8ef9721125b7ac1ee\",\"name\":\"Jes\\u00fas A. N\\u00fa\\u00f1ez Villaverde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#personlogo\",\"inLanguage\":\"es\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/61df57636c6eefeddce4947ceb7cd31de2b953866160646a9ca74d9c11b1cf0e?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/61df57636c6eefeddce4947ceb7cd31de2b953866160646a9ca74d9c11b1cf0e?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Jes\\u00fas A. N\\u00fa\\u00f1ez Villaverde\"},\"url\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/author\/jesusnunez\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"La conciencia intercultural de la seguridad humana - IECAH","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/la-conciencia-intercultural-de-la-seguridad-humana\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"La conciencia intercultural de la seguridad humana - IECAH","og_description":"La conciencia intercultural en la seguridad humana\u00bb, en La conciencia intercultural en la resoluci\u00f3n de &hellip;","og_url":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/la-conciencia-intercultural-de-la-seguridad-humana\/","og_site_name":"IECAH","article_published_time":"2013-05-31T23:00:00+00:00","article_modified_time":"2021-08-03T14:50:03+00:00","og_image":[{"width":231,"height":218,"url":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/resolucion-conflictos.jpg","path":"\/home\/ul-standards\/www\/iecah\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/resolucion-conflictos.jpg","size":"full","id":6704,"alt":"resolucion-conflictos","pixels":50358,"type":"image\/jpeg"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Jes\u00fas A. N\u00fa\u00f1ez Villaverde","Tiempo de lectura":"27 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#website","url":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/","name":"IECAH","description":"investigar. formar. incidir.","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/?s={search_term_string}"},"query-input":"required name=search_term_string"}],"inLanguage":"es"},{"@type":"ImageObject","@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/la-conciencia-intercultural-de-la-seguridad-humana\/#primaryimage","inLanguage":"es","url":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/resolucion-conflictos.jpg","contentUrl":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/resolucion-conflictos.jpg","width":231,"height":218,"caption":"resolucion-conflictos"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/la-conciencia-intercultural-de-la-seguridad-humana\/#webpage","url":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/la-conciencia-intercultural-de-la-seguridad-humana\/","name":"La conciencia intercultural de la seguridad humana - IECAH","isPartOf":{"@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/la-conciencia-intercultural-de-la-seguridad-humana\/#primaryimage"},"datePublished":"2013-05-31T23:00:00+00:00","dateModified":"2021-08-03T14:50:03+00:00","author":{"@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#\/schema\/person\/68514241dc968bb8ef9721125b7ac1ee"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/la-conciencia-intercultural-de-la-seguridad-humana\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/la-conciencia-intercultural-de-la-seguridad-humana\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/la-conciencia-intercultural-de-la-seguridad-humana\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"La conciencia intercultural de la seguridad humana"}]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#\/schema\/person\/68514241dc968bb8ef9721125b7ac1ee","name":"Jes\u00fas A. N\u00fa\u00f1ez Villaverde","image":{"@type":"ImageObject","@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#personlogo","inLanguage":"es","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/61df57636c6eefeddce4947ceb7cd31de2b953866160646a9ca74d9c11b1cf0e?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/61df57636c6eefeddce4947ceb7cd31de2b953866160646a9ca74d9c11b1cf0e?s=96&d=mm&r=g","caption":"Jes\u00fas A. N\u00fa\u00f1ez Villaverde"},"url":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/author\/jesusnunez\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6705","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/users\/194"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6705"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6705\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11910,"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6705\/revisions\/11910"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6704"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6705"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6705"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6705"},{"taxonomy":"iecah_area","embeddable":true,"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/iecah_area?post=6705"},{"taxonomy":"iecah_language","embeddable":true,"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/iecah_language?post=6705"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}