{"id":7963,"date":"2015-11-29T23:00:00","date_gmt":"2015-11-29T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/?p=7963"},"modified":"2021-07-26T10:53:58","modified_gmt":"2021-07-26T10:53:58","slug":"ia-que-juega-occidente-en-oriente-medio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/ia-que-juega-occidente-en-oriente-medio\/","title":{"rendered":"\u00bfA qu\u00e9 juega Occidente en Oriente Medio?"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-7962\" style=\"margin: 5px; float: left;\" src=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/635848695980707576h.jpg\" alt=\"  \" width=\"120\" height=\"68\" srcset=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/635848695980707576h.jpg 630w, https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/635848695980707576h-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 120px) 100vw, 120px\" \/><\/p>\n<p><strong>Para Ahora.<\/strong><\/p>\n<p>Una vez, otra y a\u00fan otra m\u00e1s. As\u00ed, tropezando interminablemente con la misma piedra, los pa\u00edses occidentales han ido haci\u00e9ndose corresponsables&#8230;<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-7962\" style=\"margin: 5px; float: left;\" src=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/635848695980707576h.jpg\" alt=\"635848695980707576h\" width=\"180\" height=\"101\" srcset=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/635848695980707576h.jpg 630w, https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/635848695980707576h-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 180px) 100vw, 180px\" \/><\/strong><\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Para Ahora.<\/strong><\/p>\n<p>Una vez, otra y a\u00fan otra m\u00e1s. As\u00ed, tropezando interminablemente con la misma piedra, los pa\u00edses occidentales han ido haci\u00e9ndose corresponsables de la crisis sist\u00e9mica que sufre hoy el mundo \u00e1rabo-musulm\u00e1n. Y ahora, con Siria e Irak en la cabeza (o, en otras palabras, con <a href=\"https:\/\/www.ahorasemanal.es\/un-estado-dentro-del-caos\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">D\u00e1esh<\/a> como principal enemigo a batir), todo parece dispuesto para a\u00f1adir un nuevo error a los ya cometidos en <a href=\"https:\/\/www.ahorasemanal.es\/para-que-fuimos-a-afganistan\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Afganist\u00e1n<\/a> e Irak.<\/p>\n<p> En su origen, con Londres como hegem\u00f3n mundial y con Par\u00eds tratando de sacar tajada de donde pudiera, la colonizaci\u00f3n europea permiti\u00f3 controlar unos territorios que serv\u00edan como activos para competir en la liga de las potencias mundiales, para colocar a mano de obra excedentaria (colonos) y para controlar las mejores tierras, dedicadas al cultivo de productos que cubrieran las necesidades de las metr\u00f3polis europeas correspondientes (lo que incluye a Italia, en parte de la actual Libia, y hasta a Espa\u00f1a, en parte del actual Marruecos). Pero muy pronto, ya en plena I Guerra Mundial, se hizo evidente que lo m\u00e1s valioso que hab\u00eda en algunas de esas tierras era el entonces denominado oro negro: el petr\u00f3leo (el gas vendr\u00eda m\u00e1s tarde). Y desde entonces toda la estrategia occidental se ha fundamentado en garantizar la seguridad energ\u00e9tica a toda costa.<\/p>\n<p class=\"ladillo\"><strong>Las reglas del juego<\/strong><\/p>\n<p>Con esa idea en mente, y ante el obligado proceso de descolonizaci\u00f3n impuesto tras el final de las contiendas mundiales, los pa\u00edses occidentales (con el sucesivo liderazgo de Londres y Washington) se han dedicado con fruici\u00f3n a un juego que, a grandes rasgos, se mantiene hasta la actualidad. Debe quedar claro, para entenderlo y para juzgarlo, que la prioridad fundamental ha sido siempre la estabilidad \u2014entendida como mantenimiento del <em>statu quo <\/em>impuesto desde su independencia\u2014 tanto de los pa\u00edses productores de hidrocarburos como de los que constituyen las v\u00edas de tr\u00e1nsito (terrestres y mar\u00edtimas) hacia nuestros mercados. A fin de cuentas es all\u00ed donde se localizan al menos dos terceras partes de las reservas mundiales de petr\u00f3leo y de gas.\u00a0<\/p>\n<p>La primera regla, aplicando el mantra hist\u00f3rico de \u201cdivide y vencer\u00e1s\u201d, ha sido la creaci\u00f3n de estados artificiales \u2014ah\u00ed est\u00e1n Kuwait, Jordania, L\u00edbano\u2026\u2014 en los que se ha obligado a vivir juntos a comunidades que no solo no tienen ning\u00fan inter\u00e9s en convivir, sino que acumulan una larga lista de confrontaciones vecinales. Por un lado, eso ha bloqueado el sue\u00f1o nacional de muchos pueblos \u2014kurdo, baluchi, past\u00fan\u2026\u2014 y, por otro, ha alimentado la competencia interna entre actores locales deseosos de monopolizar el poder. No puede sorprender, en consecuencia, que eso haya generado una inestabilidad estructural (que ilusoriamente las potencias occidentales han cre\u00eddo siempre tener bajo control) con cada vez m\u00e1s frecuentes episodios violentos.<\/p>\n<p> La segunda regla ha consistido en poner al frente de esos pa\u00edses (o, en su defecto, en apoyar a quien se hubiera impuesto a sus rivales por la v\u00eda que fuera) a dirigentes a los que \u00fanicamente hemos pedido que acepten su lugar subordinado en el juego, a cambio de garantizarles beneficios sin medida en la explotaci\u00f3n de las riquezas nacionales. M\u00e1s all\u00e1 de las obligadas referencias discursivas, nunca ha estado en la agenda occidental la instauraci\u00f3n de verdaderos estados de derecho, la democratizaci\u00f3n, el respeto de los derechos humanos o la atenci\u00f3n a las necesidades b\u00e1sicas de unas poblaciones crecientemente frustradas con sus propios dirigentes (y, por extensi\u00f3n, con un Occidente que perciben como el principal sustentador de sus fracasados, autoritarios y corruptos gobernantes).<\/p>\n<p> Por \u00faltimo, el juego se complet\u00f3 con la elecci\u00f3n de aliados preferentes tan notorios como Israel (en clave de seguridad), <a href=\"https:\/\/www.ahorasemanal.es\/los-saudies-financian-el-yihadismo\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Arabia Saud\u00ed<\/a> (en clave energ\u00e9tica) e Ir\u00e1n (el de Reza Pahlevi, por supuesto, como forma de mantener el equilibrio regional frente a las aspiraciones de liderazgo iraqu\u00ed). Como una simple muestra de esta \u00faltima regla, lo que ha guiado la actuaci\u00f3n occidental a partir del arranque del juego ha sido b\u00e1sicamente el enfoque cortoplacista, centrado preferentemente en recomponer el <em>statu quo <\/em>imperante ante cualquier desajuste (como la irrupci\u00f3n de Ruhollah Jomeini, en Ir\u00e1n, o la victoria electoral de Mohamed Morsi, en Egipto), echando mano de actores e instrumentos circunstanciales (vistos, como Sadam Husein o Abdelfatah al Sisi, como aparentes soluciones coyunturales hasta su mutaci\u00f3n en nuevos problemas).<\/p>\n<p> As\u00ed, como meros ejemplos de un perverso ejercicio de cinismo y parcheo, no hemos tenido reparos en apoyar a los llamados entonces muyahidines (para forzar la retirada sovi\u00e9tica de Afganist\u00e1n, alimentando de paso la creaci\u00f3n de Al Qaeda), a Sadam Husein (para tratar de frenar la revoluci\u00f3n iran\u00ed), a los talibanes (para intentar pacificar Afganist\u00e1n a principios de los a\u00f1os 90) y, siempre, a s\u00e1trapas y dictadores (ya fuera el r\u00e9gimen saud\u00ed o personajes como Mubarak, Ben Al\u00ed y hasta Gadafi). Aun siendo sobradamente conscientes de las carencias de ese tipo de aliados locales, nuestros gobiernos han entendido que la cruda defensa de los intereses geoestrat\u00e9gicos y geoecon\u00f3micos justificaba mirar para otro lado cuando violaban la ley internacional o los derechos humanos de sus propias poblaciones. Y eso explica tambi\u00e9n que tantas veces hayamos optado por jugar con fuego (bendiciendo golpes de Estado en Argelia y Egipto por temor a un islamismo pol\u00edtico con innegable apoyo popular, desatendiendo las movilizaciones ciudadanas de estos \u00faltimos cinco a\u00f1os o alentando a D\u00e1esh en su origen), por creer ingenuamente que nunca nos quemar\u00edamos en \u00e9l.<\/p>\n<p> Y en ese modelo de relaciones\u00a0\u2014con las l\u00f3gicas diferencias derivadas del distinto peso internacional de cada uno\u2014 se han movido desde hace d\u00e9cadas todos los gobiernos occidentales, gestionando (en lugar de resolviendo) los sucesivos contratiempos con la esperanza de que nada sustancial obligara a modificar unos par\u00e1metros que resultaban a la postre tan ventajosos. Por eso en este momento, cuando nos enfrentamos a un nuevo escenario de convulsi\u00f3n generalizada, debemos recordar que estamos atrapados en nuestro propio juego. Un juego que incluye ahora, tras los atentados de Par\u00eds del pasado 13 de noviembre, una acusada sobreactuaci\u00f3n que no debe llevarnos a enga\u00f1o al analizar lo que est\u00e1n planteando los principales actores occidentales.<\/p>\n<p class=\"ladillo\"><strong>Reparto de actores<\/strong><\/p>\n<p>Llama la atenci\u00f3n, en primer lugar, el furor belicista que caracteriza a Fran\u00e7ois Hollande. Aparentemente c\u00f3modo en su interpretaci\u00f3n de lo ocurrido como un acto de guerra y en enfatizar que la respuesta ser\u00e1 planteada en esos t\u00e9rminos, parece no haber entendido que el balance de ese mismo proyecto por parte de George W. Bush nos ense\u00f1\u00f3 que no basta con los instrumentos militares para enfrentarse a la amenaza del terrorismo yihadista. En su intento frustrado por contrarrestar las cr\u00edticas del Frente Nacional y su aprovechamiento electoral de los atentados \u2014como se acaba de constatar tras la primera ronda de las elecciones regionales del pasado d\u00eda 6\u2014 se ha subido al tren militarista, con una gira internacional que apenas ha logrado algo m\u00e1s que apoyos formales.<\/p>\n<p> Hollande debe saber que su decisi\u00f3n de emplear unos cuantos cazas m\u00e1s de los que ya cuenta la coalici\u00f3n liderada por Washington no permitir\u00e1 liquidar la amenaza de D\u00e1esh, pero aun as\u00ed ha ca\u00eddo en la tentaci\u00f3n de mostrar m\u00fasculo militar (inadecuado e insuficiente, dado que en ning\u00fan caso asume el despliegue de fuerzas terrestres) y de reclamar la creaci\u00f3n de una inefable coalici\u00f3n militar (cuando ni siquiera hay acuerdo entre los posibles participantes sobre si el objetivo es derribar el r\u00e9gimen sirio o derrotar a D\u00e1esh).<\/p>\n<p> Alemania, por su parte, no cuenta con la ventaja francesa de no depender tanto de los hidrocarburos de la regi\u00f3n (gracias a su apuesta nuclear), aunque, a cambio, su falta de pasado colonial en la zona le confiere un perfil menos problem\u00e1tico. En todo caso, Berl\u00edn (que comparte con Par\u00eds el pecado original, a ojos de Washington, de haberse opuesto a la invasi\u00f3n estadounidense de Irak de 2003) todav\u00eda est\u00e1 iniciando su andadura como aliado militar en operaciones internacionales, en un intento por superar sus traumas hist\u00f3ricos y por estar a la altura de sus responsabilidades como l\u00edder comunitario. Eso significa que su decisi\u00f3n de apoyar militarmente a Francia con el env\u00edo de algunos aviones de reconocimiento y de alg\u00fan buque de guerra a la zona \u2014dejando al descubierto el ensimismamiento de una Espa\u00f1a obnubilada por su campa\u00f1a electoral\u2014 es lo m\u00e1ximo que cabe esperar en un futuro previsible.<\/p>\n<p>Mientras tanto, Gran Breta\u00f1a se apunta tambi\u00e9n al bombardeo, una vez que el impacto de lo ocurrido en Par\u00eds permite a David Cameron superar las resistencias de un Parlamento escaldado por la experiencia de hace una d\u00e9cada en Irak y restablecer el alineamiento militar con Washington. Londres sabe que su relaci\u00f3n especial con el hegem\u00f3n mundial le reporta unos beneficios internacionales que, en solitario, escapar\u00edan a su condici\u00f3n de mera potencia media; por ello hay que entender que su decisi\u00f3n responde m\u00e1s a este criterio que a su af\u00e1n por bombardear a D\u00e1esh.<\/p>\n<p> Por \u00faltimo, el muy pragm\u00e1tico Obama sigue tratando de resistir la presi\u00f3n para no verse nuevamente empantanado m\u00e1s all\u00e1 de lo imprescindible en Irak y Siria. Es, obviamente, quien determina el nivel de implicaci\u00f3n occidental, no solo en el plano pol\u00edtico sino tambi\u00e9n en el militar. De ah\u00ed que nadie vaya a ir m\u00e1s all\u00e1 de lo ya conocido desde que en agosto de 2014 empez\u00f3 a bombardear objetivos de D\u00e1esh en ambos pa\u00edses. A eso se suma el env\u00edo de armas e instructores a los llamados rebeldes (jugando nuevamente con fuego), as\u00ed como el despliegue de unidades de operaciones especiales.<\/p>\n<p> Dado que la prioridad actual es debilitar a D\u00e1esh, derribando su delirante califato \u2014y nadie parece ver m\u00e1s all\u00e1 de ese horizonte\u2014, y que no hay voluntad para implicar tropas terrestres en la cantidad necesaria, Washington parece claramente dispuesto a sumar a su bando a todo el que est\u00e9 dispuesto a colaborar. Y eso \u2014si se considera que ni las tropas iraqu\u00edes ni las inestables plataformas sirias de rebeldes parecen suficientemente operativas\u2014 incluye cada vez de forma m\u00e1s visible al propio r\u00e9gimen sirio. Para llegar a ese punto hay todav\u00eda que vencer ciertas reticencias, como las expresadas inicialmente por Turqu\u00eda y Francia, pero hoy todo indica que el pr\u00f3ximo paso ser\u00e1 la designaci\u00f3n f\u00e1ctica de Bashar al Asad como aliado imprescindible.\u00a0De ese modo habremos llegado nuevamente al punto de partida, apostando por personajes impresentables para conjurar (que no resolver) un problema puntual. Y as\u00ed una vez y otra, y a\u00fan otra m\u00e1s.<\/p>\n<p class=\"ladillo\"><strong>Rusia est\u00e1 en otra onda<\/strong><\/p>\n<p>Consciente ya durante la guerra fr\u00eda de que, frente a su adversario planetario, su peso en el mundo \u00e1rabe era netamente menor \u2014apenas notable en su intento por mantener a Argelia en su \u00f3rbita y en \u201crobar\u201d por un tiempo a Egipto de las manos de Washington\u2014, desde hace d\u00e9cadas Siria pas\u00f3 a ser la pieza principal de su envite en la regi\u00f3n. Tras la salida del abismo en el que Rusia ha estado metida hasta hace una d\u00e9cada, <a href=\"https:\/\/www.ahorasemanal.es\/putin,-el-cuervo-y-el-zorro\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Putin<\/a>, con su apuesta por consolidar el poder de un fiel aliado hist\u00f3rico, est\u00e1 tratando de conjugar simult\u00e1neamente varios objetivos.<\/p>\n<p> Por un lado, su apoyo a <a href=\"https:\/\/www.ahorasemanal.es\/la-discordia-que-favorece-al-regimen-de-bashar-al-asad\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Al Asad<\/a> se explica por su inter\u00e9s en mantener Tartus como la base naval que le permite garantizar la presencia de sus buques de guerra en aguas mediterr\u00e1neas. Adem\u00e1s, con su creciente empe\u00f1o militar \u2014incluyendo tropas terrestres que ya han entrado en combate contra enemigos del r\u00e9gimen, sean rebeldes o D\u00e1esh\u2014 intenta frenar en suelo sirio un yihadismo que teme ver ma\u00f1ana presente en su propio territorio (Chechenia, Daguest\u00e1n\u2026). En un plano superior hay que considerar que con su implicaci\u00f3n busca ser reconocido como un actor global con el que hay que contar en la b\u00fasqueda de soluciones a los conflictos actuales, al tiempo que as\u00ed obtiene una baza de negociaci\u00f3n adicional para tratar de contrarrestar la creciente implicaci\u00f3n de Washington en Ucrania.<\/p>\n<p> Mosc\u00fa, enfatizando que es el \u00fanico grande que apoya al Gobierno legalmente constituido en Siria, se acerca as\u00ed a su objetivo de doblegar la resistencia occidental a su aliado local, mientras aumenta su influencia en Ir\u00e1n e Irak. Queda por ver si por la misma v\u00eda logra rebajar el peso de Turqu\u00eda en la ecuaci\u00f3n regional sin poner en peligro por ello sus intereses principales: el tr\u00e1nsito por los estrechos del B\u00f3sforo y Dardanelos y la construcci\u00f3n del gasoducto Turkstream y de una central nuclear.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para Ahora. Una vez, otra y a\u00fan otra m\u00e1s. 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