{"id":8112,"date":"2016-05-03T01:00:37","date_gmt":"2016-05-03T01:00:37","guid":{"rendered":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/?p=8112"},"modified":"2021-07-22T14:44:37","modified_gmt":"2021-07-22T14:44:37","slug":"armas-nucleares-reliquias-del-pasado-o-pesadillas-del-futuro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/armas-nucleares-reliquias-del-pasado-o-pesadillas-del-futuro\/","title":{"rendered":"Armas nucleares: \u00bfreliquias del pasado o pesadillas del futuro?"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-8111\" style=\"margin: 5px; float: left;\" src=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/GettyImages-73944329h.jpg\" alt=\"GettyImages-73944329h\" width=\"120\" height=\"68\" srcset=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/GettyImages-73944329h.jpg 630w, https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/GettyImages-73944329h-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 120px) 100vw, 120px\" \/><\/p>\n<p>\u00a0<strong>Para Ahora Semanal.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-8111\" style=\"margin: 5px; float: left;\" src=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/GettyImages-73944329h.jpg\" alt=\"GettyImages-73944329h\" width=\"180\" height=\"101\" srcset=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/GettyImages-73944329h.jpg 630w, https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/GettyImages-73944329h-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 180px) 100vw, 180px\" \/><\/strong><\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<strong>Para Ahora Semanal.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Es, con diferencia, la mayor amenaza que pende sobre nuestras cabezas. El poder destructivo de los arsenales con los que cuentan los nueve pa\u00edses nucleares es de tal calibre que su materializaci\u00f3n extinguir\u00eda la vida humana en el planeta. Pero es tambi\u00e9n la m\u00e1s improbable, como lo demuestra el hecho de que, con la tr\u00e1gica excepci\u00f3n de Hiroshima y Nagasaki en 1945, nunca se hayan utilizado en las innumerables guerras que ha habido desde aquellos d\u00edas. Eso ha hecho que, por un lado, tras el final de la guerra fr\u00eda sean cada vez m\u00e1s s\u00f3lidos los argumentos que insisten en su irrelevancia en t\u00e9rminos de disuasi\u00f3n real y demandan, en consecuencia, su eliminaci\u00f3n. Pero tambi\u00e9n son cada vez m\u00e1s los ejemplos, derivados de la m\u00e1s pura <em>real politik<\/em>, que muestran el af\u00e1n de un creciente n\u00famero de actores por hacerse con ellas o por modernizar sus arsenales.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p class=\"ladillo\"><strong>Din\u00e1mica antinuclear en alza<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La postura antinuclear se basa tanto en consideraciones \u00e9ticas como econ\u00f3micas y estrat\u00e9gicas. Entre las primeras destaca el rechazo a unas armas cuyo uso supondr\u00eda un ataque indiscriminado contra poblaci\u00f3n civil indefensa, tal como sostuvo en 1996 el Dictamen de la Corte Internacional de Justicia de la Haya al denunciar las brutales consecuencias humanitarias de una guerra nuclear. Junto a ellas ya son tradicionales las que plantean el debate en t\u00e9rminos de \u201cca\u00f1ones o mantequilla\u201d, destacando el elevad\u00edsimo coste de oportunidad en el que se incurre al crear y mantener un arsenal que nunca se va a utilizar realmente, mientras se dejan sin atender necesidades sociales que, en el fondo, alimentan procesos que con demasiada frecuencia estallan violentamente. Por \u00faltimo, resulta poco cre\u00edble que puedan disuadir a grupos terroristas que ni representan a una poblaci\u00f3n ni disponen de un territorio sobre el que ejercer una represalia.<\/p>\n<p> Dado que Washington y Mosc\u00fa acumulan pr\u00e1cticamente el 95% de todas las cabezas nucleares existentes, son ellos los principales referentes en cualquier intento por librar al mundo de esa carga. En el planeta existen ya cinco zonas libres de dichas armas \u2014mientras se retrasa <em>sine die<\/em> la creaci\u00f3n de una en Oriente Medio\u2014, pero nada apunta a que ninguno de los citados, m\u00e1s Pek\u00edn, Par\u00eds y Londres, est\u00e9n dispuestos a renunciar a un activo que como m\u00ednimo les garantiza, en funci\u00f3n de unas reglas de juego anacr\u00f3nicas, privilegios negados a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La experiencia acumulada lleva a la conclusi\u00f3n de que el entramado de acuerdos y planes de reducci\u00f3n es insuficiente para que, a medio plazo, se materialice el sue\u00f1o que Barack Obama expres\u00f3 en su famoso discurso de Praga, en abril de 2009. El <a href=\"http:\/\/www.un.org\/es\/conf\/npt\/2005\/npttreaty.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"text-decoration: underline;\">Tratado de No Proliferaci\u00f3n<\/span><\/a> (TNP) ha logrado al menos aprobar, en 1995, su vigencia indefinida y, junto a la A<a href=\"https:\/\/www.iaea.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"text-decoration: underline;\">gencia Internacional de la Energ\u00eda At\u00f3mica<\/span><\/a> (AIEA), ha impedido que hoy existan las 24 potencias nucleares que se pronosticaban hace 40 a\u00f1os. Pero ni ha conseguido que las cinco potencias nucleares reconocidas como tales (Estados Unidos, Rusia, China, Gran Breta\u00f1a y Francia) hayan cumplido plenamente con el art\u00edculo VI, que demanda su desarme, ni ha logrado que Pakist\u00e1n, India o Israel se sometan a sus estipulaciones, ni pudo evitar que Corea del Norte realizara su primera prueba nuclear en 2006.<\/p>\n<p> Tampoco el r\u00e9gimen internacional de control de tecnolog\u00eda de misiles (MTCR, establecido en 1987 y con 34 pa\u00edses comprometidos) ha frenado la proliferaci\u00f3n de misiles crucero y de drones armados que f\u00e1cilmente pueden derivar en misiles, aunque haya ralentizado el acceso de algunos pa\u00edses a misiles bal\u00edsticos de largo alcance. Lo mismo cabe decir del tratado que pretende prohibir todos los ensayos nucleares (CTBT, aprobado en 1996 y ya con 183 pa\u00edses comprometidos), dado que todav\u00eda no ha entrado en vigor al faltar la firma de pa\u00edses como China, Corea del Norte, Egipto, Estados Unidos, India, Ir\u00e1n, Israel y Pakist\u00e1n. En ese cap\u00edtulo entran igualmente los sucesivos tratados bilaterales que han firmado Mosc\u00fa y Washington, contando con que, por un lado, ambos parecen dispuestos a cumplir el compromiso establecido en el Nuevo <a href=\"http:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/wps\/portal\/rielcano\/contenido?WCM_GLOBAL_CONTEXT=\/elcano\/elcano_es\/zonas_es\/defensa+y+seguridad\/ari116-2010\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"text-decoration: underline;\">START<\/span><\/a> (que les impone reducir sus armas estrat\u00e9gicas hasta un m\u00e1ximo de 1.550 para antes de febrero de 2018) mientras, por otro, se suceden los anuncios de planes de modernizaci\u00f3n de sus respectivas triadas y el INF (firmado en 1987 para eliminar las armas de alcance intermedio) est\u00e1 en peligro de desactivaci\u00f3n por los incumplimientos de ambos (Rusia con el misil crucero R-500 y EE.UU. con el despliegue de drones armados y de sistemas lanzamisiles MK41). Por otra parte, los otros tres poderes nucleares nunca han mostrado inter\u00e9s por ese tipo de acuerdos.<\/p>\n<p> A este esfuerzo por librar al mundo de una permanente espada de Damocles se suman iniciativas como la <a href=\"http:\/\/es.icanw.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"text-decoration: underline;\">Campa\u00f1a Internacional para la Abolici\u00f3n de las Armas Nucleares<\/span><\/a> \u2014que en su \u00faltima reuni\u00f3n en Viena convoc\u00f3 a representantes de 158 pa\u00edses\u2014 y el movimiento Global Zero \u2014que desde 2008 reclama un acuerdo de prohibici\u00f3n total para 2030\u2014. Ambas han cobrado impulso a partir del impacto producido por el art\u00edculo publicado conjuntamente en 2007 por personajes tan significativos como Henry Kissinger, George Shultz, William Perry y Sam Nunn, planteando la obsolescencia de las armas nucleares como elementos de disuasi\u00f3n y proponiendo una cumbre de las cinco potencias nucleares, junto a otros actores relevantes en ese campo, para acordar la eliminaci\u00f3n completa de los arsenales y programas existentes.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p class=\"ladillo\"><strong>Corriente pronuclear en auge<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan las estimaciones m\u00e1s recientes, existen unas 16.300 cabezas nucleares localizadas en 98 instalaciones ubicadas en 14 pa\u00edses. Entretanto, hay 25 pa\u00edses que cuentan con suficiente material nuclear para fabricar una bomba. Los ejemplos de Pakist\u00e1n e India, pero m\u00e1s a\u00fan el de Corea del Norte, muestran bien a las claras que esa opci\u00f3n no depende tanto del nivel de desarrollo econ\u00f3mico de un pa\u00eds como de la voluntad decidida de sus gobernantes para embarcarse en el proceso, aunque eso pueda tener un alto coste internacional (al violar el TNP) e interno para su propia poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p> Entre las motivaciones que pueden llevar a un pa\u00eds a hacerse con esos ingenios se suele destacar su capacidad de disuasi\u00f3n m\u00e1xima frente a cualquier enemigo. Entendidas en general como armas de \u00faltimo recurso (aunque no fue as\u00ed como Washington actu\u00f3 al final de la Segunda Guerra Mundial), se supone que sirven para frenar en \u00faltima instancia a quien quiera poner en peligro los intereses vitales de su poseedor. Fue la OTAN quien recurri\u00f3 a ese planteamiento antes que nadie, con su estrategia de \u201crepresalia masiva\u201d, buscando disuadir a Mosc\u00fa de que aprovechara su superioridad convencional, una vez derrotado el r\u00e9gimen nazi, para invadir y dominar Europa occidental, lo que le asegurar\u00eda la hegemon\u00eda mundial.<\/p>\n<p> Desde entonces, en paralelo al desarrollo franc\u00e9s de su peculiar estrategia nuclear de <em>tous azimut <\/em>(el arsenal brit\u00e1nico apenas es un ap\u00e9ndice del estadounidense), los europeos occidentales vivimos bajo la cobertura nuclear estadounidense. Una cobertura que, a\u00fan hoy, determina que EE.UU. sea el \u00fanico pa\u00eds que despliega armas nucleares t\u00e1cticas (bombas de gravitaci\u00f3n B-61) fuera de su territorio, en bases a\u00e9reas de Alemania, B\u00e9lgica, Italia, Pa\u00edses Bajos y Turqu\u00eda. Una Europa, por tanto, que en el \u00e1mbito internacional sigue a\u00fan hoy asumiendo su minor\u00eda de edad al estar subordinada al dictado de un garante externo que, obviamente, persigue sus propios intereses.<\/p>\n<p> Adicionalmente, el recurso al arma nuclear tambi\u00e9n adquiere sentido para reg\u00edmenes \u2014como el norcoreano o el iran\u00ed\u2014 que pretenden garantizar su supervivencia a toda costa, advertidos de que hay un generalizado inter\u00e9s por provocar su ca\u00edda. Lo mismo cabr\u00eda decir de Israel que, pese al notorio respaldo estadounidense, ha optado por entrar en ese exclusivo club nuclear (al margen del TNP y sin confirmaci\u00f3n oficial) para contar con su propia capacidad disuasoria de \u00faltimo recurso frente a unos vecinos que percibe como permanentemente agresivos. Por \u00faltimo, como bien saben los gobernantes franceses (en la pr\u00e1ctica) e iran\u00edes (en sue\u00f1os), el arma nuclear proporciona un mayor peso internacional, muy \u00fatil para defender los intereses propios, para evitar imposiciones indeseables o para aspirar al liderazgo regional.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Todo lo anterior determina que, aunque no suelen plantear en p\u00fablico sus posiciones, los defensores de la opci\u00f3n nuclear cobren renovada fuerza en la actualidad. En ese poderoso c\u00edrculo de opini\u00f3n confluyen tanto los intereses de las industrias de defensa como los de funcionarios civiles y militares que defienden sus propios intereses corporativos, hasta el punto de que hoy pesa m\u00e1s el factor econ\u00f3mico e industrial que el estrat\u00e9gico a la hora de tomar decisiones en este terreno. Tanto unos como otros defienden ante los respectivos gobiernos que las armas nucleares siguen siendo imprescindibles como elementos de disuasi\u00f3n y, cada vez m\u00e1s abiertamente, como armas de combate. Esto \u00faltimo, en funci\u00f3n de los avances tecnol\u00f3gicos aplicados a este campo, va adquiriendo fuerza de manera muy acelerada al imaginar que, en contra del presupuesto b\u00e1sico de la destrucci\u00f3n mutua asegurada, las armas nucleares pueden proporcionar la victoria. Si finalmente esa tendencia se impone, no solo estar\u00e1n en peligro los frenos aplicados hasta ahora, sino que es f\u00e1cil pronosticar una aceleraci\u00f3n del desarrollo tecnol\u00f3gico aplicado a este campo para proporcionar a los decisores pol\u00edticos una amplia gama de opciones ofensivas, al tiempo que vayan tomando cuerpo escudos antimisiles que hagan supuestamente invulnerable al atacante.<\/p>\n<p> En favor de esta corriente no solo cabe incluir a Mosc\u00fa \u2014esforz\u00e1ndose en modernizar su anticuado arsenal estrat\u00e9gico con los RS-24 y SS-27, los submarinos de la clase Borei y los SLBM Bulava\u2014 sino tambi\u00e9n a Washington. Obama solo logr\u00f3 convencer a un Congreso mayoritariamente republicano de la ratificaci\u00f3n del Nuevo START a cambio de aprobar un ambicioso programa de modernizaci\u00f3n que se acaba de concretar con ocasi\u00f3n de la IV Cumbre de Seguridad Nuclear a principios de este mismo mes, estimado en unos 880.000 millones de euros para las pr\u00f3ximas tres d\u00e9cadas. Para salvar la paradoja que supone una propuesta de este tipo en boca del premio nobel de la Paz, se insiste en que, mientras existan, EE.UU. tendr\u00e1 un arsenal cre\u00edble y que la modernizaci\u00f3n es el camino obligado hacia la reducci\u00f3n, un argumento que anima tambi\u00e9n a chinos y brit\u00e1nicos en la misma direcci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p class=\"ladillo\"><strong>Coda final<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Un mundo sin armas nucleares no est\u00e1 a la vuelta de la esquina. Ninguno de los nueve pa\u00edses nucleares desea actualmente que se den pasos decididos en esa direcci\u00f3n y no son pocos los que se sienten tentados de seguir la misma senda. Entre los primeros las reducciones realizadas en estos \u00faltimos a\u00f1os responden m\u00e1s a dificultades econ\u00f3micas y ya son visibles nuevamente los esfuerzos por asignar crecientes presupuestos a la modernizaci\u00f3n de los arsenales. Entre los dem\u00e1s, la iniciativa de Obama, con las cuatro Cumbres de Seguridad Nuclear celebradas hasta ahora, ya ha mostrado sus limitaciones. Es cierto que ha logrado que 13 pa\u00edses hayan eliminado todo su material nuclear y que otros 13 lo hayan hecho parcialmente, pero tambi\u00e9n lo es que el TNP presenta fisuras importantes, mientras sigue pendiente la aprobaci\u00f3n un\u00e1nime del Protocolo Adicional de 1997, que permitir\u00eda inspecciones m\u00e1s intrusivas de la AIEA.<\/p>\n<p> El fantasma del terrorismo nuclear sigue siendo, sobre todo, un fantasma. M\u00e1s all\u00e1 del alarmismo que rodea al asunto, est\u00e1 fuera del alcance de cualquier organizaci\u00f3n terrorista desarrollar por s\u00ed misma un ingenio nuclear. Tampoco es razonable imaginar que un Estado nuclear vaya a entregar una de esas armas a un grupo terrorista, sabiendo que no podr\u00e1 controlarlo en su totalidad y que, adem\u00e1s, se arriesga a una represalia directa dado que se detecta de forma inmediata de qu\u00e9 laboratorio procede el material empleado. Por \u00faltimo, el uso de una \u201cbomba nuclear sucia\u201d (explosivo convencional con material radiactivo), aunque posible, no supone en ning\u00fan caso un efecto tan mort\u00edfero como a menudo se menciona de manera sensacionalista.<\/p>\n<p> La reducci\u00f3n de arsenales potenciar\u00e1 la amenaza. Cuanto menor sea el n\u00famero de armas nucleares existentes mayor importancia tendr\u00e1n los sistemas de verificaci\u00f3n, dado que cualquier ocultaci\u00f3n exitosa de material operativo supondr\u00eda una ventaja decisiva en el balance de fuerzas que hasta hoy ha permitido mantener el equilibrio del terror. Sin garant\u00edas de transparencia absoluta, ninguna potencia nuclear querr\u00e1 deshacerse de sus arsenales por temor a quedar indefensa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0Para Ahora Semanal. \u00a0 \u00a0<\/p>\n","protected":false},"author":194,"featured_media":8111,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[182,140],"tags":[],"iecah_area":[],"iecah_language":[],"class_list":["post-8112","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","category-articulos"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v17.2 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Armas nucleares: \u00bfreliquias del pasado o pesadillas del futuro? - IECAH<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/armas-nucleares-reliquias-del-pasado-o-pesadillas-del-futuro\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Armas nucleares: \u00bfreliquias del pasado o pesadillas del futuro? - IECAH\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"\u00a0Para Ahora Semanal. \u00a0 \u00a0\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/armas-nucleares-reliquias-del-pasado-o-pesadillas-del-futuro\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"IECAH\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2016-05-03T01:00:37+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2021-07-22T14:44:37+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-content\/uploads\/2016\/05\/GettyImages-73944329h.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"630\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"355\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Jes\u00fas A. 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