{"id":9097,"date":"2020-07-02T05:31:28","date_gmt":"2020-07-02T05:31:28","guid":{"rendered":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/?p=9097"},"modified":"2021-07-13T11:26:02","modified_gmt":"2021-07-13T11:26:02","slug":"jugar-con-fuego-sin-asumir-las-consecuencias-apoyo-a-impresentables","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/jugar-con-fuego-sin-asumir-las-consecuencias-apoyo-a-impresentables\/","title":{"rendered":"Jugar con fuego sin asumir las consecuencias: apoyo a impresentables"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;\" src=\"https:\/\/cdn.esglobal.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Khalifa-Haftar_Conte.jpg\" alt=\"\" width=\"670\" height=\"446\" \/><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><strong><strong>Para <a href=\"https:\/\/www.esglobal.org\/jugar-con-fuego-sin-asumir-las-consecuencias-apoyo-a-impresentables\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Esglobal<\/a>. <\/strong><\/strong><\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong style=\"font-size: 16px; margin: 0px; padding: 0px; border: 0px #e6e6e6; font-family: 'Droid Serif'; font-stretch: inherit; line-height: inherit; vertical-align: baseline; caret-color: #505050; color: #505050; -webkit-text-size-adjust: 100%;\"><span style=\"margin: 0px; padding: 0px; border: 0px #e6e6e6; font-family: inherit; font-size: inherit; font-style: italic; font-variant-caps: inherit; font-weight: inherit; font-stretch: inherit; line-height: inherit; vertical-align: baseline;\">La peligrosa tentaci\u00f3n de Gobiernos y Estados de apoyarse en se\u00f1ores de la guerra, criminales, milicias y todo tipo de grup\u00fasculos violentos para lograr prop\u00f3sitos geopol\u00edticos y geoecon\u00f3micos<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pueden ser gobiernos como el de Bashar al Asad en Siria, grupos paraestatales tales como Ham\u00e1s, Hezbol\u00e1 o los hut\u00edes en Oriente Medio o se\u00f1ores de la guerra, bandidos, maras, criminales y hasta terroristas y mercenarios en una amplia gama que va desde los c\u00e1rteles latinoamericanos y las guerrillas y milicias de muy distinto signo hasta los talibanes afganos, Al Qaeda, Daesh, el Ej\u00e9rcito Nacional Libio comandado por Jalifa Haftar e innumerables grup\u00fasculos violentos apenas disfrazados con alg\u00fan m\u00ednimo discurso ideol\u00f3gico. Para quienes tienen alma de demiurgo y se sienten tentados de tomar atajos para lograr sus fines, todos ellos aparecen a sus ojos en alg\u00fan momento como potenciales instrumentos \u00fatiles. Instrumentos de los que normalmente reniegan en p\u00fablico sus patronos, pero muy presentes en sus agendas como parte de un juego de alto riesgo que suele provocar los eufem\u00edsticamente denominados \u00abefectos colaterales\u00bb que se ceban con la poblaci\u00f3n civil y que, en no pocas ocasiones, acaban por quemar a quienes los promueven.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ninguno de ellos, por supuesto, tendr\u00eda espacio y acogida en un mundo ideal, donde la ONU no solo tendr\u00eda la voluntad sino tambi\u00e9n la capacidad real para gestionar la agenda de paz y seguridad a escala planetaria, vigilando que todos cumplen las reglas de juego y castigando al que se las salte. Del mismo modo, tampoco los Estados miembros de la comunidad internacional les dar\u00edan cancha, ajust\u00e1ndose en la defensa de sus leg\u00edtimos intereses a no usar ni amenazar a otros con la fuerza, a no entrometerse en sus asuntos internos, a respetar el Derecho internacional y a confiar en la ONU como un polic\u00eda global efectivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, por desgracia, en el mundo real nada de eso sucede. Hoy la ONU est\u00e1 totalmente marginada e incapacitada para cumplir su tarea (nada menos que evitar la guerra a las generaciones futuras, como recoge su Carta fundacional). Tambi\u00e9n hay Estados, tanto si son democr\u00e1ticos como si son se\u00f1alados como dictaduras, que olvidan con demasiada frecuencia los valores y principios que dicen defender y promover en el concierto internacional, cayendo en la tentaci\u00f3n de optar por impresentables, cre\u00e1ndolos o potenci\u00e1ndolos, al servicio de sus intereses geopol\u00edticos y geoecon\u00f3micos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quienes, desde una plataforma estatal, practican el todo vale suelen responder, en principio, a dos motivaciones. La primera se hace m\u00e1s obvia cuando para el que decide entrar en ese tipo de relaciones con indeseables no est\u00e1n en juego sus intereses vitales. En ese caso, se prefiere reservar las propias fuerzas para mejor ocasi\u00f3n y emplear a actores locales que hagan el trabajo sucio. Ejemplos tan notorios como la Contra nicarag\u00fcense, los muyahidines afganos o, m\u00e1s recientemente, los hombrecitos de verde en Ucrania sirven para mostrar c\u00f3mo tanto Washington como Mosc\u00fa y muchos otros han acabado creyendo que pod\u00edan manipular a su antojo a peque\u00f1os monstruos dispuestos a cumplir a rajatabla sus dictados. La segunda, muy ligada a la anterior, responde al intento de escapar al escrutinio parlamentario y medi\u00e1tico que suele suponer el empleo de tropas propias en aventuras militares fuera del territorio nacional. Quienes prefieren esta opci\u00f3n cuentan con que la muerte de extra\u00f1os en operaciones m\u00e1s o menos encubiertas no tiene la misma repercusi\u00f3n entre su propia opini\u00f3n p\u00fablica en t\u00e9rminos electorales, lo que creen que les otorga un mayor margen de maniobra, aunque eso suponga hacer dejaci\u00f3n de sus responsabilidades y adentrarse en aguas muy turbias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su parte, en el otro extremo del espectro, son muchos los gobiernos y grupos no estatales deseosos de contar con el apoyo de padrinos generosos, dispuestos a jugar con fuego. Saben que con sus propias fuerzas les resulta imposible lograr sus prop\u00f3sitos y conf\u00edan en que un poder superior les permita alcanzarlos. Y eso vale tanto para un Sad\u00e1m Husein que Estados Unidos vio en su d\u00eda como un ariete manejable y capacitado para echar abajo la revoluci\u00f3n iran\u00ed encabezada por el ayatol\u00e1 Jomein\u00ed, como para los dirigentes kurdos que en repetidas ocasiones se han puesto en manos estadounidenses con el fin de avanzar en su sue\u00f1o pol\u00edtico de constituir un Estado propio o los rebeldes (expresi\u00f3n que esconde a menudo a espec\u00edmenes poco recomendables) deseosos de derribar a Muamar al Gadafi o a Bashar al Asad. Aunque sean conscientes que hay un riesgo claro de quedar abandonados en mitad del camino -cuando sus servicios ya no sean considerados \u00fatiles para los prop\u00f3sitos de quienes los respaldaban-, saben tambi\u00e9n que no pueden despreciar esa ayuda si desean acercarse a sus objetivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y en ese cruce de intereses y c\u00e1lculos rec\u00edprocos se terminan por encontrar unos y otros. Los primeros, traspasando los l\u00edmites que impone el Derecho internacional, creen poder as\u00ed acortar los tiempos para imponer su agenda, manipulando los sue\u00f1os (o las pesadillas) de actores menores para convertirlos en carne de ca\u00f1\u00f3n al servicio de sus intereses. Los segundos, que saben que van a ser negados y hasta criticados p\u00fablicamente por sus patrocinadores, entienden que esa cobertura es la v\u00eda principal, sino la \u00fanica, para poder superar sus propias limitaciones y aspirar a alcanzar sus objetivos finales, sean estos pol\u00edticos o, cada vez m\u00e1s frecuentemente, meramente cremat\u00edsticos. A fin de cuentas, unos y otros calculan que, si la aventura conjunta resulta exitosa, tiempo habr\u00e1 de reescribir la Historia para travestir de h\u00e9roes y luchadores por la libertad a sus participantes, integr\u00e1ndolos incluso en la vida nacional en la nueva etapa que se abra tras la victoria. En caso contrario, lo habitual es olvidarse de aquellos cuya compa\u00f1\u00eda ya no resulta rentable y buscar un chivo expiatorio que cargue con la responsabilidad de haber hecho lo incorrecto. Y, si las cr\u00edticas suben de tono, a\u00fan cabe elevar el discurso exculpatorio, echando mano de eufemismos tan manidos y desgastados como el de la necesidad de bajar a las cloacas y ensuciarse para defender la democracia o, como \u00faltima ratio regis, haciendo referencia a los tan sacralizados intereses superiores del Estado que a tantos les sirven de patente de corso para llevar a cabo acciones ilegales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La m\u00e1s pura realpolitik puede intentar justificar este tipo de comportamiento, aduciendo que en ocasiones no hay m\u00e1s remedio que mancharse si se quiere desbloquear una situaci\u00f3n conflictiva. Pero, adem\u00e1s de las consideraciones \u00e9ticas y de las que emanan del compromiso adquirido de respetar las leyes y los derechos humanos -que ya deber\u00edan ser suficientes para resistir la tentaci\u00f3n-, basta con repasar tantos ejemplos de fracaso cosechado por esa v\u00eda para concluir que en ning\u00fan caso cabe verlo como una buena pr\u00e1ctica. Hasta que se llegue a entender que la defensa de valores y principios no es incompatible con la defensa de intereses geopol\u00edticos y geoecon\u00f3micos -por el contrario, es la mejor v\u00eda para garantizarlos-, bastar\u00eda con tener presente los efectos negativos de confiar en maleantes de todo signo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, a pesar de las lecciones aprendidas se constata que sigue recurri\u00e9ndose cotidianamente a esos actores como socios o aliados. Y las razones para ello son desgraciadamente m\u00faltiples. En primer lugar, por el convencimiento de que, aunque hacerlo suponga una violaci\u00f3n del Derecho internacional y una abierta incoherencia entre las palabras y los hechos de quien se decide a recurrir a ellos, se cuenta con que ser\u00e1 muy dif\u00edcil demostrar la relaci\u00f3n entre el promotor y el ejecutor hasta el punto de que de ah\u00ed pueda derivarse una condena efectiva. Adem\u00e1s de esa sensaci\u00f3n generalizada de impunidad, corroborada por tantos ejemplos conocidos (incluyendo los actuales de la implicaci\u00f3n militar rusa y turca en el conflicto libio), el dominante enfoque cortoplacista que define las relaciones internacionales explica, asimismo, que ante la falta de voluntad para realizar un esfuerzo sostenido en el tiempo que atienda a las causas estructurales que explican la violencia, se opte por recurrir a f\u00f3rmulas de supuesto efecto inmediato, aunque con ello acaben cre\u00e1ndose m\u00e1s problemas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si a eso se suma que tambi\u00e9n con frecuencia esos circunstanciales aliados tienen sus propias agendas es f\u00e1cil suponer que, sobre todo cuando el conflicto en el que est\u00e1n inmersos se prolonga en el tiempo, no van a limitarse a cumplir subordinadamente lo que les indica su patr\u00f3n exterior, sino que tender\u00e1n a desarrollar sus propios planes. Estos pueden no coincidir con los de su patrocinador e incluso pueden derivar en que terminen por morder la mano de quien les ha dado de comer hasta entonces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No son, en definitiva, ni un mal menor ni una opci\u00f3n inesquivable. Y la toma de conciencia sobre las hipotecas que generan con respecto a sus patrocinadores, tanto en imagen como en afectaci\u00f3n a sus verdaderos intereses y en las enormes dificultades para lograr liberarse de las criaturas que ellos mismos han creado o potenciado -lo que muchas veces lleva a un mayor empantanamiento en estrategias fracasadas (como ocurri\u00f3, por ejemplo, con el apoyo estadounidense a los se\u00f1ores de la guerra y a los talibanes en Afganist\u00e1n)- deber\u00eda ser suficientemente disuasoria para rechazar implicarse en un juego tan peligroso y condenable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">IMAGEN: El general libio Khalifa Haftar con el Presidente italiano, Giuseppe Conte, en la Conferencia para Libia celebrada en Palerno, 2018. Tullio Puglia\/Getty Images<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Para Esglobal. \u00a0 La peligrosa tentaci\u00f3n de Gobiernos y Estados de apoyarse en se\u00f1ores &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":194,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[182,140],"tags":[],"iecah_area":[],"iecah_language":[],"class_list":["post-9097","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidad","category-articulos"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v17.2 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Jugar con fuego sin asumir las consecuencias: apoyo a impresentables - IECAH<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/jugar-con-fuego-sin-asumir-las-consecuencias-apoyo-a-impresentables\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Jugar con fuego sin asumir las consecuencias: apoyo a impresentables - IECAH\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"\u00a0 Para Esglobal. \u00a0 La peligrosa tentaci\u00f3n de Gobiernos y Estados de apoyarse en se\u00f1ores &hellip;\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/jugar-con-fuego-sin-asumir-las-consecuencias-apoyo-a-impresentables\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"IECAH\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2020-07-02T05:31:28+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2021-07-13T11:26:02+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/cdn.esglobal.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Khalifa-Haftar_Conte.jpg\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Jes\u00fas A. N\u00fa\u00f1ez Villaverde\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"8 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#website\",\"url\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/\",\"name\":\"IECAH\",\"description\":\"investigar. formar. incidir.\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":\"required name=search_term_string\"}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"ImageObject\",\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/jugar-con-fuego-sin-asumir-las-consecuencias-apoyo-a-impresentables\/#primaryimage\",\"inLanguage\":\"es\",\"url\":\"https:\/\/cdn.esglobal.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Khalifa-Haftar_Conte.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/cdn.esglobal.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Khalifa-Haftar_Conte.jpg\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/jugar-con-fuego-sin-asumir-las-consecuencias-apoyo-a-impresentables\/#webpage\",\"url\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/jugar-con-fuego-sin-asumir-las-consecuencias-apoyo-a-impresentables\/\",\"name\":\"Jugar con fuego sin asumir las consecuencias: apoyo a impresentables - IECAH\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/jugar-con-fuego-sin-asumir-las-consecuencias-apoyo-a-impresentables\/#primaryimage\"},\"datePublished\":\"2020-07-02T05:31:28+00:00\",\"dateModified\":\"2021-07-13T11:26:02+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#\/schema\/person\/68514241dc968bb8ef9721125b7ac1ee\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/jugar-con-fuego-sin-asumir-las-consecuencias-apoyo-a-impresentables\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/jugar-con-fuego-sin-asumir-las-consecuencias-apoyo-a-impresentables\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/jugar-con-fuego-sin-asumir-las-consecuencias-apoyo-a-impresentables\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Jugar con fuego sin asumir las consecuencias: apoyo a impresentables\"}]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#\/schema\/person\/68514241dc968bb8ef9721125b7ac1ee\",\"name\":\"Jes\\u00fas A. N\\u00fa\\u00f1ez Villaverde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"@id\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#personlogo\",\"inLanguage\":\"es\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/61df57636c6eefeddce4947ceb7cd31de2b953866160646a9ca74d9c11b1cf0e?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/61df57636c6eefeddce4947ceb7cd31de2b953866160646a9ca74d9c11b1cf0e?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Jes\\u00fas A. N\\u00fa\\u00f1ez Villaverde\"},\"url\":\"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/author\/jesusnunez\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Jugar con fuego sin asumir las consecuencias: apoyo a impresentables - IECAH","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/jugar-con-fuego-sin-asumir-las-consecuencias-apoyo-a-impresentables\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Jugar con fuego sin asumir las consecuencias: apoyo a impresentables - IECAH","og_description":"\u00a0 Para Esglobal. \u00a0 La peligrosa tentaci\u00f3n de Gobiernos y Estados de apoyarse en se\u00f1ores &hellip;","og_url":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/jugar-con-fuego-sin-asumir-las-consecuencias-apoyo-a-impresentables\/","og_site_name":"IECAH","article_published_time":"2020-07-02T05:31:28+00:00","article_modified_time":"2021-07-13T11:26:02+00:00","og_image":[{"url":"https:\/\/cdn.esglobal.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Khalifa-Haftar_Conte.jpg"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Jes\u00fas A. N\u00fa\u00f1ez Villaverde","Tiempo de lectura":"8 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#website","url":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/","name":"IECAH","description":"investigar. formar. incidir.","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/?s={search_term_string}"},"query-input":"required name=search_term_string"}],"inLanguage":"es"},{"@type":"ImageObject","@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/jugar-con-fuego-sin-asumir-las-consecuencias-apoyo-a-impresentables\/#primaryimage","inLanguage":"es","url":"https:\/\/cdn.esglobal.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Khalifa-Haftar_Conte.jpg","contentUrl":"https:\/\/cdn.esglobal.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Khalifa-Haftar_Conte.jpg"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/jugar-con-fuego-sin-asumir-las-consecuencias-apoyo-a-impresentables\/#webpage","url":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/jugar-con-fuego-sin-asumir-las-consecuencias-apoyo-a-impresentables\/","name":"Jugar con fuego sin asumir las consecuencias: apoyo a impresentables - IECAH","isPartOf":{"@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/jugar-con-fuego-sin-asumir-las-consecuencias-apoyo-a-impresentables\/#primaryimage"},"datePublished":"2020-07-02T05:31:28+00:00","dateModified":"2021-07-13T11:26:02+00:00","author":{"@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#\/schema\/person\/68514241dc968bb8ef9721125b7ac1ee"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/jugar-con-fuego-sin-asumir-las-consecuencias-apoyo-a-impresentables\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/jugar-con-fuego-sin-asumir-las-consecuencias-apoyo-a-impresentables\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/jugar-con-fuego-sin-asumir-las-consecuencias-apoyo-a-impresentables\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Jugar con fuego sin asumir las consecuencias: apoyo a impresentables"}]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#\/schema\/person\/68514241dc968bb8ef9721125b7ac1ee","name":"Jes\u00fas A. N\u00fa\u00f1ez Villaverde","image":{"@type":"ImageObject","@id":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/#personlogo","inLanguage":"es","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/61df57636c6eefeddce4947ceb7cd31de2b953866160646a9ca74d9c11b1cf0e?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/61df57636c6eefeddce4947ceb7cd31de2b953866160646a9ca74d9c11b1cf0e?s=96&d=mm&r=g","caption":"Jes\u00fas A. N\u00fa\u00f1ez Villaverde"},"url":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/author\/jesusnunez\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9097","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/users\/194"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9097"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9097\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9606,"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9097\/revisions\/9606"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9097"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9097"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9097"},{"taxonomy":"iecah_area","embeddable":true,"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/iecah_area?post=9097"},{"taxonomy":"iecah_language","embeddable":true,"href":"https:\/\/ul-standards.org\/iecah\/wp-json\/wp\/v2\/iecah_language?post=9097"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}