{"id":6917,"date":"2013-11-04T23:00:00","date_gmt":"2013-11-04T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/?p=6917"},"modified":"2021-08-03T14:38:39","modified_gmt":"2021-08-03T14:38:39","slug":"estados-unidos-y-china-una-extrana-pareja-en-asia-pacifico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/estados-unidos-y-china-una-extrana-pareja-en-asia-pacifico\/","title":{"rendered":"Estados Unidos y China, una extra\u00f1a pareja en Asia-Pac\u00edfico"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-6916\" src=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/chineeuu.jpg\" alt=\"chineeuu\" style=\"float: left;\" class=\"caption\" height=\"73\" width=\"120\" \/><strong>Para Pol\u00edtica Exterior<\/strong><\/p>\n<p>A estas alturas del gui\u00f3n, de un proceso que empez\u00f3 hace tiempo, tenemos tantos elementos de juicio para concluir que Washington y Pek\u00edn est\u00e1n ya en inevitable rumbo de colisi\u00f3n, como para asegurar que terminar\u00e1n&#8230;<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-6916\" style=\"float: left;\" src=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/chineeuu.jpg\" class=\"caption\" alt=\"chineeuu\" height=\"109\" width=\"180\" \/><\/p>\n<p>\u201cA estas alturas del gui\u00f3n, de un proceso que empez\u00f3 hace tiempo, tenemos tantos elementos de juicio para concluir que Washington y Pek\u00edn est\u00e1n ya en inevitable rumbo de colisi\u00f3n, como para asegurar que terminar\u00e1n convirti\u00e9ndose a corto plazo en compa\u00f1eros de viaje. Si asumimos que las relaciones internacionales son cualquier cosa menos una ciencia exacta, que hay demasiadas variables en juego para que nadie sea capaz de controlarlas y que nuestra capacidad prospectiva es realmente limitada (sirvan la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn o el estallido de la actual crisis econ\u00f3mica como ejemplos), no tendremos m\u00e1s remedio que concluir que todo es posible.<\/p>\n<p><strong>\u00bfChoque&#8230;<\/strong><\/p>\n<p>Quienes quieran apostar por el primer escenario empezar\u00e1n normalmente argumentando que Estados Unidos (EE UU), a pesar de ciertas se\u00f1ales de aparente declive, est\u00e1 decidido a mantener su condici\u00f3n de hegem\u00f3n planetario. China, por su parte, aparece como resuelta a cuestionar el statu quo actual, reclamando el control de las aguas circundantes hasta la \u00absegunda cadena de islas\u00bb<sup><a name=\"1\"><\/a>1<\/sup>, para lo que est\u00e1 ya empe\u00f1ada en dotarse de unas capacidades militares que le garanticen al menos la paridad naval con EE UU.<\/p>\n<p>En esa l\u00ednea, y en lo que respecta a la regi\u00f3n Asia-Pac\u00edfico, Washington insiste en definirse como una \u00abpotencia residente\u00bb<sup>2<\/sup>&nbsp; en el Pac\u00edfico y ya ha indicado su voluntad de pivotar hacia ella su peso estrat\u00e9gico, con el objetivo de tener all\u00ed el 60% de su fuerza naval desplegada permanentemente hacia 2020<sup>3<\/sup>. Reconoce as\u00ed la creciente importancia de esos mares, no solo en clave comercial, en la misma medida que otras regiones (como Europa) pierden relevancia. Consciente de que su actual superioridad naval y su papel de protector\/disuasor regional no est\u00e1n garantizados sine die, necesita renovar el esfuerzo para consolidar la ventaja adquirida desde el final de la II Guerra Mundial y para actualizar la vigencia de los lazos (tanto econ\u00f3micos y pol\u00edticos como estrictamente militares) con el amplio conjunto de pa\u00edses prooccidentales del \u00e1rea.<\/p>\n<p>En paralelo a ese tipo de argumentaci\u00f3n- que suele presentarse como simple reflejo de un incontestable liderazgo hist\u00f3rico estadounidense que no deber\u00eda molestar a nadie- surge de inmediato la indisimulada inquietud que genera el ascenso (por muy pac\u00edfico que quiera presentarlo el discurso oficial) de China. Un ascenso que se fundamenta en tres d\u00e9cadas ininterrumpidas de crecimiento econ\u00f3mico, a una escala que no admite comparaci\u00f3n, y que desemboca irremediablemente en sue\u00f1os de potencia global. De ah\u00ed a suponer que la irrupci\u00f3n (o, m\u00e1s bien, regreso) del Imperio del Centro a la primera fila internacional va a crear situaciones de tensi\u00f3n (y hasta de choque frontal) con los pa\u00edses vecinos y con EE UU hay solo un paso, que para muchos ya se est\u00e1 dando. Ah\u00ed estar\u00eda, para confirmarlo, el rearme chino en todos los \u00e1mbitos (con un presupuesto de defensa estimado en unos 200.000 millones de d\u00f3lares)<sup>4<\/sup>, sus crecientes reclamaciones de soberan\u00eda sobre islas e islotes- tanto en el mar de China Oriental como en el Meridional-, sus reiterados ataques cibern\u00e9ticos y hasta la navegaci\u00f3n de sus submarinos en plena zona econ\u00f3mica exclusiva estadounidense.<\/p>\n<p>China se muestra cada vez m\u00e1s asertiva en su papel de potencia emergente, tanto en las disputas que mantiene con buena parte de los pa\u00edses vecinos, como en su reclamaci\u00f3n sobre la aplicaci\u00f3n plena de su zona econ\u00f3mica exclusiva. En paralelo, ya en septiembre de 2012 puso en servicio su primer portaviones, al tiempo que reiteraba su voluntad de desarrollar ambiciosos planes de construcci\u00f3n de una flota oce\u00e1nica y de consolidar el llamado \u00abcollar de perlas\u00bb a lo largo del oc\u00e9ano \u00cdndico<sup>5<\/sup>.<\/p>\n<p><strong>&#8230; o entendimiento?<\/strong><\/p>\n<p>Por el contrario, quienes prefieran imaginar que ambos actores encontrar\u00e1n la manera de convivir sin mayores problemas, tambi\u00e9n tienen argumentos a su favor. Aunque ya ha desaparecido de la literatura sobre el tema, todav\u00eda hace muy poco que se aventuraba una especie de G-2<sup>6<\/sup>, que iba m\u00e1s all\u00e1 de la coexistencia pac\u00edfica para configurar un liderazgo compartido en el que las dos potencias estar\u00edan interesadas no solo en controlar la estabilidad en sus respectivas \u00e1reas de influencia, sino que incluso se encargar\u00edan de gestionar en com\u00fan la respuesta a riesgos y amenazas globales. En funci\u00f3n de sus especiales responsabilidades, y ante la falta de una organizaci\u00f3n que pueda atender de manera efectiva los asuntos mundiales (lo que implica seguir manteniendo a la ONU en el ostracismo), cabe conjeturar que ambos estar\u00e1n interesados en evitar choques directos (sea por las obligaciones contra\u00eddas con socios locales o motu proprio) y, del mismo modo, en promover soluciones compartidas a problemas que exceden sus capacidades individuales. Cabe suponer, a fin de cuentas, que es su notoria interdependencia lo que impuls\u00f3 en 2009 la puesta en marcha del Di\u00e1logo Econ\u00f3mico y Estrat\u00e9gico, que ya acumula cinco reuniones<sup>7<\/sup>.<\/p>\n<p><strong>Apuntes de una tercera v\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Sin rebajar un \u00e1pice la importancia de los factores se\u00f1alados hasta aqu\u00ed para volcar la balanza en uno u otro sentido, puede ocurrir que el futuro de las relaciones sino-estadounidenses venga determinado mucho m\u00e1s por factores internos que externos. En lo que se refiere a EE UU, y en contra de los que llevan tiempo profetizando su definitiva decadencia, interesa recordar que el poder es siempre un concepto relativo y que, por tanto, aunque hoy su preeminencia no sea tan incuestionable como a principios de la Postguerra Fr\u00eda, sigue siendo a\u00fan el actor de referencia planetaria en el terreno militar, econ\u00f3mico, cient\u00edfico y cultural. Aunque eso no le permita dominar a su antojo el mundo, ni resolver en solitario los problemas que le afectan, todav\u00eda hoy como ayer est\u00e1 varios escalones por encima de los dem\u00e1s aspirantes a convertirse en alg\u00fan momento en actores de envergadura mundial (sea la Uni\u00f3n Europea o cualquiera de los denominados BRIC, China incluida). A pesar de todas sus deficiencias y errores acumulados, no parece hoy en peor posici\u00f3n que el resto de los pa\u00edses afectados por una crisis econ\u00f3mica global sino que, por el contrario, parece ir saliendo del pozo a mayor ritmo que el resto de las econom\u00edas desarrolladas. Si a esto se le suma la revoluci\u00f3n energ\u00e9tica que Barack Obama est\u00e1 impulsando, con el objetivo de convertir a Estados Unidos en el primer productor y exportador mundial de hidrocarburos (gracias a sus ingentes reservas de gas de esquisto), no es aventurado vislumbrar un renovado liderazgo estadounidense, mucho menos hipotecado en escenarios como Oriente Medio (aprovechando precisamente su independencia energ\u00e9tica), con m\u00e1s activos para mantener a su vera a pa\u00edses europeos deficitarios en energ\u00eda y, en definitiva, con mayor margen de maniobra para actuar como \u00abnaci\u00f3n imprescindible\u00bb en defensa de sus intereses.<\/p>\n<p>China, por su parte, ha llegado al l\u00edmite de las posibilidades que le ofrec\u00eda el modelo que la ha convertido en la segunda econom\u00eda mundial. Su actual ritmo de crecimiento (7,8% en 2012 y 7,5% en el segundo trimestre de 2013) no es un simple mal dato coyuntural para quien se hab\u00eda acostumbrado a crecer por encima del 9% durante mucho tiempo. Se\u00f1ala indefectiblemente el final de un modelo basado en salarios bajos, financiaci\u00f3n p\u00fablica de empresas ineficientes con el objetivo de garantizar empleo para todos y apuesta por la exportaci\u00f3n de bienes baratos a toda costa. Hoy, China se enfrenta a una burbuja financiera e inmobiliaria de dimensiones gigantescas y a una ca\u00edda de la demanda externa que en modo alguno puede ser compensada por un incremento similar de la demanda interna, en la medida que las pautas b\u00e1sicas de consumo de la gran mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n china apenas se han modificado. Es cierto que ya 900 millones de personas han alcanzado una renta per c\u00e1pita de unos 3.000-3.500 d\u00f3lares, pero otros 500 millones se mueven por debajo de los 1.700; lo que determina que, en t\u00e9rminos globales, la renta individual china es similar a la de Rep\u00fablica Dominicana.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n ya no es, por tanto, si China va a sobrepasar a EE UU antes de 2028 como primera econom\u00eda mundial, sino si va a poder controlar unas din\u00e1micas que ponen en peligro su propia estabilidad interna. Ahora, con la llegada al poder de Xi Jinping y el resto de los \u00abpr\u00edncipes\u00bb de la quinta generaci\u00f3n, el reto es a\u00fan de mayores dimensiones.<\/p>\n<p><strong>Problemas caseros<\/strong><\/p>\n<p>En el \u00e1mbito interno China se enfrenta a crecientes demandas de una poblaci\u00f3n que aspira a mejorar sustancialmente su nivel de vida, algo especialmente acusado en las regiones del interior (que apenas se han beneficiado hasta ahora del boom que han vivido las zonas costeras). A muy corto plazo los nuevos gobernantes se ver\u00e1n ante la necesidad de \u00abpinchar la burbuja\u00bb, por simple incapacidad para financiar indefinidamente unas empresas que no son competitivas, lo que se traducir\u00e1 en una imposibilidad inmediata de seguir garantizando el empleo a los que ya lo tienen y de incorporar a los nuevos demandantes. Tampoco podr\u00e1 en estas condiciones incrementar los salarios para que sean los consumidores internos los que tiren de la econom\u00eda nacional, porque perder\u00eda su principal ventaja para competir en los mercados internacionales sin tener a\u00fan a mano un modelo alternativo.<\/p>\n<p>No es exagerado imaginar que esa situaci\u00f3n va a generar tensiones sociales crecientes o, lo que es lo mismo, va a obligar a los actuales gobernantes a concentrar mucho m\u00e1s sus esfuerzos en la gesti\u00f3n de la situaci\u00f3n interna. La necesidad de desarrollar un nuevo modelo econ\u00f3mico, que tome el relevo al ideado en su d\u00eda por Deng Xiaoping, es un experimento que lleva aparejados riesgos no solo socioecon\u00f3micos sino tambi\u00e9n pol\u00edticos para un partido comunista que pretende seguir siendo el pilar fundamental de China.<\/p>\n<p><strong>Problemas globales y vecinales<\/strong><\/p>\n<p>Visto as\u00ed, es igualmente previsible que en el \u00e1mbito externo China tenga que reconsiderar sus ambiciosos planes para convertirse en la gran potencia del siglo XXI. Hasta aqu\u00ed nos hab\u00edamos acostumbrado ya al activismo internacional chino en todos los rincones del planeta, impulsado sobre todo por su poder financiero y sus necesidades energ\u00e9ticas y alimentarias. Si, por un lado, se han convertido ya en habituales las noticias sobre la adquisici\u00f3n de compa\u00f1\u00edas occidentales con capital chino, por otro, tambi\u00e9n es frecuente el anuncio de la firma de acuerdos de largo plazo en \u00c1frica o en Latinoam\u00e9rica que le proporcionan a China el uso de tierras para actividades agr\u00edcolas o productos energ\u00e9ticos o minerales para sustentar su alto ritmo de actividad. Esa ampliaci\u00f3n de su radio de acci\u00f3n a escala global puede verse como un s\u00edmbolo de ambici\u00f3n y capacidad; pero tambi\u00e9n cabe contemplarla como una absoluta necesidad y como un incremento de la vulnerabilidad, aunque solo sea por el hecho de que para garantizar la llegada de esos productos a cualquier punto de los m\u00e1s de 14.000km. de costa china es necesario atravesar aguas oce\u00e1nicas que no est\u00e1n bajo control de su armada.<\/p>\n<p>De hecho, es precisamente esa doble percepci\u00f3n de necesidad y vulnerabilidad lo que explica, junto a un punto de ambici\u00f3n nada desde\u00f1able, el comportamiento de Pek\u00edn con sus vecinos (y con EE UU) en sus mares pr\u00f3ximos, teniendo en cuenta que el 50% del tonelaje mundial y el 30% del valor de todas las mercanc\u00edas mundiales atraviesan los mares de China Oriental y Meridional. En t\u00e9rminos de necesidad, China busca desesperadamente mejorar su seguridad alimentaria y energ\u00e9tica y los mares adyacentes le ofrecen una buena oportunidad de aprovechar sus ricos bancos de pesca y sus reservas de petr\u00f3leo y gas. Eso explica por s\u00ed solo la intensidad de sus acciones, tanto pol\u00edticas como militares, explorando los l\u00edmites de la paciencia de pr\u00e1cticamente todos sus vecinos con reclamaciones cada vez m\u00e1s exigentes de zonas mar\u00edtimas y terrestres que le permitir\u00edan reducir su enorme dependencia de hidrocarburos (contando con que ya, desde el pasado diciembre, ha desplazado a EE UU como primer importador mundial). En cuanto a la vulnerabilidad, basta con se\u00f1alar que toda su capacidad naval no le alcanza para garantizar el control de unas rutas mar\u00edtimas vitales para sostener su esfuerzo<sup>8<\/sup>.<\/p>\n<p>Rosario de contenciosos<\/p>\n<p>El rosario de contenciosos que mantiene con sus vecinos arranca con las <strong>islas Spratly<\/strong>&#8211; compuestas por un centenar de islotes y arrecifes, que apenas suman 5km2, esparcidos en una extensi\u00f3n de algo m\u00e1s de 400.000km2 en el mar de China Meridional-, sobre las que confluyen las reclamaciones de Brunei, China, Filipinas, Malasia, Taiw\u00e1n y Vietnam<sup>9<\/sup>. China toma como referencia inamovible su propia demarcaci\u00f3n de ese mar<sup>10<\/sup>, aplicando una pauta de comportamiento que se repite en lo que se ha dado en llamar \u00abincidentes de libertad de navegaci\u00f3n\u00bb. Habitualmente China utiliza los buques de sus agencias mar\u00edtimas civiles para realizar incursiones en aguas en disputa, mostrando de ese modo la vigencia de su reclamaci\u00f3n y chequeando el nivel de la respuesta de los pa\u00edses afectados. Evita en general desplegar abiertamente sus buques de guerra, lo que le concede un amplio grado de maniobra para escalar o desactivar la tensi\u00f3n sin mayores consecuencias a corto plazo; aunque tambi\u00e9n en ocasiones ha optado por esa v\u00eda, junto al sobrevuelo de sus aviones en las zonas conflictivas . Todo ello sin abandonar la actividad diplom\u00e1tica y el intento por lograr apoyos en la ONU, interpretando a su manera la Convenci\u00f3n sobre el Derecho del Mar, al tiempo que ofrece a esos mismos vecinos la puesta en marcha de proyectos conjuntos de explotaci\u00f3n de las riquezas pesqueras o la exploraci\u00f3n de hidrocarburos, contando con que ninguno de ellos dispone de la tecnolog\u00eda necesaria para hacerlo individualmente.<\/p>\n<p>Un segundo frente de problemas se localiza en el mar de China Oriental, en torno a las islas <strong>Diaoyu\/Senkaku<\/strong><sup>12<\/sup>, en este caso con China, Jap\u00f3n y Taiw\u00e1n como partes interesadas. En ese punto se solapan las zonas econ\u00f3micas exclusivas y el contencioso ha ido adquiriendo un tono cada vez m\u00e1s problem\u00e1tico en la medida que tanto Pek\u00edn como Tokio han jugado a exacerbar el nacionalismo casero, lo que reduce su margen de maniobra para reconducir pac\u00edficamente sus diferencias. A t\u00edtulo de ejemplo cabe recordar la crisis que se produjo en septiembre de 2012, cuando Jap\u00f3n decidi\u00f3 retener al capit\u00e1n de un buque pesquero chino que faenaba en esas aguas, lo que desemboc\u00f3 en la aplicaci\u00f3n mutua de represalias econ\u00f3micas y comerciales. Desde entonces el problema no ha hecho m\u00e1s que agravarse con el intercambio de mensajes de abierto tono inamistoso. Jap\u00f3n, adem\u00e1s, ha dado el paso de adquirir a su propietario privado tres de las disputadas islas-<sup>13&nbsp;<\/sup>lo que ha provocado una cr\u00edtica frontal china- y m\u00e1s recientemente (el 15 de julio) ha anunciado su intenci\u00f3n de nacionalizar las aproximadamente 400 islas e islotes que todav\u00eda est\u00e1n sin reclamar en sus aguas<sup>14<\/sup>.<\/p>\n<p>Menci\u00f3n aparte merece tanto el problema que representa <strong>Taiw\u00e1n<\/strong> como <strong>Corea del Norte<\/strong>. En el primer caso, y con los vaivenes que ha tenido el caso a lo largo de estas \u00faltimas d\u00e9cadas, es obvio entender que la cuesti\u00f3n no se circunscribe al plano bilateral sino que tambi\u00e9n afecta directamente a EE UU. Washington mantiene una ambig\u00fcedad estrat\u00e9gica que le permite no desairar completamente a Pek\u00edn, sin dejar de apoyar militarmente a Taip\u00e9i (aunque no satisfaga todas sus peticiones para dotarse de los misiles y cazas m\u00e1s avanzados ). Lo que est\u00e1 en juego aqu\u00ed, dando por hecho que no cabe descartar (aunque sea hoy improbable) una medida de fuerza por parte de Pek\u00edn para lograr la unificaci\u00f3n del pa\u00eds, es el grado de credibilidad que Washington transmite a todos los pa\u00edses de la regi\u00f3n que perciben a China como una amenaza directa a sus intereses.<\/p>\n<p>En el segundo, es China- en su calidad de primer socio comercial y financiero- quien debe mostrar su capacidad para evitar el descarrilamiento total de un proceso que Pyongyang tensa constantemente. Pero tambi\u00e9n Estados Unidos se juega buena parte de su reputaci\u00f3n como garante \u00faltimo de la seguridad de Corea del Sur. Una vez m\u00e1s, dependiendo de las se\u00f1ales que emita Washington en relaci\u00f3n con su compromiso de seguridad con Se\u00fal, los dem\u00e1s pa\u00edses de la regi\u00f3n evaluar\u00e1n sus opciones para acogerse bajo el manto estadounidense, unirse entre ellos para resistir la presi\u00f3n china o acomodarse a las pretensiones de Pek\u00edn.<\/p>\n<p>Aunque se suele enfatizar que Estados Unidos se enfrenta a no pocos problemas en diferentes partes del planeta- como los derivados de su empantanamiento en Oriente Medio y los errores cometidos en su nefasta \u00abguerra contra el terror\u00bb-, que lastran su capacidad para atender a asuntos en los que est\u00e1n en juego sus verdaderos intereses vitales, no puede decirse que China los tenga de menor entidad. Por si fueran pocos los esfuerzos que Pek\u00edn debe realizar para gestionar los contenciosos ya mencionados, todav\u00eda hay que considerar la creciente dificultad que tiene en sus relaciones con pa\u00edses como <strong>Rusia <\/strong>e<strong> India<\/strong>. Con el primero, con quien comparte 4.300km. de frontera, el propio Xi ha declarado recientemente<sup>15 &nbsp;<\/sup>que se trata del \u00absocio estrat\u00e9gico m\u00e1s importante\u00bb. Sin embargo, m\u00e1s all\u00e1 del inter\u00e9s com\u00fan por impedir la prolongaci\u00f3n de la hegemon\u00eda estadounidense, son m\u00e1s los puntos de divergencia que los de convergencia<sup>16<\/sup>, de ah\u00ed que no quepa esperar a corto plazo una consolidaci\u00f3n estrat\u00e9gica operativa entre ambos. Menos a\u00fan cabe prever algo similar en relaci\u00f3n con India. Por el contrario, las \u00faltimas noticias de la zona hacen referencia a la decisi\u00f3n de Nueva Delhi de crear un cuarto Cuerpo de Ej\u00e9rcito orientado hacia la frontera com\u00fan para hacer frente a lo que considera un creciente intrusismo chino m\u00e1s all\u00e1 de la L\u00ednea de Control, establecida como frontera informal (cuestionada) desde 1959. A\u00fan as\u00ed la balanza militar es claramente favorable a Pek\u00edn, no solo por la superioridad de las fuerzas en presencia, sino tambi\u00e9n por la constante apuesta china para crear infraestructuras viarias que le permiten incrementar con mucha mayor rapidez que a sus vecinos indios la presencia de sus tropas a lo largo de los 4.000km. de frontera.<\/p>\n<p><strong>EE UU no se duerme<\/strong><\/p>\n<p>Adem\u00e1s de los enormes retos que la mera gesti\u00f3n de ese entorno vecinal le plantea a China, Estados Unidos no permanece pasivamente a la espera de verse superado en una regi\u00f3n de creciente importancia para sus intereses geopol\u00edticos y geoecon\u00f3micos. Para empezar, parte de una situaci\u00f3n de superioridad militar incuestionable en cualquier categor\u00eda de armas que se considere. Por si eso no bastar\u00e1, est\u00e1 implicado en un proceso de largo alcance para neutralizar los efectos de la estrategia china de antiacceso\/denegaci\u00f3n de \u00e1rea (A2\/AD, en el argot de la defensa), basado en el concepto de la estrategia de batalla a\u00e9reo-naval (Air Sea Battle Strategy, en su concepci\u00f3n original). En esa l\u00ednea ya se ha producido el relevo del portaviones Kitty Hawk por el m\u00e1s avanzado George Washington y el grupo de destructores de la VII Flota ya est\u00e1 dotado con el sistema Aegis. Con la misma idea de contener la pujanza china y estar en condiciones de golpear desde m\u00e1s all\u00e1 del alcance de sus sistemas aeronavales, planea la entrada en servicio de 260 cazas F-35C (invisibles al radar), la ampliaci\u00f3n del radio de acci\u00f3n de los F-18 (con dep\u00f3sitos adicionales) y dotarse de m\u00e1s aviones de guerra electr\u00f3nica EA-18G, todo ello tras haber probado con \u00e9xito el aterrizaje aut\u00f3nomo en un portaviones del drone X-47B.<\/p>\n<p>Cuenta, adem\u00e1s, con un conjunto de alianzas bilaterales con la mayor\u00eda de los pa\u00edses que rodean a China, incluyendo no solo a sus tradicionales aliados en Australia (con un acuerdo para desplegar en su suelo una Unidad Expedicionaria de marines), Jap\u00f3n (con quien ha acordado la instalaci\u00f3n de un nuevo escudo antimisiles) y Corea del Sur (donde mantiene en torno a unos 28.000 efectivos), sino incluso acelerando el proceso de normalizaci\u00f3n de relaciones con pa\u00edses como Myanmar (a d\u00f3nde Obama realiz\u00f3 su primera visita al exterior, tras su reelecci\u00f3n el pasado noviembre). En el mismo sentido hay que interpretar el refuerzo militar que pr\u00e1cticamente todos estos pa\u00edses est\u00e1n realizando. Aunque se puede entender que, en parte, ese rearme es una se\u00f1al de las dudas que genera Washington en cuanto a sus garant\u00edas de seguridad frente a una China que tienden a ver con manifiesta inquietud; tambi\u00e9n es cierto que en un hipot\u00e9tico escenario de confrontaci\u00f3n armada es m\u00e1s f\u00e1cil suponer que se sumar\u00edan a las fuerzas estadounidenses antes que a las chinas (sobre todo si afectan a sus intereses directos).<\/p>\n<p>Y todo ello sin olvidar la intensificaci\u00f3n de las relaciones pol\u00edticas, econ\u00f3micas y comerciales de Washington con quien es, en definitiva, el pa\u00eds que mayor volumen de bonos del Tesoro estadounidense posee. A ambos les interesa estrechar a\u00fan m\u00e1s sus lazos comerciales, contando con que son respectivamente el segundo socio en sus relaciones planetarias (con un volumen de intercambios que super\u00f3 los 484.000 millones de d\u00f3lares el pasado a\u00f1o). La intensificaci\u00f3n de sus relaciones es, como ocurre en cualquier otro caso, uno de los mejores elementos de prevenci\u00f3n de conflictos y un poderoso elemento de disuasi\u00f3n, al considerar que las ventajas obtenidas por cualquier medida de fuerza no compensan las p\u00e9rdidas provocadas por la ruptura de relaciones.<\/p>\n<p><strong>Coda final (provisional)<\/strong><\/p>\n<p>En resumen, China se enfrenta ya a la imperiosa necesidad de modificar su modelo econ\u00f3mico, sin garant\u00edas de que su modelo pol\u00edtico soporte sin resquebrajarse las tensiones que ese cambio va a producir. Al mismo tiempo, ha tensado sus relaciones vecinales hasta un punto en el que, sin haber logrado sus prop\u00f3sitos, ha despertado el rearme de muchos de los pa\u00edses de la zona y apenas ha logrado alinear en su bando a ninguno de ellos. En paralelo, EE UU ha reavivado su inter\u00e9s por Asia-Pac\u00edfico, impulsando tanto su propio esfuerzo militar como las alianzas que ha ido estableciendo con muchos de los gobiernos locales.<\/p>\n<p>Asumiendo que a ninguno de ellos les interesa una confrontaci\u00f3n abierta, la relaci\u00f3n de fuerzas es (y seguir\u00e1 siendo por d\u00e9cadas) favorable a Washington. Si adem\u00e1s de eso, tomamos en consideraci\u00f3n que China debe ahora preocuparse mucho m\u00e1s de gestionar su propio proceso interno, plagado de \u00abminas\u00bb para el liderazgo del partido comunista, cabe esperar que se vea obligada a atemperar sus impulsos de domino regional y mundial. En todo caso, conviene que sigamos aconsejando a nuestros hijos que estudien chino.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<hr \/>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 8pt;\"><a name=\"1\"><\/a>1. Los estrategas navales chinos definen una \u00abprimera cadena de islas\u00bb- que va desde Filipinas hasta el archipi\u00e9lago japon\u00e9s, pasando por Taiw\u00e1n- y una \u00absegunda cadena de islas\u00bb- que, desde Jap\u00f3n pasa por las islas Marianas y Guam hasta Nueva Guinea. Consideran imprescindible dominar las aguas que van desde la costa a la primera, para evitar peligros directos sobre la masa continental china, y aspiran a controlar las aguas al oeste de la segunda, como se\u00f1al visible de su categor\u00eda de actor global.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 8pt;\">2. T\u00e9rmino acu\u00f1ado en marzo de 2008 por el entonces Secretario de Defensa, Robert Gates, en una reuni\u00f3n sobre temas de seguridad celebrada en Singapur.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 8pt;\">3. B\u00e1sicamente reforzando su tercera y s\u00e9ptima flotas, con base en San Diego (California) y Yokosuka (Jap\u00f3n), respectivamente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 8pt;\">4. Con todas las dudas que pueda plantear el opaco sistema estad\u00edstico chino, todas las estimaciones concluyen en todo caso que grosso modo solo ser\u00eda un tercio del estadounidense.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 8pt;\">5. Desde hace al menos una d\u00e9cada China ha venido ampliando su radio de acci\u00f3n en el \u00cdndico, estableciendo bases y facilidades log\u00edsticas (adem\u00e1s de terminales de suministro de hidrocarburos y otras infraestructuras) desde el estrecho de Malaca hasta el estrecho de Ormuz y el Golfo de Ad\u00e9n, con las islas Seychelles, Pakist\u00e1n, Sri Lanka, Bangladesh y hasta Myanmar como puntos de referencia principales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 8pt;\">6. Introducido en el debate internacional por Fred Bergsten, en 2005, y defendido por significados analistas como el ex consejero de seguridad estadounidense, Zbigniew Brzezinski, lleg\u00f3 a formularse incluso como Chimerica por parte del historiador Niall Ferguson.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 8pt;\">7. La \u00faltima celebrada en Washington los d\u00edas 10 y 11 de julio de 2013, con la presencia del vicepresidente Joe Biden y el secretario de Estado, John Kerry, junto al consejero de Estado, Yang Jiechi, y el viceprimer ministro, Wang Yang.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 8pt;\">8. Su armada est\u00e1 hoy estructurada en tres flotas: la del Norte- con base en Qingdao y centrada en el mar Amarillo-, la del Este- con base en Shanghai y mirando hacia Taiw\u00e1n y el mar de China Oriental- y la del Sur- con base en Zhanjiang, frente al mar de China Meridional. Aunque no tiene Guardia Costera, dispone de un total de cuatro agencias mar\u00edtimas civiles, con unos 40.000 efectivos, agrupadas desde el pasado 10 de marzo en la Administraci\u00f3n Oce\u00e1nica Estatal (dependiente del Ministerio de Seguridad P\u00fablica), a la que todav\u00eda hay que a\u00f1adir la Administraci\u00f3n de Seguridad Mar\u00edtima China (dependiente operativamente del Ministerio de Transportes). Se trata, en cualquier caso, de una capacidad naval eminentemente costera.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 8pt;\">9. En clave bilateral tambi\u00e9n China y Vietnam pugnan por el control de las islas Paracelso, ubicadas igualmente en el mar de China Meridional.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 8pt;\">10. Basada en la llamada \u00abl\u00ednea punteada nueve veces\u00bb (9-dash line), definida en 1947 por Pek\u00edn aduciendo una hist\u00f3rica presencia en lo que denomina Nansha Qundao.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 8pt;\">11. Incluso ha llegado a la acci\u00f3n armada- como en 1974 y en 1988 contra Vietnam, por diferencias en las Paracelso y en las Spratly respectivamente- y al hostigamiento, en 2009, al buque estadounidense de vigilancia naval Impeccable.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 8pt;\">12. Ubicadas en un corredor estrat\u00e9gico a unos 400km. de Okinawa y a unos 350 de la costa china, su control fue traspasado por Washington a Tokio en 1972.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 8pt;\">13. Su propietario, el empresario japon\u00e9s Kunioki Kurihara, las ten\u00eda alquiladas al ministerio de defensa por un contrato que venci\u00f3 el pasado mes de marzo, por un importe anual de 321.000 d\u00f3lares. Ahora el gobierno nip\u00f3n se plantea la compra de tres islas por un total de 26 millones de d\u00f3lares, dejando una cuarta isla (Kuba) en r\u00e9gimen de alquiler, y sin adoptar decisi\u00f3n alguna sobre una quinta isla y tres formaciones rocosas que completan el archipi\u00e9lago.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 8pt;\">14. Para lo cual va a poner en marcha un proceso de identificaci\u00f3n de los posibles propietarios.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 8pt;\">15. Con ocasi\u00f3n de las maniobras navales conjuntas realizadas en julio de 2013 en el mar de Jap\u00f3n, en el marco de las relaciones militares que ambos han ido desarrollando desde 2005 en el seno de la Organizaci\u00f3n de Cooperaci\u00f3n de Shanghai.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 8pt;\">16. Mosc\u00fa, en pleno declive demogr\u00e1fico, siente la creciente presi\u00f3n china sobre sus lejanas (y pr\u00e1cticamente deshabitadas) tierras orientales, ricas en materias primas. Asimismo, sus posiciones en Asia Central o en el Sureste asi\u00e1tico difieren considerablemente.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para Pol\u00edtica Exterior A estas alturas del gui\u00f3n, de un proceso que empez\u00f3 hace tiempo, &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":194,"featured_media":6916,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[182,140],"tags":[],"iecah_area":[],"iecah_language":[],"class_list":["post-6917","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","category-articulos"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v17.2 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Estados Unidos y China, una extra\u00f1a pareja en Asia-Pac\u00edfico - IECAH<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/estados-unidos-y-china-una-extrana-pareja-en-asia-pacifico\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Estados Unidos y China, una extra\u00f1a pareja en Asia-Pac\u00edfico - IECAH\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Para Pol\u00edtica Exterior A estas alturas del gui\u00f3n, de un proceso que empez\u00f3 hace tiempo, &hellip;\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/estados-unidos-y-china-una-extrana-pareja-en-asia-pacifico\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"IECAH\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2013-11-04T23:00:00+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2021-08-03T14:38:39+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/chineeuu.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"288\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"175\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Jes\u00fas A. N\u00fa\u00f1ez Villaverde\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"24 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#website\",\"url\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/\",\"name\":\"IECAH\",\"description\":\"investigar. formar. incidir.\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":\"required name=search_term_string\"}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"ImageObject\",\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/estados-unidos-y-china-una-extrana-pareja-en-asia-pacifico\/#primaryimage\",\"inLanguage\":\"es\",\"url\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/chineeuu.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/chineeuu.jpg\",\"width\":288,\"height\":175,\"caption\":\"chineeuu\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/estados-unidos-y-china-una-extrana-pareja-en-asia-pacifico\/#webpage\",\"url\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/estados-unidos-y-china-una-extrana-pareja-en-asia-pacifico\/\",\"name\":\"Estados Unidos y China, una extra\\u00f1a pareja en Asia-Pac\\u00edfico - IECAH\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/estados-unidos-y-china-una-extrana-pareja-en-asia-pacifico\/#primaryimage\"},\"datePublished\":\"2013-11-04T23:00:00+00:00\",\"dateModified\":\"2021-08-03T14:38:39+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#\/schema\/person\/68514241dc968bb8ef9721125b7ac1ee\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/estados-unidos-y-china-una-extrana-pareja-en-asia-pacifico\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/estados-unidos-y-china-una-extrana-pareja-en-asia-pacifico\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/estados-unidos-y-china-una-extrana-pareja-en-asia-pacifico\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Estados Unidos y China, una extra\\u00f1a pareja en Asia-Pac\\u00edfico\"}]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#\/schema\/person\/68514241dc968bb8ef9721125b7ac1ee\",\"name\":\"Jes\\u00fas A. N\\u00fa\\u00f1ez Villaverde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#personlogo\",\"inLanguage\":\"es\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/61df57636c6eefeddce4947ceb7cd31de2b953866160646a9ca74d9c11b1cf0e?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/61df57636c6eefeddce4947ceb7cd31de2b953866160646a9ca74d9c11b1cf0e?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Jes\\u00fas A. N\\u00fa\\u00f1ez Villaverde\"},\"url\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/author\/jesusnunez\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Estados Unidos y China, una extra\u00f1a pareja en Asia-Pac\u00edfico - IECAH","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/estados-unidos-y-china-una-extrana-pareja-en-asia-pacifico\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Estados Unidos y China, una extra\u00f1a pareja en Asia-Pac\u00edfico - IECAH","og_description":"Para Pol\u00edtica Exterior A estas alturas del gui\u00f3n, de un proceso que empez\u00f3 hace tiempo, &hellip;","og_url":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/estados-unidos-y-china-una-extrana-pareja-en-asia-pacifico\/","og_site_name":"IECAH","article_published_time":"2013-11-04T23:00:00+00:00","article_modified_time":"2021-08-03T14:38:39+00:00","og_image":[{"width":288,"height":175,"url":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/chineeuu.jpg","path":"\/home\/ul-standards\/www\/iecah\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/chineeuu.jpg","size":"full","id":6916,"alt":"chineeuu","pixels":50400,"type":"image\/jpeg"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Jes\u00fas A. N\u00fa\u00f1ez Villaverde","Tiempo de lectura":"24 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#website","url":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/","name":"IECAH","description":"investigar. formar. incidir.","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/?s={search_term_string}"},"query-input":"required name=search_term_string"}],"inLanguage":"es"},{"@type":"ImageObject","@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/estados-unidos-y-china-una-extrana-pareja-en-asia-pacifico\/#primaryimage","inLanguage":"es","url":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/chineeuu.jpg","contentUrl":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/chineeuu.jpg","width":288,"height":175,"caption":"chineeuu"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/estados-unidos-y-china-una-extrana-pareja-en-asia-pacifico\/#webpage","url":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/estados-unidos-y-china-una-extrana-pareja-en-asia-pacifico\/","name":"Estados Unidos y China, una extra\u00f1a pareja en Asia-Pac\u00edfico - IECAH","isPartOf":{"@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/estados-unidos-y-china-una-extrana-pareja-en-asia-pacifico\/#primaryimage"},"datePublished":"2013-11-04T23:00:00+00:00","dateModified":"2021-08-03T14:38:39+00:00","author":{"@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#\/schema\/person\/68514241dc968bb8ef9721125b7ac1ee"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/estados-unidos-y-china-una-extrana-pareja-en-asia-pacifico\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/estados-unidos-y-china-una-extrana-pareja-en-asia-pacifico\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/estados-unidos-y-china-una-extrana-pareja-en-asia-pacifico\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Estados Unidos y China, una extra\u00f1a pareja en Asia-Pac\u00edfico"}]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#\/schema\/person\/68514241dc968bb8ef9721125b7ac1ee","name":"Jes\u00fas A. N\u00fa\u00f1ez Villaverde","image":{"@type":"ImageObject","@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#personlogo","inLanguage":"es","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/61df57636c6eefeddce4947ceb7cd31de2b953866160646a9ca74d9c11b1cf0e?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/61df57636c6eefeddce4947ceb7cd31de2b953866160646a9ca74d9c11b1cf0e?s=96&d=mm&r=g","caption":"Jes\u00fas A. N\u00fa\u00f1ez Villaverde"},"url":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/author\/jesusnunez\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6917","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/users\/194"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6917"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6917\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11864,"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6917\/revisions\/11864"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6916"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6917"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6917"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6917"},{"taxonomy":"iecah_area","embeddable":true,"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/iecah_area?post=6917"},{"taxonomy":"iecah_language","embeddable":true,"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/iecah_language?post=6917"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}